Este 25N estamos de luto

25N A25

Toda relación conlleva trabajo y no admite el dos por uno

En cualquier relación, la búsqueda de un equilibrio deseable para las dos partes, supone un ajuste continuo, a través de un diálogo abierto y frecuente, tan sincero como libre, en la medida que podamos.

Un equilibrio que busca satisfacer a dos, compensar a dos, ilusionar a dos, y que implica alcanzar acuerdos, negociar, ceder en ese vaivén de hoy tú, mañana yo.

Que todas las relaciones conllevan trabajo, que no se hacen solas, es una máxima universal aplicable a todos los ámbitos,  familiar, laboral, social y afectivo. Pero hay otra máxima aceptada socialmente que dice que las relaciones afectivas en el ámbito familiar y de pareja es cosa  de mujeres y en ésta quiero centrarme. Si nos fijamos bien, enseguida vemos que la relación entre las mujeres y los hombres  conlleva un trabajo desigual  para ellos y para ellas. Y esto porque, según el género, diferente nos han criado, educado y preparado para afrontarlas.

A ellos les dijeron, y así lo creyeron, que, estas relaciones y su cuidado, eran cosa de ellas. Y a nosotras nos enseñaron que las relaciones y la responsabilidad de su marcha, así como el nivel de contento del otro es campo exclusivamente nuestro. Conforme a este plan, a las mujeres nos toca trabajarlas, vigilarlas y hacerles el mantenimiento mientras que ellos se dedican a otras cosas y se benefician todas las ganancias de la relación.

Por ello, porque resulta injusto y desproporcionado ese “tu te encargas que yo me beneficio” “tú cultivas que yo recojo”, porque se echa a faltar la reciprocidad y con ella la mesura y el equilibrio es que creo conveniente, al menos y de manera más urgente, para las mujeres, revisar el trabajo de más y la recolección de menos con la que trajinamos en el mundo de la relación.

¿Trato o truco?

La desigualdad, desequilibra, una parte se hace rica mientras la otra se empobrece  

El que una de las partes no ponga y si se lleve,

es apropiación indebida, y

desabastece, poco a poco, la relación,

la erosiona y empobrece su suelo y, con ello, su crecimiento y su futuro.

Podemos decir, que una de las cosas que más nos cuesta ver a las mujeres es que la relación no sólo es trabajo por cuenta ajena, es algo también por cuenta propia. Que la relación es una inversión que debe hacer crecer mi particular saldo no sólo el saco de los gananciales. Dicho de otra manera, en la relación además de  poner, a las mujeres nos interesa aprender a recibir, además de  cansarnos nos conviene aprender que la relación puede ser un lugar donde descansar,  recibir apoyo, hidratarse y nutrirse.

Definitivamente, a las mujeres nos conviene empezar a dejar de “pasar el botijo al todo el mundo” para poder concentrarnos en nuestras cosas. Mientras voy de uno a otro calmando su sed, desatiendo mis tareas y devociones y al hacerlo impido mi desarrollo, no pego el estirón y me quedo acortada y con sensación de pequeña, a la vez que  mi autoestima también queda encogida. Si al menos pudiera decidirlo Yo, lo de pasar el botijo, digo, y si además de elegirlo, le diera, al menos, la importancia que tiene, no me iría tan de vacío, y me sentiría mejor, primero  por valorarla yo misma, y seguido porque para el prójimo también sería una aportación reconocible y digna de agradecimiento.

Así mismo es justo reconocer que además de pasar el botijo, mis capacidades dan para más, y desarrollarlas, es cosa mía, es cuestión de que de importancia a mi desarrollo personal, que le eche ganas, y después sólo nos faltará aplicarles la vieja fórmula de espacio + tiempo, sin dividirlo, ni por dos ni por tres.  Y..¡ voilá!  mi saldo crecerá justamente

La no reciprocidad acaba cabreando.

El que una de las partes no ponga y si se lleve,

deja a la otra cabreada,

aunque no lo sepa, o lo niegue,

se queda con resquemor, triste y mal dispuesta.

Pero a las mujeres enfadarnos con  nuestros seres queridos, se nos pone en un pico y solemos evitarlo a toda costa.

Aunque el evitarlo nos empadrona en el malestar, en la mirada triste y un tanto derrotada.

Por no discutir estamos dispuestas a mucho tragar pero esto trae un mal digerir, y acabamos con gases reprimidos y dolores por ahí, por la entraña. Es más fácil que busquemos la comprensión y el tienes razón en otra mujeres o en profesionales de la psicología, que autorizarnos para quedarnos a solas y preguntarnos con ganas ¿qué te pasa? ¿qué te está sobrando o faltando en esta relación con él? ¿Por qué no te das permiso para decírselo, para plantearle que no te salen las cuentas y que sabes algunas de las cosas que haría falta cambiar?

  • A las mujeres este ejercicio nos resulta dificilísimo precisamente por lo que nos enseñaron sobre cómo relacionarnos. Como nos dijeron que éramos las responsables de las relaciones y de su buena marcha, si reconozco que no van tan bien lo primero que recojo es mi propio fracaso. Y eso no gusta. Y no sólo no gusta sino que nos hace sentir culpables no es que la relación va mal es que algo estamos haciendo nosotras mal.
  • Como nos dijeron que el combustible de la satisfacción ilusionante,  era un suministro solo nuestro del que contamos con reservas inagotables, cómo atreverte a pensar que las reservas se van acabando, cómo decirle al otro que aporte básicos como presencia, interés, ganas y tarea. ¿Cómo aceptar que solas no podemos todo, en una relación, que tan sólo somos el 50% de ésta?
  • Nos  creímos que nosotras podíamos poner lo que no pone el otro, y así creímos y creemos también que hemos elegido libremente dedicarnos full time a la relación, y nos convencidas de que trabajamos por cuenta propia, porque cuidar las relaciones es lo nuestro, pero en realidad lo hacemos para otra cuenta ajena. Y lo del otro, si no lo pone éste, queda sin poner, y si eso pasa, aunque nosotras no queramos tenemos un conflicto servido
  • Las mujeres, cuando la pareja nos tiene descontentas, cuando no disgustadas y cargadas de desamor, antes que entrar en el conflicto y en su abordaje directo, nos resulta más fácil hacer cualquier otra cosa y  dar amplios y variados rodeos. Por ejemplo y, en primer lugar, solemos cuestionar nuestra percepción ¿estaré equivocada? ¿me estaré pasando? Seguro que exagero. El segundo movimiento, si el malestar persiste y las dudas también, es la de  pedir consejo, opinión y parecer al prójimo, si con ello no obtenemos respuestas adecuadas o respuestas que podamos asumir, si no vemos nuestras quejas legitimadas, acudimos al o a la profesional de la psicología. De la consulta a profesionales se espera sentirse comprendidas y respaldadas, es decir de alguna manera, legitimadas en las quejas y disconformidades, con la pareja en el caso que nos ocupa,  que  están en la base de nuestro malestar y/o resentimiento con ella. Incluso estaríamos bien dispuestas a tomar una medicación que aplaque y aquiete estos sentimientos y que de manera rápida nos quitara el malestar. Este es un circuito bastante habitual en el afrontamiento de nuestro malestar en las relaciones.
  • Pero hay otro más recomendable que arranca con la autoescucha, el hacernos caso, y dar importancia a lo que sentimos y a lo que el análisis de situación nos está diciendo. Es más recomendable darse permiso y juntar el valor suficiente para gestionarlo. Frente al malestar silencioso, ignorante y hasta rencoroso, nos conviene plantear unas cuantas conversaciones tensas y discutidoras con nuestra pareja.  Discusiones a partir de las cuales, poder diseñar y cocinar juntos,  un menú rico y variado, una relación de nutrientes para ambos.
  • Otro punto que conviene clarificar, porque su confusión nos deja mal posicionadas, es que también participamos de la falsa creencia  de que  los hombres no necesitan las relaciones tanto como nosotras, que no necesitan tanta compañía, afecto, apoyo, interés, erotismo, complicidad, ternura y que por ello las mujeres tenemos que currárnoslas más. Lo cual es falso, o tan sólo una creencia, la realidad nos muestra  que hay muchas más mujeres viviendo sin pareja que hombres. Simplemente a  ellos les han dicho que lo nieguen, que lo disimulen, incluso que se mientan, que ellos no lloran, que ellos no añoran, que ellos con trabajar tienen bastante; mentiras compartidas que nos colocan en escenarios falsos y desequilibrantes a ellos y a nosotras. Si bien, es de Dios reconocer que ellos se llevan la mejor parte y de momento van ganando el partido. Por ello el cambio, como siempre se va a iniciar y va devenir de quienes pierden de quienes pasan necesidad, las sujeto mujer.

