AY PENA, PENITA,PENA…

Hola a todo el mundo:

Vale, vale, mea culpa, llevo semana y pico de retraso pero he tenido diferentes problemas que me han impedido actualizar esto. Lo siento. ¿Sabéis esos días que son demasiado calmados, esos días de calma que precede a la tormenta? Pues en este momento me hallo en ese impase, y no me gusta prefiero la confrontación directa a que la gente venga por detrás. Pero bueno, llega el momento de las dedicatorias así que… este post está dedicado a toda la gente nueva que entra por curiosidad después de haber leído la entrevista de “El Correo”, sed muy bienvenidos y espero que disfrutéis de todo lo que aquí se escribe y dejéis algún comentario (creedme es todo un punto para el ego, y ayuda para realizar el siguiente post, cualquier duda o pregunta es tremendamente bien recibida)

Ahora al tajo… Lo lamento pero hoy vais a servir de psicólogos, psicoterapeutas o lo que sea… como ya ha quedado bien claro en el blog soy una enferma, digo soy no estoy enferma. Si recordamos las clases de legua el castellano diferencia entre ser y estar, ser es un verbo de continuidad y estar es un verbo de situación (mas o menos… creo, mi profe de lengua no era muy de fiar en ciertas ocasiones). Al igual que tengo los ojos oscuros o llevo gafas. Es algo que me define pero por ello no quiero que me condicione la relación del mundo conmigo. Es como si por ser morena la gente tuviera derecho a pagarte menos por tu trabajo o algo así (recordáis el anuncio de los pelirrojos, pues igual). Pues bien soy enferma, desgraciadamente es crónico y degenerativo pero siempre se puede luchar, no te puedes rendir y cada día debes prestar batalla porque si no te hundes y de ahí sí que es difícil salir. Pero si hay algo que me pudre por dentro son dos cosas:

La primera dar lastima. No quiero, no me da la gana y rehúso todo aquello que sea dar pena, soy absolutamente consciente de que mi situación puede resultar chocante pero no por ello quiero que la gente piense “que lastima” o “pobrecilla”, creedme tengo el suficiente carácter como para tirar para adelante, la mala leche para plantarle cara a la enfermedad y la suficiente gente a mi alrededor para que si me caigo me ayuden a levantarme. Y en esto os incluyo a vosotros que dais ánimos todos los días y apoyáis aquí, cuando tienes bajones no sabéis lo que llega a animar.

La segunda es aquella gente que se aprovecha de tener una enfermedad para dar pena, y así sacar partido. Lo siento pero no. Me encantaría que conocierais a la gente de la asociación que he conocido todo este tiempo, gente que tiene un coraje y una determinación barbará y que no quiere la lastima ni la pena de nadie. Quiere lo que es justo, quiere que les traten como personas. Pero las personas que se lucran de ello, sea cual sea el motivo por el que lo hagan, es deleznable y hacen que todo el trabajo que del resto se tire por los suelos (Su primera frase siempre es,”Como ya sabeis yo soy enferma” , contras y yo, y no por eso voy con un cartel en el pecho ni lo repito constantemente, madura y aprende a vivir con ello). Son personas que creen que el mundo les debe algo, y que como consecuencia de ello el resto de la humanidad también.

A mí el mundo no me debe nada (Bueno… si me tocara la lotería no me iba a quejar… pero es difícil si no juegas) aunque a veces sí que te gustaría no pasar por ciertas cosas (la cristalería de ama da fe de ello también, a partir de ahora vasos de plástico) pero si tienes que pasar por ello siempre con la cabeza bien alta (sin pasarse que luego te caes por no mirar al suelo) pero sin pensar por ello que eres mejor o peor que nadie. Solo somos diferentes y según el refrán en la variedad está el gusto. Un beso para todos y hasta la semana que viene (Prometido)

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