Me gustaría empezar esto presentándome como una persona anónima. Igual que todas las personas que en este escrito puedan salir. De esa forma, nadie se puede sentir ofendido. También me gustaría decir que soy una persona como cualquier otra, lo único que tengo de diferente es que, como otros muchos, no tengo donde vivir.
Si, soy uno de esos que usted ve por la calle, pidiendo en la puerta de cualquier supermercado, durmiendo en cualquier lugar, un cajero, debajo de un puente, o en otros tantos lugares que usted los ha visto.
También quiero decir que mi vida no ha sido siempre así. Que yo he sido una persona como usted, una persona con una familia, con un hogar, es decir, con todo. Pero de repente, te encuentras que no tienes nada, que todo lo que valías antes ahora no vales nada, que esas personas que antes CUANDO TENIAS TE AYUDABAN en lo que hiciera falta, ahora que es cuando te tienen que ayudar PORQUE NO TIENES NADA, TE DAN LA ESPALDA. Y es por eso, PORQUE NO TIENES NADA.
También quiero decir que hoy es domingo, de no importa que mes ni de que año. Para mi es un domingo mas, sentado en un cajero, porque esta lloviendo y hace frío. Y no es día para estar sentado en una plaza. Tengo tumbada aquí, a mi lado, a otra persona, que como he dicho no voy ha decir quien es. Esta persona por otros motivos se encuentra igual que yo, sin nada. Cada uno tiene un motivo, una causa para encontrarse así. Yo soy una persona como usted, que en esta vida ha estudiado, ha trabajado, ha mantenido una familia. Pero de repente esa vida da un giro, un giro que te hace ver la vida de otra forma, pero es por lo menos para mi, la vida de verdad .
Yo provengo de una familia media, en la que nunca ha faltado nada, por lo menos desde que yo me acuerdo. Una familia de aquí, de caserío, en la que siempre había algo en la huerta para comer, alguna vaca en la cuadra para tener un poco de leche y algunas gallinas y conejos. Con lo que hambre no se pasaba, aparte esos que llamaban aldeanos trabajaban en fabricas porque había trabajo o sea que dinero tampoco faltaba. Aparte, por lo que me han contado, porque de eso yo no me acuerdo. Mi amama bajaba con la verdura a la plaza de la Ribera, para venderla y así sacar unas pesetillas que siempre venían bien.
Yo nací hace cincuenta y un años. En mi familia vivíamos mis padres, mi amama, un tío y una tía solteros, menos mi amama trabajaban todos los demás, y claro, al nacer yo pues eso era la cosita bonita que llegaba a la familia, el CAPRICHITO de todos. Con esto quiero decir lo que quiero contar más adelante, que espero alguno lo capte, y con eso me conformo y es POR LO DEL CAPRICHITO que ya lo entenderéis porque.
Así pues como ha quedado entendido soy de un pueblo, de no importa que parte, ni tampoco su nombre. Yo era ese que en la familia, capricho que veía, sabia que por un lado o por otro, capricho que tenia. En la calle era otro niño más que había, jugando por todos los sitios, con heridas por las rodillas, por los codos y siempre hecho un trapo. Jugando con las goitiveras, el inque, a las canicas y otros muchos juegos de entonces. De vez en cuando pensando también en hacer alguna trastada, pero trastadas sin maldad. Decirle al repartidor de turno que había unos de otro barrio que le querían robar una caja y les hemos hecho frente para que se vayan y de esa forma el nos daba una botella a cada uno, el tocar el timbre de los porteros en fin como he dicho trastadas sin maldad.
Pero claro, todo tiene un principio, y creo que me estoy desviando un poco por lo que voy a regresar al camino. Como he dicho antes, soy de un pueblo. Viviendo en ese pueblo, mi tía la que vivía con nosotros tuvo, bueno, no sé qué decir si fortuna o desfortuna de casarse. Al poco de ello, cosas de la vida, tuvimos un accidente con el coche, y digo tuvimos porque en el coche íbamos, mis padres, mis tíos y yo. Las consecuencias del accidente fueron muy graves, mi tío falleció al momento, mi tía estaba grave y yo estaba muy grave. A mis padres no les pasó nada, y mi tía y yo nos salvamos. También yo con unas secuelas que más adelante comentaré. Claro está cuando yo salí de la U.C.I. era el ojito derecho de toda, pero digo toda la familia, mas cuando has estado luchando ente la vida y la muerte con lo cual si antes tenias lo que querías pues ahora mas todavía, estoy hablando que yo tenía entonces cuatro anos es decir un crío y ya la VIDA TE EMPIEZA A ENSEÑAR LO QUE ES.
Pasado este tiempo en el que yo estuve ingresado, me tocó andar mucho entre médicos, ya que mi cráneo que era lo que yo me rompí en el accidente, tenían que asegurarse que encajaba bien. Por lo que las visitas eran muy frecuentes, hasta dos veces al mes, al hospital para hacerme electros y pruebas . Cuando ya vieron que bueno, dentro de lo grave aquello ya había pasado se me dio el alta, pero fue temporal. Al de unos años tuve perdidas de conocimiento, ausencias, en fin de todo un poco pero todo les daba bien, así que con medicación había que aguantar.