 

Es bueno recordar que:

-            Las relaciones están vivas,  tienen vida propia, y como todo ser vivo tienen sus ciclos y requiere actualizaciones

-            Las relaciones son creación, y recreación a la vez que repetición y reproducción, desencuentros y reconciliación, daños y reparación

-            Las relaciones son, además,  espejos en los que mirarnos; los hay que nos devuelven imágenes verdaderas y nos ayudan a reconocernos, pero ¡ojo! que también los hay trucados porque el otro me confunde consigo y no me diferencia, y entonces nos devuelven confusión y falsedad, lo cual no contribuye precisamente a nuestro mejor reconocimiento.

-            La pareja como su nombre indica es par, es cosa de dos. Es cosa de que dos se sientan importantes, compensados, acompañados, queridos y apoyados

-            La relación es tarea, lleva tiempo, interés, dedicación y energía. Y es trabajo de dos para dos

-            Y   la relación es sobre todo una inversión,  lleva su contabilidad consciente o inconsciente, que es la que nos dice si nos salen o no las cuentas, si ganamos o perdemos.

-            Las mujeres, cuando empiezan a no salirle s las cuentas, se preguntan, ¿Qué más puedo poner? O ¿por qué no te conformas? ¿no estarás pidiendo demasiado? Los hombres conjugan más fácil otras preguntas el qué me falta  o el qué mas quiero de esta relación

-            Hay para cambiar y mejorar para ambas partes pero dicen que sólo se está dispuesto a cambiar cuando vemos lo que nos cuesta el no hacerlo, tal vez sea por eso que  a las mujeres se nos vea más motivadas para arrancar con los cambios. A los hombres tal vez tomar conciencia de la falta de equidad y del abuso sea revulsivo suficiente para poneros en marcha en dirección a la relación justa.

      Ojalá!

Itziar Cantera

Julio 2015

Iniciativa Tendiendo puentes “Zubirik zubi”

Porque juntas podemos más.

Es una iniciativa  del Servicio de Mujer del Módulo Psicosocial de Deusto-San de Ignacio que intenta dar respuesta a la necesidad observada en nuestras usuarias, y expresada por las mismas mujeres, de contar con algún escenario público y facilitador para establecer  relaciones. Porque de ellas nos llega una y otra vez demandas claras y urgentes  ¿dónde puedo conocer a otras mujeres? Ahora que me he separado, ahora que mis hij@s han crecido, ahora que..…., me encuentro que no conozco a nadie para salir un rato, ni sé adónde acudir para hacer alguna amiga, me paso mi tiempo libre encerrada en casa o saliendo yo sola para matar el rato.

El aislamiento, aísla, margina,  causa sufrimiento y además nos empobrece.

Por ello queremos  desde el Servicio de Mujer, con la ayuda de voluntariado,   hacer una pequeña aportación a la situación de un gran número de mujeres. Mujeres de nuestros barrios, con nombre y apellido, de diferentes edades y procedencias  que han perdido las relaciones sociales y con iguales por muchos y variados motivos, por los años dedicados a  la crianza de los hijos y a satisfacer las necesidades de la familia extensa, por quedarse sin tiempo en jornadas de  trabajo interminables en la calle y en el hogar,  por estar a menudo  inmersas en relaciones de pareja exigentes  tiranas y celosas, por vivir lejos de su lugar o de su familia de origen, etc.

Con esta iniciativa proponemos una actividad al aire libre y en tiempo libre, que pretende  ser ella misma  un escenario para el bienestar y el encuentro, un tiempo para nosotras, para recargar las pilas mientras charlamos y,  quien sabe, hasta para hacer amigas.

Junto con este objetivo general de promover nuevas relaciones frente al aislamiento, también queremos, a través de esta actividad, divulgar valores de igualdad y empoderamiento, fomentar la actividad física, frente a la poca cultura del deporte entre las mujeres y reforzar el sentimiento de pertenencia  a un colectivo

Todos los jueves, a partir del 1 de Octubre,  a las 18.00  nos juntamos en el puente Euskalduna para ir caminando hasta el puente del Arenal y regresar juntas.

 

 

Zubirikizubi

 

 

Tendiendopuentes

 

 

Talleres gratuitos de autodefensa para mujeres, apúntate!

 
autodefensa2015
 
autodefentsa2015eusk 
 
 

Tailerra:

8 orduko ikastaro trinkoa da, profesional espezializatu batek gidatua. Zehazki, bi tailer izango dira: lehenengoa urriaren 16 eta 17an, adin guztietako emakumeei zuzendua, eta bigarrena abenduaren 18an eta 19an, 16 urtetik aurrera emakumeei zuzendua.
Autodefentsa tailerrak hiru helburu ditu: eraso sexistak antzematen ikastea, haietatik defendatzeko teknikak eta estrategiak erakutsi eta entseatzea eta nork bere burua defendatzeko eskubidea legitimatzea. Gainera, taldean egitea proposatzen da, izan ere, arazoa hobeto ulertzea eta hari aurre egiteko ahalduntzea eta baliabideak sustatzen baititu. Tailerrak genero-ikuspuntu argia dauka, indarkeria matxista jendarte patriarkal honen desberdintasunean kokatzen duena, eta osorik heltzen zaio teknika eta ariketa psikokorporalak jorratuz.

El Taller:

Se trata de un curso intensivo de 8 horas conducido por una profesional especializada. En concreto se van a realizar dos talleres, el primero, el 16 y 17 de octubre, y el segundo el 18 y 19 de diciembre, ambos para mujeres de más de 16 años. El taller de autodefensa tiene una triple finalidad, aprender a detectar las agresiones sexistas, mostrar y ensayar técnicas y estrategias para defenderse de ellas, y, en tercer lugar, legitimar el derecho a defenderse. Además propone hacerlo en grupo, en cuanto éste facilita una mejor comprensión del problema y, además, potencia el empoderamiento y los recursos para afrontarlo. El taller parte de una clara perspectiva de género que contextualiza la violencia machista dentro de la desigualdad de esta sociedad patriarcal. Y presenta un abordaje integral que incluye técnicas y ejercicios psicocorporales,

Metodologia:

20 bat partaideko taldean, giro epelean eta dinamika erabat parte-hartzailea jarraituta, ariketa fisikoak zein taldekako eztabaida eta teknikak uztartuta, indarkeria matxistaren aurrean erantzun praktikoak ematera bideratuak.

