En un post anterior ya comenté que se iba a celebrar una manifestación contra el muro de 2.800 km que Marruecos construyó para dividir el territorio saharaui, pero no imaginaba que acabaría en tragedia. Esta zona es uno de los lugares del planeta que más minas tiene enterradas, y ayer una de ellas explotó.
Cinco saharauis sufrieron heridas graves el viernes 10 de abril cuando un chaval pisó una mina antipersona en Rus Esabti, a 70 km de los campamentos de refugiados saharauis.
Las víctimas, acompañadas por unos 2.500 manifestantes (saharauis de los campos de refugiados y extranjeros), participaban en una manifestación pacífica contra el muro marroquí que divide el Sáhara Occidental en dos.
La detonación ocurrió cuando las cinco personas intentaban cruzar una barrera hecha de alambre de púas y acercarse al muro, que está protegido por un campo de minas. Las hay a miles.
Brahim, del campamento de Dajla, sufrió la lesión más grave y perdió su pierna derecha a la altura de la rodilla. Hamdi y Mohamed salieron con quemaduras y heridas de granada fragmentaria en sus caras, brazos y espaldas.
Es terrible que esto ocurra en la antigua colonia de España y el Gobierno español no haga nada para solucionarlo.