Dentro de la familia, como creo pasa en muchas, hay de todo. Hay familiares buenos y hay familiares que no lo son tanto. Pues en la mía pasaba igual, siempre tenía que saltar la persona precisamente menos adecuada y porque digo menos adecuada, porque así lo es era la tía que tenía que hablar sin motivo. Porque si los médicos dicen que está bien, esas ausencias que tiene las hace porque quiere, porque esas pérdidas de conocimiento lo hace queriendo, si fuese mi hijo le daba una bofetada. Eso es, SI FUESE MI HIJO LE DABA UNA BOFETADA, es que resulta que ella NO TIENE HIJOS, ya me hubiese gustado haberle visto a ella con su hijo en la misma situación, pero como siempre pasa en esta vida, tiene que hablar la persona menos indicada. Además siempre la recuerdo así criticando a todos pero a escondidas.
Bueno, sigamos, a consecuencia del accidente que anteriormente he dicho, mi tía se quedó sola. Con lo que llegó a un acuerdo con mi madre, era que si nos íbamos a vivir con ella al piso que había comprado con su difunto marido, pues le dejaba en herencia el piso a mi madre, con lo que mi madre accedió.
Por fin nos vinimos a vivir a Bilbao a la ciudad. Claro está, yo entonces tenía diez años pero estaba completamente perdido. Para mí, de un pueblo a una ciudad, era como a otro planeta. Un lugar en el que en un solo portal vivía tanta gente como en todo un pueblo. Así que empecé, por lo que se refiere a mi, a buscar amigos y bueno, como pasa a esas edades los encuentras enseguida. Pero ves que allí las cosas son diferentes, en el pueblo estaba el alguacil, allí estaba la policía, y había tiendas en la que cada uno vendía de lo suyo, y no como en el pueblo que solo había una, y vendía de todo, y encima era hasta un bar incluso recuerdo que era barbería. Así pues con los amigos por un lado y tu solo por otro vas descubriendo la ciudad. Los domingos ibas a un colegio que tenia cine, y veías una película típica de entonces, o de vaqueros o de guerras, o similares. Y entre semana en el barrio, después del cole a jugar con tus amigos y poco a poco vas aprendiendo y vas creciendo. Pero hoy lo digo, es cierto, nunca acabas de aprender. Nunca acabas de aprender porque la misma vida te enseña a descubrirlo que cuando crees saberlo todo todavía eres un ignorante.
Y digo esto con motivos, porque creo que como yo lo hago públicamente hay otros muchos que lo hacen en silencio. Pero en este pecado me parece que hemos caído todos, unos reconociéndolo y otros no. Por eso decía al principio, si alguno lo capta me doy por satisfecho. Yo he estudiado como muchos de ustedes, no me considero una persona ni culta ni inculta. Soy una persona que puedo hablar de todo un poco, pero sin pasarme, es decir se mis limites a la hora de poder hablar según que temas. Pero volvamos a mis estudios, sí, he estudiado como anteriormente he dicho pero no me gustaba, pese a recibir los buenos mensajes o consejos de mis padres, pero para mí eso todavía era como algo muy lejano, eso de para trabajar bien , sentado en una oficina sin pasar frio , etc. etc… eso era como de otro tiempo ya habría tiempo para estudiar más adelante ahora era el jugar, la calle, el hacer alguna trastada.
Pero claro, ahí todavía estas arropado por tu familia y de todo lo que te dicen no oyes nada. Siempre tenias a alguien para defenderte, no ves el primo que ha estudiado! y que! y tu ya estabas defendido, bueno creías que estabas defendido hasta que la vida, como antes he dicho, te enseña que de eso nada. Pero cuando te das cuenta de ello, como siempre ya es TARDE. Luego intentas rectificar, intentas cambiarlo todo, pero como dicen EL MUNDO NO SE HIZO EN DOS DÍAS.
Todo lleva un tiempo que tú mismo has desaprovechado y no te queda más remedio que OLVIDARLO y continuar con la vida que tú mismo te has marcado. Por mi parte he tenido mucha ayuda de mi familia pese a haber cometido los errores que cometí, pero la familia ha estado siempre a mi lado hasta cierto día que más adelante contare y lo entenderéis.
Como digo el tiempo va pasando y ya de esos juegos que tenias antes pasas de ellos y empiezas a hacer grupos mixtos entre chicas y chicos y ya las cosas van cambiando y claro, volvemos a lo mismo. Te crees que lo sabes todo, o sea nada pese a haberle oído a tu padre el YO QUE SOY TU PADRE APRENDO UNA COSA NUEVA eso era como el que va a hablar por hablar y lo que sucede es que cuando te das cuenta de que era verdad es DEMASIADO TARDE.
Te das cuenta que los necesitas, pero como todo, tarde, cuando ya no las tienes esas personas que estaban a tu lado que te ayudaban en todo aunque no te lo merecieras llega un momento en el que por desgracia ya no están y tienes que salir solo adelante y luchar y pelear y es cuando de verdad les valoras con la calificación que se merecen que hasta entonces no la veías.
Mi madre me dijo muchas veces “serás mayor pero bien mayor y vas a llorar cuando vengas a pedirme ayuda y te des cuenta que yo por desgracia ya no estoy a tu lado para ayudarte”. Pues tengo que decir, y no me avergüenzo de ello, que tenia razón. Pero mucha razón, y sé que igual que a mí, le ha pasado a mucha gente. Se lo haya dicho su madre, o no. Y lo reconozcan, o no.
Una persona anónima