Metodología:

En un grupo de alrededor de 20 integrantes, en un ambiente cálido y con una dinámica totalmente participativa, que incluye tanto ejercicios físicos como debates y técnicas grupales, orientadas a dar respuestas prácticas frente a la violencia machista

Edukiak:

• Zer esan nahi du emakumeen kontrako indarkeriak, nor da onuraduna, zergatik eta nola zuritzen da?Indarkeria horren ondorio indibidual eta kolektiboen balorazioa.
• Geure burua defendatzeko eskubidea eta beharra.
• Nola areagotu segurtasuna gorputzaren bidez?, identitate femeninoarekin loturiko ahultasun fisikoa zalantzan jartzea.
• Emakume eta gizonen agresibitatearen adierazpena eta kudeaketa aztertu eta deseraiki.
• Autodefentsarako teknika fisikoak.

Contenidos:

• ¿Qué significa la violencia contra las mujeres, a quién beneficia, por qué y cómo se justifica? Valorar las repercusiones individuales y colectivas de la misma.
• El derecho y la necesidad de defendernos
• ¿Cómo aumentar la seguridad a través del cuerpo?, poner en cuestión la vulnerabilidad física asociada a la identidad femenina.
• Analizar y deconstruir la expresión y la gestión de la agresividad de las mujeres y de los hombres
• Técnicas físicas de autodefensa

Tailerren Gidaria: Isabel Bernal 

La Conductora de los talleres: Isabel Bernal

Cómo llegar

mapasarrikomerkatua

 

Resumen del Artículo VIOLENCIA A GOLPE DE CLICK. LAS NUEVAS FORMAS SE HACEN PROTAGONISTAS

Artículo publicado completo en el Boletín del Observatorio Vasco de la Violencia de Género en Bizkaia. http://www.bizkaia.eus/Gizartekintza/Genero_Indarkeria/blt37/ca_temas.html
AUTORA: Ianire Estébanez es Psicóloga, especialista en violencia de género y juventud, ciberactivista y bloguera de www.minoviomecontrola.com

Si ha habido una revolución en los últimos años que haya modificado las formas de comportarnos y relacionarnos socialmente, ésta se llama redes sociales. Las nuevas tecnologías, presentes en nuestro día a día, se hacen protagonistas de nuestras vidas a través de un smartphone y una conectividad inmediata, en cualquier espacio y momento. Y las relaciones sociales no son inmunes al cambio.

Y con  ello, la violencia de género en los últimos años ha encontrado en las redes un espacio en el que reproducirse con grandes magnitudes. Las aplicaciones de conversación instantánea (tipo whatsapp), dan información al minuto del estado de conexión de la pareja o expareja:última vez conectada a las, en línea, leído tu mensaje, -no contestado-. Así, los conflictos, las interpretaciones sobre qué estará haciendo la otra persona multiplican los problemas que los celos y chantajes de una relación construida de una forma insana, pueden llevar a magnificar al extremo. Las redes sociales (como Facebook, Twitter o Instagram) permiten mostrar los listados de contactos y la expresión a través de estados y fotos, y pueden convertirse en comportamientos que no se respetan, se trata de coartar o se castigan. “¿Qué amigos tienes en las redes sociales?”, “¿por qué subes esa foto?”, “¿por qué haces ese comentario?”, o “no quiero que sigas hablando con él”, estos mensajes, a veces, marcan el inicio de una relación de control en la que se limita el espacio propio de la pareja. Las redes de flirteo, que permiten encontrar “matchs” o personas con las que ligar, pueden aumentar así mismo la inseguridad del compromiso.

Sin embargo, los conflictos y problemas que se derivan de ello, no han nacido con las nuevas tecnologías.

  • Porque quien aprieta el click del dominio, son los celos.
  • La información de amistades, horas de conexión y relaciones sociales de la pareja son visibles a través de las redes, pero el click que limita su libertad lo ocasiona la posesividad.
  • Y el click que moviliza el insulto y la humillación, es el sexismo y la cosificación de las mujeres.

Pero las redes sociales están permitiendo visibilizar otras formas de violencia que sufren las mujeres en público. Se ha hecho referencia a estas formas de violencia virtual con los términos:

  • Cyberbullying (acoso entre iguales)
  • stalking(vigilancia de perfiles y contenidos)
  • sexting, (el envío de contenidos eróticos o sexuales como fotos o vídeos) y
  • la sextorsión o porno vengativo (chantaje y publicación no permitida de contenidos eróticos)

La humillación en las redes, realizada por compartir contenidos eróticos sin su permiso, o el chantaje sobre hacerlos públicos, son también formas de violencia virtual que están adquiriendo frecuencia entre la juventud, y que confirman la pervivencia de una doble moral y una sexualidad tradicional que culpabiliza a las mujeres.

Sin embargo, estas formas de violencia, que integran lo online y lo offline,  no tienen sólo una relevancia “virtual” sino consecuencias reales como tal.

Las redes sociales están permitiendo visibilizar otras formas de violencia que sufren las mujeres en público. Y si algo podemos hacer, en un espacio tan público como son las redes sociales e internet, es visibilizar y denunciar estos comportamientos.

“Me parece que estás sacando los pies del tiesto”

“ME PARECE QUE ESTÁS SACANDO LOS PIES DEL TIESTO”

Le comenta el marido a su mujer

¿Desde cuándo el lugar de una mujer, en nombre del amor y  de “eres mi mujer” es estar plantada en una maceta?

¿Desde cuándo el lugar de su compañero es ser su propietario y jardinero?

Si ella es su planta y él su jardinero, su supervivencia va a estar supeditada al deseo de él, según y como, de regarla, de ponerla al sol de podarla.

Si ella es su planta y él su jardinero, va estar colocada donde él quiera, “ahora te pongo en un rincón, ahora en el centro de mi mesa y luego vuelta a tu esquina”.

Si ella es  su planta, y él  su jardinero y se olvida de ella, va a estar, muriéndose por la luz que no llega y el agua no regada. Va a malvivir soportando la angustia de no saber nunca cuándo él la va a querer o la va a castigar, cuándo la va a tener en cuenta o cuándo la va a olvidar.

Si ella es su planta y él su jardinero y él se obsesiona con ella, si él se encela con ella, la va asfixiar con sus excesivos cuidados y con sus infinitas exigencias, “eres mi planta, me tienes que dar tus mejores flores, toda tu savia, sólo a mí y siempre”.

 

Yo soy mujer, y mis raíces son mis pies y mis piernas,

que caminan por donde quieren y se dirigen adonde les lleva el viento.

Soy mujer y habito la tierra entera.

Soy mujer y busco el amor pero no el que me encadena,

no el que me poda y acorta,

sino el que abona mi alma y la hace florecer.

Soy mujer y mi habitat es la tierra entera

no una parcela controlada por otro.

Soy mujer y creceré todo lo que pueda y abarcaré todo lo que puedan sujetar mis ramas

 y seré feliz compartiendo mis espacios con otros seres que como yo tiendan al infinito.

 

Itziar Cantera

Vídeos encuentro Norte-Sur sobre masculinidades

Los días 20 y 21 de noviembre de 2014, el Módulo participó en el I Encuentro Norte-Sur de masculinidades y desarrollo humano, del que podemos ver todas sus ponencias en formato vídeo.

