Anualmente, más de 4000 personas son víctimas de las minas terrestres, de las cuales, aproximadamente el 25 % son niños y niñas.
Hoy 4 de abril se celebra el “Día Internacional de información sobre el peligro de las minas y de asistencia para las actividades relativas a las minas”, y aún, cerca de 80 países se encuentran afectados por problemas ocasionados por las minas, siendo el principal de ellos Afganistán.
Mapa: Países afectados por las minas terrestres
Las minas terrestres y los remanentes de explosivos de guerra continúan matando o hiriendo a más de 4.000 personas al año (4.191 en 2010, según datos del “Landmine Monitor 2011″). La gran mayoría de ellas son civiles que accidentalmente activan estos dispositivos pasados años, e incluso décadas después del conflicto que dio lugar a su colocación. En algunos países, como Afganistán, la mayoría de las víctimas son menores de 18 años.
Desde Naciones Unidas se trabaja para acabar con el problema latente de las minas terrestres. El Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DOMP), es el departamento encargado de esta labor, y basa su trabajo en los siguientes cinco pilares básicos:
1 – La remoción de minas y restos explosivos de guerra
2 – La información sobre el riesgo que representan las minas
3 – La asistencia a las víctimas
4 – La destrucción de existencias
5 – La promoción de una prohibición total de las minas terrestres antipersonas
Los niños y las minas terrestres
Los niños tienen muchas más probabilidades de morir a causa de lesiones provocadas por el estallido de una mina que los adultos. Se calcula que el 85% de los niños y niñas que resultan víctimas de minas terrestres mueren antes de llegar al hospital.
Además, el coste de proporcionar atención médica a largo plazo a los niños y niñas víctimas de las minas terrestres puede resultar exorbitante. Las clínicas de rehabilitación suelen estar demasiado lejos o el acceso a ellas ser demasiado caro.
UNICEF apoya principalmente la elaboración y ejecución de proyectos de información sobre el riesgo que representan las minas y otras actividades humanitarias conexas. Para ello trabaja conjuntamente con otros organismos de Naciones Unidas, como PNUD, ACNUR, FAO, UNOPS, ACNUDH, OMS y PMA entre otros.
Sin embargo, es una tarea ardua, compleja y muy cara. El coste de fabricación unitario de una mina antipersona varía entre los 3 y los 30 dólares estadounidenses; el coste de remover cada una de esas minas oscila entre los 300 y los 1000 dólares estadounidenses.
A todo ello hay que añadirle que actualmente, aún 12 países siguen fabricando minas antipersonas (China, Cuba, India, Irán, Myanmar, Corea del Norte, Pakistán, Rusia, Singapur, Corea del Sur, Estados Unidos de América y Vietnam).
Por todo ello, es necesario seguir trabajando para acabar con el problema existente de las minas terrestres. Debemos recordar que esta labor es responsabilidad colectiva de todos nosotros, y de ello dependerá el futuro de las generaciones venideras.