Incorporar a los hombres en la lucha feminista, experiencia del trabajo con hombres en Euskadi, la tensión entre la lucha por la incidencia política y el desempoderamiento de los hombres, o la experiencia del trabajo con hombres en procesos de desarrollo son las ponencias que podrás ver en el siguiente enlace:

http://modulodeustosanignacio.org/videos-del-i-encuentro-norte-sur-de-masculinidades-y-desarrollo-humano/

La campaña del 8 de marzo de Emakunde alerta sobre los peligros de dar pasos atrás en igualdad

La campaña del 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, diseñada por Emakunde incide este año en remarcar los avances de la sociedad en igualdad en las últimas décadas y al mismo tiempo, en alertar sobre los peligros de dar pasos hacia atrás. La campaña recuerda que se celebran 20 años de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, un hito en la promoción los derechos de las mujeres, fruto de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en 1995, y se cumplen asimismo 10 años de la Ley para la igualdad aprobada en 2005 por el Parlamento Vasco, que ha supuesto uno de los hitos más importantes en la historia de las políticas de igualdad en nuestra Comunidad. Convertir el derecho a la igualdad en una realidad es uno de los mensajes que traslada la campaña, que advierte de la necesidad de evitar dar pasos atrás.

CARTEL EMAKUNDE 2015-CAST

 

Desde el Módulo Psicosocial de Deusto- San Ignacio y el Servicio de Mujer, nos unimos a esta campaña con la ilusión y ganas de no dar pasos atrás en igualdad. Ánimo mujeres, y compañeras.

Los hombres ante el feminismo

Los hombres hemos llegado tarde a la lucha por la igualdad, hemos dejado en manos de las mujeres una reivindicación que es de todas/os y hemos venido constituyendo una rémora para el movimiento feminista. La deconstrucción de las estructuras patriarcales, solo puede contemplarse desde la toma de conciencia del conjunto de la sociedad, y desde el compromiso de los hombres en la renuncia a sus privilegios.

Las jornadas de 20 y 21 de Noviembre sobre la posición de los hombres ante el feminismo (*) han tratado de reconducir los movimientos de hombres por la igualdad hacia posiciones de convergencia con los feminismos, esclareciendo terminologías (los hombres también podemos ser feministas), y denunciando los comportamientos erróneos que los hombres hemos mostrado, en éste ámbito. Para empezar, los hombres no podemos pretender liderar el movimiento por la igualdad, sería contradictorio con las actitudes que pretendemos deconstruir, y constituiría un paternalismo inasumible para movimientos que dentro del feminismo, llevan años de lucha, incomprensión y de acusaciones de radicalismo desde sectores del machismo recalcitrante.

 El papel de los hombres, debe buscarse entre los propios hombres, en dos direcciones:

-Por una parte mediante el trabajo con nosotros mismos, una concienciación interna, reflexionando lo que de bueno tiene para el conjunto de la sociedad el movimiento por la igualdad, y mostrando actitudes no machistas en nuestra vida privada. Implicarnos en la corresponsabilidad, repartir el tiempo libre con nuestra pareja, repartir los cuidados hacia nuestros mayores, hijos o dependientes, intentar no imponer nuestros criterios, y mostrar actitudes de respeto, cariño, y cercanía hacia las personas con las que convivimos, sería un buen comienzo. En definitiva, desterrar en la medida de lo posible los micromachismos que empapan nuestra vida.

-Por otra parte, se echa en falta una denuncia pública hacia las actitudes machistas de nuestro entorno. Censurar a quien maltrata o alardea públicamente de su actitud autoritaria, recriminar los chistes y manifestaciones machistas, y fomentar conversaciones  constructivas en torno a la igualdad, los sentimientos o la familia, puede constituir una alternativa al futbol, política, trabajo y ocio que prolifera como temas estrella entre nosotros.

También resulta necesaria y adecuada nuestra presencia en las manifestaciones públicas por la igualdad, o contra la violencia machista, pero no en cabeza, ni tan siquiera en grupo, porque se ha comprobado que también en esto fomentamos el liderazgo de los hombres, sino de forma dispersa, acompañando en su caso a nuestras parejas, y dejando constancia de nuestra solidaridad, pero sin protagonismo.

Debemos fomentar y apoyar, políticas públicas que aseguren la presencia de las mujeres en los procesos de dirección de las empresas,  política, y sociedad en su conjunto, para lo cual los hombres, hemos de asumir una mayor implicación, en labores del hogar, cuidados, crianza y roles de los que con frecuencia nos autoexcluimos, porque sólo asumiendo nosotros mayor espacio en lo privado, las mujeres podrán acceder al público.

Creer que ya somos iguales, (como se aduce en algunos ámbitos) porque se hayan derogado las leyes que expresamente discriminaban, constituye un desatino, porque como expresaba Alexander Ceciliasson (*) en un reciente artículo de prensa, “tener derechos no significa nada, si esos derechos no se convierten en posibilidades”, por lo que los hombres, hemos de  “retroceder y callarnos”, pero no en forma pasiva, sino actuando y convergiendo en una agenda común con el movimiento feminista, para que la igualdad avance, y entendiendo que el empoderamiento de un colectivo discriminado, sólo es posible desde el compromiso por el cambio de los valores patriarcales.

Rafa Perez

Modulo Psicosocial de Deusto

Miembro del colectivo Piper Txuriak

 

(*).-“I Encuentro Norte-sur de Masculinidades y desarrollo Humano” que ha tenido lugar en el Iltre. Colegio de Abogados del Señorío de Bizkaia, en los días 21 y 21 de Noviembre de 2.014, organizado por el Módulo Psicosocial de Deusto y diversos colectivos. www.modulodeustosanignacio.org

No se puede maltratar a las mujeres

Este mes de enero se ha convertido en viral un vídeo donde a una serie de niños se les pregunta sobre una chica, y, cuando el interlocutor les dice que le de una bofetada, todos reaccionan con rechazo.

No, no se pega a una chica, responden los niños. Y se nos llena la cara de emoción de escucharles.

¿Pero por qué dicen no? Entre los motivos que esgrimen, es decir, los que la sociedad les enseña, encontramos razones como que no se puede pegar a las mujeres, no se pega a las chicas ni con un ramo de flores, o no, porque es bonita. Argumentos que de alguna forma muestran cómo seguimos reproduciendo socialmente y educacionalmente la idea de la fragilidad de las mujeres (incluso aunque veamos que alguno de los niños es más pequeño en tamaño que ella), de que han de merecer un trato especial por ser mujeres porque son delicadas, o por ser guapas, como si no merecieran ese trato en caso de no serlo.

En el mundo de los niños, no se golpea a las mujeres”, termina diciendo el vídeo. Y ojalá realmente algún día vivamos en ese mundo, en un mundo en el que no existan desigualdades de poder ni nadie pegue ni golpee para ejercer poder o daño, porque efectivamente, no se debe pegar porque causa un daño real. No se debe pegar a las niñas, pero no por que sean más débiles, o dulces, o haya que arroparlas con rosas, sino porque son personas, como el resto, con los mismos derechos. Ojalá algún día también sepamos transmitir a las siguientes generaciones que no se pega a nadie, ni a las niñas ni a los niños, porque la violencia ejerce daño, porque nadie la merece, porque nos hace relacionarnos en una forma de competición y porque, como alguno de los niños del vídeo ya piensa, estamos en contra de la violencia, sin más, sin justificaciones. 

 

Estamos indignadas, ser mujer nos cuesta dinero y mucho

Además de humillaciones, insultos, discriminación, marginación y un sinfín de sobrecargas y limitantes techos de cristal,  ser mujer nos cuesta dinero y mucho.

Que las mujeres por el mismo trabajo en la mayoría de los lugares de trabajo ganamos menos, es algo creo que sabido, y desgraciadamente normalizado y poco denunciado. Que esto merma nuestro patrimonio todavía no importa lo suficiente y se tolera en demasía. Pero si además nos enteramos de que por  productos idénticos a las mujeres nos cobran más que a los hombres, la indignación se vuelve dolorosamente infinita.  A la reivindicación, vieja pero aún no conquistada de “al mismo trabajo igual salario” tenemos que añadir una nueva, para evitar el saqueo de nuestros monederos rosas, “al mismo producto igual precio”, ahora toca desterrar las, denominadas tasas rosas que es la manera edulcorada que han encontrado de encubrir y disfrazar esta vieja pero recién descubierta discriminación.

 

Me estoy refiriendo a una nueva realidad discriminatoria que merma nuestro monedero cuando inocentemente vamos al supermercado, con una falsa sensación de seguridad, de precios oficiales y controlados. Pues bien, en el Correo Digital del 18 de noviembre aparece una artículo firmado por Itxaso Alvarez  titulado “el precio de ser mujer en la cesta de la compra”. En él nos ponen al tanto de que hay una serie de productos habituales que a las mujeres nos cobran más caros que a los hombres y aporta datos.

 

Informa la articulista de que  las mujeres estadounidenses pagan al año 1.300 dólares más que sus compatriotas varones por productos muy similares en la cesta de la compra. En Francia hay una plataforma Georgette Sand que se ha puesto a investigar y cotejar estos datos y han confirmado que sucede lo mismo, nos cuentan, por ejemplo, que la cadena de supermercados Monoprix, los triciclos para niñas cuestan cinco euros más que los de niños. Sucede lo mismo con las mochilas y en el ámbito de la higiene. Si un cepillo de dientes rosa cuesta 5,94 euros, el azul, se entiende que destinado al consumidor masculino, baja a 5,78. Cuchillas de afeitar, o para depilarse, siguen la misma línea……….. Todo producto que lleve una etiqueta que lo catalogue como ‘femenino’ es más caro. Y en Euskadi más de lo mismo, según vemos en los datos recogidos en el mismo artículo.

 

 

En vísperas del, 25 de noviembre, día internacional del maltrato sexista contra las mujeres, desde El Servicio de Mujer del Módulo, desvelamos y denunciamos otras formas de maltrato económico; queremos  acercaros estas realidades y estas reflexiones para que nuestras voces ese día vibren y se oigan con más claridad y contundencia. Nos toca seguir indignándonos y luchando para no ser discriminadas, ni timadas, ni robadas, otro año más.

 

Fdo. Itziar Cantera

Servicio de Mujer del Módulo de Deusto-San Ignacio

I Encuentro Norte-Sur Masculinidades y Desarollo Humano

Os informamos de la nueva actividad que estamos organizando y que se celebrará los días 20-21 de Noviembre en Bilbao

Aquí encontraréis el folleto y cartel, en castellano y euskera. Para inscribirte puedes pinchar sobre la zona azul de la parte de abajo del cartel o folleto.

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Emma Watson emociona con su discurso contra la desigualdad en la ONU

Emma Watson llama a hombres y a mujeres a implicarse ya en la lucha para erradicar la desigualdad de género, y lo hace a través de un discurso hermoso, diáfano y lleno de convicción, que queremos compartir.

Jornadas de encuentro Norte-Sur sobre nuevas masculinidades y feminismo

Varias asociaciones de Bilbao comprometidas con la lucha por la Igualdad (Piper Txuriak, Birbana, CHICO, etc), estan preparando junto con el Módulo Psicosocial de Deusto-San Ignacio, un encuentro que tendrá lugar en los locales del Colegio de Abogados de Bizkaia, los días 20 y 21 de Noviembre, en el que se espera participen mujeres y hombres relevantes de nuestro entorno y del campo internacional en la lucha por la igualdad.

El encuentro se enmarca dentro del Foro por la Igualdad de Emakunde.

De hecho, se ha confirmado la presencia de figuras tan relevantes en el ámbito de las Nuevas Masculinidades, como Miguel Lorente, Jose Angel Lozoya o Hilario Sanz, así como figuras destacadas del feminismo como Natalia Navarrro. Del ámbito internacional, se espera participen Luciano Fabri (coordinador del “Colectivo de Varones Antipatriarcales”, que acudirá desde Argentina), Jimmy Tellería (coordinador de CISTAC que acudirá desde Bolivia), Ricardo Ayllon (Coordindor de GENDES que acudirá desde Méjico) y Julio Cesar Gonzalez –pendiente de confirmación y coordinador de la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades-, que acudirá desde Cuba.

También se cuenta con una nutrida participación de personas de nuestro entorno como Silvia De GregorioAna (Asamblea de Mujeres de Bizkaia)Ritxar BaceteIrantxu Varela y representantes de grupos de hombres del ámbito de la igualdad y grupos de mujeres feministas.

En las jornadas, el programa de las ponencias y talleres, pretende profundizar en el campo de la incorporación de los hombres en la lucha por la Igualdad, aportar experiencias y esperanzas en el trabajo con grupos de hombres, y aclarar el papel de los hombres en la construcción de redes para desarrollo de políticas a favor de la Igualdad. El trabajo que se desarrolle, servirá también como base de propuestas a desarrollar junto a grupos feministas en el trabajo conjunto por la Igualdad, en el ámbito de un próximo encuentro.

Los locales disponen de accesibilidad, la inscripción será libre y gratuita, por lo que podrán participar todas las mujeres y hombres que lo deseen, sin mas requisito que rellenar el boletín de inscripción que se abrirá 15 días antes de encuentro, y se facilitará un diploma de asistencia y participación en el foro.

Comienza la Aste Nagusia diciendo NO a las agresiones sexistas!

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Ya queda muy poco para comenzar la Aste Nagusia y las mujeres queremos disfrutar de las fiestas como cualquier persona tiene derecho a hacerlo: con libertad. Libres de agresiones sexistas!

Desde el Módulo os compartimos el programa de radio que se emitió con el motivo de reflexionar sobre estas agresiones sexistas con el Ayuntamiento de Bilbao y Bilboko Konpartsak, en el que participó nuestra compañera, Itziar Cantera.

http://www.cadenaser.com/euskadi/audios/agresiones-sexistas-2014/csrcsrpor/20140806csrcsreus_7/Aes/

Y además de invitarte a unirte con las campañas formales e institucionales, os animamos a que practiquéis el buen trato en las fiestas para todas y todos. Si presencias cualquier agresión sexista no te quedes de brazos cruzados y acércate a prestarle tu ayuda a esa chica, o a decirle al agresor que se está pasando. Cuando el entorno no es cómplice silencioso de las agresiones, éstas no se reproducen. ¡todos y todas podemos hacer algo! Y si te sientes agredida ¡pide ayuda!

Por unas fiestas libres de malos rollos, presiones y agresiones. ¡A disfrutar sin intimidar!

 

 

Las mujeres del Siglo XXI necesitamos poner en su sitio el amor y otras cosas

Nos urge poner patas arriba ciertos dogmas y cuestionar algunas verdades fundamentales:

¿Por qué aún hoy las mujeres sobrevaloramos el amor y la relación? ¿Por qué aún hoy lo convertimos en la base de nuestra felicidad y de nuestra identidad? ¿Por qué cuando decimos amor, estamos programadas para dar mucho y resignadas para recibir lo que buenamente tengan a bien darnos?

Porque hasta hoy nos hemos creído que la única manera de ser nosotras mismas y de sentirnos realizadas, es consiguiendo que l@s otr@s nos quieran aunque sea a cualquier precio y a cambio de todo. Porque nos hemos convencido de que alcanzaremos la felicidad si cuidamos y tratamos de que la otra persona la alcance. Pero es momento de hacer balance, de algo nos tiene que servir estrenar un siglo.

Saquemos cuentas.

Y si vivimos sólo para y por el amor, ¿cuál es nuestra ganancia? ¿qué nos estamos perdiendo? ¿a qué estamos renunciando? ¿a qué nos estamos exponiendo?

La vida de las mujeres que nos antecedieron, nuestra propia experiencia y la de otras mujeres compañeras de siglo, nos ha enseñado, que si vivimos para y por el amor nos convertimos en personas muy dependientes del prójimo. Que si somos dependientes somos vulnerables, y estamos en riesgo de sufrir más desequilibrio, más ansiedad y frustración, más desamor. Que si lo apostamos todo a una carta, nos la jugamos y, además, nos quedamos sin opciones ni proyectos propios, nuestra vida se empobrece.

Por ello, las mujeres del siglo XXI, saludamos con respeto a nuestras antepasadas, pero necesitamos poner el amor y otras cosas en su sitio:

Creemos que la felicidad y el equilibrio, se construyen desde una misma y para una misma, desde la libertad personal, desde los proyectos y ambiciones propias, desde las relaciones elegidas, desde los amores correspondidos, desde la ética de la reciprocidad.

Creemos que el amor es fuente de alegría y de sentido. Pero que el amor está en mí y lo puedo dirigir para mí y para otros.

Creemos que el amor recíproco es una bendición, y por eso, no quiero conformarme con menos.

Las mujeres del siglo XXI deseamos una vida rica, armónica, con buenos resultados, y múltiples inversiones. Las mujeres del siglo XXI tratamos de desobedecer el mandato de género que nos precipita a un destino construido sólo sobre un amor exagerado, esclavizante y no correspondido. Queremos construir nuestro destino, y para ello, nos ponemos creativas, escribimos nuestro guión, caminamos entre aciertos y errores, buscando respuestas dentro y compartiendo todo esto con quien se lo merece, con quien nos reconoce, con quien nos ayuda a ser más.

Las mujeres del siglo XXI estamos poniendo el amor y otras cosas en su sitio. Y así nos va MEJOR.

 

Itziar Cantera. Agosto 2014

El aborto y los hombres. Texto de Jose Angel Lozoya Gómez

José Ángel Lozoya Gómez es miembro del Foro y de la Red de Hombres por la Igualdad.
Los motivos para abortar se pueden resumir en dos: hay mujeres que no quieren culminar su embarazo y mujeres que no pueden hacerlo. Las primeras necesitan una ley que les permita interrumpirlo sin riesgo para su salud, su dignidad o su libertad; las segundas —salvo cuando su imposibilidad se deba a problemas de salud— una política de apoyo a la natalidad que elimine los obstáculos materiales que les impiden satisfacer sus deseos de maternidad.
La ley reconoce el derecho de la mujer a interrumpir su embarazo en las primeras catorce semanas de gestación; una parte del movimiento feminista consideró insuficiente este plazo, al tiempo que denunciaba la desaparición del derecho a abortar sin plazo en caso de grave peligro para la vida o la salud de la embarazada, reconocido en la ley de 1985. Que el Estado nunca haya garantizado el aborto en los centros del Sistema Público de Salud ha provocado diferencias importantes en las condiciones de acceso y cobertura a este servicio entre Comunidades Autónomas. Mientras que en algunas, como Andalucía, los conciertos con algunas clínicas privadas casi permiten hablar de aborto libre y gratuito, en otras abundan las mujeres que han de pagarse la intervención en las clínicas privadas acreditadas. Hoy los planes del Gobierno del PP convierten las limitaciones de la ley de 2010 en algo secundario, porque amenazan el derecho mismo al aborto.
Los hombres por la igualdad debemos apoyar cuantas iniciativas impulse el movimiento de mujeres para defender la legalidad vigente, sin dejar por ello de discutir el lugar que ocupamos y podemos ocupar en esta batalla. El derecho al aborto nos concierne a los hombres porque nos plantea algunos problemas:
De libertades: Se trata de defender una conquista democrática que garantiza la libertad de las mujeres al tiempo que la nuestra, porque la pérdida de este derecho puede forzar a muchos hombres a asumir paternidades que ni sus parejas desean, incluso cuando la causa del embarazo sea un fallo anticonceptivo.
De responsabilidades: Los hombres no parimos pero si embarazamos; de hecho somos responsables o corresponsables de todos los embarazos no artificiales. Siempre que eyaculamos en la vagina de una mujer fértil sin usar preservativo o sin tener hecha la vasectomía, asumimos la posibilidad de provocar un embarazo. Podríamos decir que lo estamos buscando —aunque no lo deseemos— al delegar en ellas el control de nuestro futuro.
De relaciones sexuales: El ámbito de las relaciones entre los sexos es el más resistente a la igualdad. Apenas si se ha cuestionado el modelo masculino heterosexual que se identifica con el coito vaginal, y la mayoría de los embarazos no deseados tienen su origen en la resistencia masculina al uso del condón, porque la educación sexual es una de las grandes asignaturas pendientes.
De equidad de género y respeto a su autonomía: Las mujeres no necesitan el consentimiento de su pareja para abortar, pero cuando la gestante requiere la opinión del fecundador, esta suele ser determinante en la toma de decisión. Anteponer el criterio del fecundador cuando no existe acuerdo equivaldría a imponérselo a la embarazada.
Resumiendo: ir algo más allá de la defensa de los derechos de las mujeres pasa por usar y promover el uso del condón, cuestionar el predominio de la penetración, reivindicar una educación sexual igualitaria y recordar que todo recorte al derecho de las mujeres sobre su capacidad reproductiva es violencia machista.
Sevilla, julio 2014

 

Notas para otro debate sobre el aborto

Os compartimos un artículo de Javier Gómez Zapiain (Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea) que creemos aporta claves para el debate sobre el aborto.

Son tediosos y aburridos los debates sobre el aborto que invaden los programas de opinión en los medios de comunicación en estos días. Cuando uno trata de poner atención en alguno de ellos, puede prescindir de tal intento puesto que se reproducirán una y otra vez los mismos y manidos argumentos desde los asientos progresistas y conservadores. Diríase que estamos condenados al eterno retorno en la argumentación. La pregunta que incesantemente me viene a la cabeza es la siguiente, ¿de qué se está hablando cuando se habla del aborto? ¿De cuestiones morales, Ideológicas, jurídicas, psicológicas? En estas líneas pretendo aportar algunas ideas para otro debate sobre el aborto que contribuyan a una reflexión más extensa.

Empecemos por el principio. Aunque resulte obvio un embarazo que no se desea es fruto de una relación sexual. Sin embargo, algo tan evidente está fuera del debate. Veamos, la motivación principal que impulsa a la actividad sexual no es el deseo de materno-paternidad, sino el deseo de satisfacción del placer erótico, junto a la experiencia de otras emociones: amor, enamoramiento, apego, vinculación, comunicación. En términos psicológicos el bienestar personal y social se logra a través de la satisfacción de necesidades básicas. Entre ellas destacamos las afectivas, a través de los vínculos emocionales, y las sexuales, relacionadas con la regulación y satisfacción del deseo erótico, entendido este como una emoción.

Una persona podría tener entre 3000 y 4000 relaciones sexuales coitales a lo largo de su vida reproductiva ¿en cuántas de estas la motivación principal fue el deseo de tener hijos? Probablemente, según los casos, no lleguen al uno por cien. Las personas que han tenido hijos recordarán la enorme emoción que envolvía a aquellas relaciones sexuales encaminadas a engendrar un hijo/a que se deseaba y formaba parte del proyecto vital. Obviar del debate del aborto la reflexión acerca del sentido del sexo en el equilibrio personal y social es un reduccionismo lamentable.

Si el deseo de maternidad – paternidad explica una proporción mínima de la motivación erótica ¿por qué se producen embarazos que no se desean? Empecemos por lo más evidente: Los métodos anticonceptivos a veces fallan. A pesar de los avances tecnológicos, la contracepción no es perfecta. El acceso a los servicios de los nunca bien ponderados centros de planificación familiar es, cuando menos, dificultoso. La sexualidad de los y las jóvenes no es socialmente reconocida, es en cierto modo clandestina. Sabemos que existe, los datos lo confirman, pero se mira descaradamente hacia otro lado. La sociedad en su conjunto y la administración pública, no termina de reconocer que los jóvenes, en una proporción elevada, son sexualmente activos desde la segunda parte de la etapa adolescente. Por ello, no muestran ningún interés en ofrecerles los servicios necesarios. Los centros específicos para jóvenes son prácticamente testimoniales, la educación sexual es deficitaria.

Otro motivo lo encontramos en causas claramente psicológicas. Ciertas negligencias en el uso de la contracepción e incluso una sorprendente exposición a comportamientos sexuales no protegidos, en cualquiera de las edades y de los sexos, cuyas consecuencias no sólo son los embarazos no deseados, sino también las infecciones de transmisión sexual, se explican por causas psicológicas subyacentes. La literatura científica en el ámbito de la psicología ha hecho aportaciones bien interesantes en este sentido. Algunos autores han estudiado la relación entre el deseo erótico y la vinculación afectiva. Estos mantienen que, en ocasiones, se utiliza la actividad sexual para cubrir otras necesidades, como son la necesidad de afirmación personal, la afirmación de poder, o las necesidades de apego, como la conexión con la intimidad, la seguridad en la proximidad, tanto psicológica como física, entre otras. Estas motivaciones que no son conscientes, es decir funcionan desde la “trastienda”, pueden interferir sin duda en el control estrictamente cognitivo de los recursos de protección en los comportamientos sexuales.

A veces la actividad sexual se puede utilizar para el logro de necesidades afectivas. Los comportamientos sexuales de riesgo se pueden explicar como resultado no consciente de determinadas carencias afectivas…“necesito urgentemente establecer un vínculo afectivo con otra persona, en ello va mi estabilidad, no soporto mi soledad. Ella muestra una necesidad erótica que para mí es menos importante, pero… si le digo que no, seguro que me abandona”.

Julián de Ajuriaguerra y otros autores, como Willy Passini, diferenciaron entre el deseo de hijo y el deseo de embarazo. El primero hace referencia a la realidad, al deseo de incluir en el proyecto vital un hijo. El segundo hace referencia a una fantasía, a un deseo inconsciente de llenar una carencia. Ello explicaría los lapsus, actos fallidos o negligencias respecto a las medidas de protección en el comportamiento sexual.

Es por esto, probablemente, por lo que los programas de intervención basados exclusivamente en la transmisión de conocimientos no aportan los resultados esperados respecto a la prevención.

Desde un punto de vista cultural otro motivo generador de embarazos que no se desean es el modelo masculino de erotismo. Este considera el coito como el objetivo principal de toda relación sexual. Una visión machista que subyace a este modelo indica que todo hombre que se precie debe ser capaz de lograr la satisfacción sexual de sus mujeres, medida siempre en orgasmos. ¿Cómo se logra un orgasmo? Muy sencillo, por la fricción del pene en el interior de la vagina. Un hombre con problemas de erección o de prematuridad en el orgasmo, generalmente sufre más por lo que supone de atentado a su virilidad que por la disfunción sexual en sí. ¿Será por esto por lo que se haya mistificado tanto el uso racional de medicamentos como la biagra, el cialis u otros? Las mujeres, desde su más tierna adolescencia, deben soportar una cierta sobrepresión de los hombres hacia el coito, algo asumido por ellas mismas porque forma parte de los contenidos culturales de referencia respecto a las relaciones sexuales. ¿Es posible debatir acerca de los criterios que explican la satisfacción sexual? ¿Existen alternativas al criterio estándar de satisfacción sexual cuando no se dispone de medidas de protección, preservativo, métodos anticonceptivos, en un momento determinado? Yo creo que sí y promover e integrar criterios propios acerca del comportamiento sexual, es hacer educación sexual.

De todo ello podemos deducir que los hombres tienen una responsabilidad decisiva en el embarazo que no se desea. Es injusto que el hombre como tal esté al margen del debate sobre el aborto como si él solo pasase por allí. Es injusto que las consecuencias para el proyecto vital de un embarazo que no desea ninguna de las partes, caigan sobre la mujer, sobre todo cuando el origen del mismo no proviene de ninguna transgresión que la ley deba penalizar, sino de un imprevisto, de un accidente, que la sociedad en su conjunto es incapaz de evitar.

Así, la educación sexual, no puede basarse, sólo en la insistencia en el uso del preservativo, siendo ello muy importante, sino en la promoción del pensamiento crítico que permita a las personas desarrollar criterios acerca de cómo regular e integrar necesidades afectivas y sexuales en el proyecto personal. Criterios que ayuden a conformar, a personalizar, a construir, a diseñar la propia biografía afectivo-sexual de un modo autónomo y protegido de manipulaciones externas, en base a la ética de las relaciones. Ello, sin duda, contribuye al logro de la autonomía personal y a relaciones de igualdad entre las personas. Esto es, sin duda, el núcleo esencial de la educación sexual.

Si la psicología individual funciona de este modo y la presión cultural marcadamente sexista, caracterizada por la asimetría de poder entre los sexos, incide directamente sobre los comportamientos sexuales ¿Cómo se puede obligar por ley a las mujeres a dar un giro radical a su proyecto vital?

Otro argumento, la vida ¿qué es la vida? La especie humana alcanza la cota más alta de la escala filogenética como resultado de lo que podemos denominar la inteligencia evolutiva, la cual ha hecho posible el desarrollo del proceso de telencefalización dotándole al ser humano de inteligencia, pensamiento, lenguaje, que hace posible la simbolización y la capacidad de dar significados a las experiencias. La inteligencia evolutiva ha liberado al ser humano del rígido determinismo de la reproducción y le ha dotado de la capacidad de decidir, de dar significado a la experiencia erótica, profundamente humana. Así, para engendrar vida es preciso algo más que la fusión de un óvulo y un espermatozoide, es necesario un soplo de vida, que no es otra cosa que el deseo, la intención de querer tener un hijo y el compromiso de criarlo. La vida, para seguir viviendo, requiere del vínculo afectivo entre el hijo/a y la persona que es capaz de conectar y reconocer su estado emocional. En esta relación vincular se crean los modelos internos capaces de construir la arquitectura psicológica necesaria para un adecuado desarrollo. Esta es una gran contribución a la promoción de la salud mental de la sociedad. Por ello, la vida necesita de un contexto social adecuado de protección, donde la implicación, no solo de la mujer sino también del hombre, concernidos en la crianza, es esencial. La coyuntura socio-económica, que genera precariedad y estrés, no contribuye al contexto adecuado para la crianza. La clase política no parece interesada en proteger la vida en todas sus implicaciones. Los recortes, las restricciones, la visión extremadamente biologicista de la vida, la ausencia de inversión económica encaminada a la protección de la vida misma, no la favorecen en absoluto. El modelo de crianza de los países nórdicos, probablemente utópico en nuestro contexto actual, donde la protección de la vida se basa en una liberalización adecuada de las madres y los padres en pie de igualdad, en eso que se denomina baja maternal, es una referencia imprescindible.

Por tanto, no se puede abocar a las mujeres a una maternidad obligada si no existe el deseo, la intención de querer tener un hijo. Tampoco se puede eximir a los hombres de la responsabilidad acerca de algo que ellos mismos han provocado, más aún cuando el motivo de un embarazo no deseado escapa de la voluntad de los intervinientes, dadas las razones expuestas.

Es lícito por tanto, proteger la posibilidad de revertir una situación que puede modificar extraordinariamente el proyecto vital de una persona. La inteligencia evolutiva, se expresa también en cultura y esta genera normas y leyes. De este modo, las sociedades avanzadas, democráticas y tendentes a la igualdad entre las personas, han elaborado el tipo de ley que regula la salud sexual y reproductiva llegando a un consenso muy próximo a la ley de 2010, asumida por la mayoría de países europeos. Es decir, una ley de plazos que permita reflexionar y ajustar los proyectos vitales. Creo, con honestidad científica, que en esto consiste la protección de la vida.

La tan enarbolada ley del 85 es en realidad una ley de plazos encubierta. Esta hacía posible que las mujeres pudieran decidir libremente sobre su maternidad en un plazo razonable. Los datos lo demuestran. Prácticamente la totalidad de los abortos se producía antes de la decimosegunda semana. Para ello, se precisaba del encubrimiento falaz de un supuesto: “Riesgo para la salud psíquica de la mujer embarazada”. No nos engañemos, el requisito consistía en pasar por el trámite de acudir a un psiquiatra que en diez minutos firmaba el documento. En este sentido la Asociación Española de Neuropsiquiatría – Profesionales de la Salud Mental considera que no tiene sentido situar a los psiquiatras en un lugar central de la toma de decisión respecto al deseo de una mujer de no seguir con su embarazo.…“Podemos intervenir si la mujer nos lo demanda, para aliviar, consolar, apoyarla ante la decisión que ha tomado, sea cual sea ésta. Pero no podemos inclinar la balanza hacia un lado o hacia otro”, dice el escrito en el que marcan su posición. La ley de 2010 deshace tamaña hipocresía y otorga carta de naturaleza a lo que socialmente era y es un hecho incontrovertible.

Otro argumento para el debate se centra en la prevención. Cuando desde los sectores más reaccionarios se vitupera la ley de 2010, omiten interesadamente una parte esencial de la misma como es el esfuerzo que desarrolla en la prevención de los embarazos no deseados. Si existe un genuino consenso a lo largo del espectro derecha – izquierda, este se produce en el interés de prevenir los abortos. La ley de 2010 hace un esfuerzo considerable e insta a los poderes públicos a que desarrollen iniciativas conducentes a la prevención, integrando la educación sexual en el currículo escolar y garantizando a la ciudadanía servicios sanitarios adecuados. ¿el gobierno actual mantendrá las recomendaciones que la ley de 2010 hace a los poderes públicos, es decir a las diversas administraciones, de garantizar un acceso adecuado a la educación sexual y a los servicios sanitarios correspondientes y habilitará los recursos necesarios para tal fin? Lo dudo, y la duda es razonable puesto que los sectores conservadores y la influencia insoportable de la jerarquía de la iglesia católica muestran un marcado desenfoque en la comprensión del sentido del sexo en el desarrollo humano. Ya Michel Foucault en su “Historia de la Sexualidad” decía que esta es regulada desde la alcoba y el confesionario. Enrique González Duro, psiquiatra madrileño, escribió un magnífico libro cuyo título es bien significativo: “Represión sexual, dominación social”. La versión actualizada de los argumentos de estos y otros autores se plasma en la idea de que la moderna represión sexual, para algunos incautos superada, se expresa en la extrema comercialización del sexo, al tiempo que se restringen, se boicotean, o se niegan los espacios y los recursos para el desarrollo del ejercicio de la libertad, plasmada en las diversas biografías que comprenden todas las posiciones ideológicas, tal y como lo expresa magistralmente Félix López, Catedrático de la Universidad de Salamanca.

Permítaseme concluir con  la exposición de un caso que yo mismo atendí. Una mujer de 46 años con cinco hijos, católica, practicante, vino al centro de planificación familiar hecha un mar de dudas. Estaba embaraza y el consejo genético mostraba un pronóstico muy desfavorable respecto a la continuación de ese embarazo. Ella estaba en un estado de intensas contradicciones. Su razón le inclinaba hacia el aborto, sus creencias se lo impedían. Se tomó dos días de reflexión y volvió al centro con una sonrisa que indicaba la resolución de sus dudas. Me miró fijamente a los ojos y me dijo: “He tomado una decisión: voy a interrumpir este embarazo. Dios que es todo poderoso y misericordioso seguro que me entiende y me  apoya”. Puede que este sea un ejemplo de la aplicación de la inteligencia evolutiva, que, como vemos, es compatible con las diversas ideologías. No es que defendamos esta decisión como la correcta, pudo haber sido la contraria, pero…fue su decisión, fruto del ejercicio de su libertad. ¿Es lícito que el poder público se inmiscuya e interfiera en el libérrimo y difícil proceso de toma de decisión de esta mujer? Creo honradamente que no.

 

Javier Gómez Zapiain, enero 2014. F

uente: http://www.sc.ehu.es/ptwgozaj/zapiwnueva/index.php/component/content/article/8-sin-categoria/46-debateaborto

Los hombres maltratadores y su rol de padres: riesgos y desafíos

El último Boletín del Observatorio de la Violencia de Género en Bizkaia, publica el siguiente artículo de Raúl Lizana Zamudio.

Raúl Lizana Zamudio, psicólogo, Máster en Psicopatología y psicoterapeuta especializado en Violencia de Género en la pareja, forma y supervisa —desde hace 18 años— a profesionales y equipos en este ámbito.

Actualmente es profesor del Máster en Psicopatología infantojuvenil de la Universidad Autónoma de Barcelona e investigador en relación con las niñas y niños víctimas de la violencia de género en la pareja, tema en el que lleva trabajando terapéuticamente más de 10 años.

Imagen de Temas

En los últimos años hemos asistido a la toma de conciencia de la existencia de otras víctimas de la violencia de género en la pareja: los hijos e hijas que sufren esta situación.

En este contexto, el rol de padre que ejercen los hombres que maltratan a sus parejas ha sido poco mirado y analizado. Lo cierto es que hoy en día sabemos que cuando un hombre maltrata a una mujer (madre), el hijo o hija se aterroriza y padece un terrible dolor y daño (un trauma) que se traduce en múltiples consecuencias. Es así que nos encontramos con frecuencia a pequeños y pequeñas con problemas en el ámbito afectivo (ansiedad, síntomas depresivos, estrés postraumático, etc.) y en el ámbito social (aislamiento, rechazo social, dificultad para mantener vínculos, etc.). En el área cognitiva y de aprendizaje vemos con frecuencia dificultades en el desarrollo de habilidades cognitivas o problemas de atención, concentración y aprendizaje. De igual forma en el ámbito de las creencias y valores, surgirán ideas sexistas y abusivas, que se darán como válidas a la hora de mirar el mundo, acompañadas por una terrible sensación de inseguridad. La salud física se implicará con una desregulación del sistema nervioso (estado de alerta permanente) y síntomas psicosomáticos (dolores varios).

Este panorama alarmante nos hace tomar conciencia de la peligrosidad de la figura de este padre maltratador.

 

Seguir leyendo aquí: http://web.bizkaia.net/Gizartekintza/Genero_Indarkeria/blt31/temas.html

Por el derecho al aborto

En previsión de que la contrareforma de la Ley contra el derecho al aborto, promovida por Gallardón, se apruebe el 20 de diciembre, la Plataforma “Abortatzeko Eskubidea” ha convocado concentraciones a las 24 horas de que se presente la propuesta.
BILBO: 21 de diciembre a las 13h. delante de la sede del PP (Gran Vía 89).
Os animamos además a leer algunos artículos sobre el tema.
Prensa:

 

elcorreo.com

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