Julen Orbegozo es estudiante de 4º de Periodismo de la UPV y sin pensárselo dos veces decidió participar en la segunda edición del Concurso de Comunicación Solidaria Visiones del Sur, organizado por la Coordinadora de ONG de Desarrollo de Euskadi. Por un lado, Julen intuía que los organizadores/as le propondrían algo original, al margen de lo que se aprende en otras clases. Por otro lado, el premio que ofrecía el concurso era una oportunidad única para unir sus dos aficiones: viajar y contar sus experiencias.
Todo empezó con unos talleres formativos impartidos desde la Coordinadora de ONG de Desarrollo de Euskadi, donde se pretendía mejorar el tratamiento de las informaciones sobre temas sociales y solidarios por parte de los y las futuras profesionales en los medios de comunicación. Todo lo que aprendió Julen en estas sesiones lo puso en práctica en el trabajo con el que ha participado en el concurso, un reportaje radiofónico por el cual ha sido nombrado como ganador de este certamen. El premio: conocer durante tres semanas un proyecto de cooperación en Chiapas llevado a cabo por la ONG de Desarrollo vasca Paz y Solidaridad y la organización mexicana Promedios. Entre los preparativos del viaje, Julen nos ha dedicado unos minutos.
.- Has ganado el concurso con un reportaje de radio sobre los hornos ahorradores de leña en Chiapas. ¿Qué es lo que cuentas en este reportaje? ¿Cómo has hecho este reportaje?
Se explica de manera resumida y didáctica qué es y cómo es un horno de estas características. Además, se habla de los beneficios que conlleva la instalación de esta tecnología en las comunidades indígenas. Intento que el relato se haga ameno utilizando elementos como la música o sonidos de ambiente. Después de haber conocido el proyecto sobre el terreno, me informé leyendo en Internet, contacté con expertos/as e ingenieros/as, los/las entrevisté, y elegí la música que acompañaría el relato. Después edité el trabajo con un programa de audio.
.- ¿Qué aprendiste de los talleres formativos con los que se puso en marcha el concurso?
Algo que no se aprende con el tiempo: aprendí a tratar el tema de la cooperación o la solidaridad de manera justa, sin discriminar ni menospreciar a sus protagonistas. A veces creo que ni con muchos años de experiencia me hubiera dado cuenta de cosas que ahora me parecen evidentes. Porque en un par de días se te puede abrir la mente y la visión sobre ciertos temas. Por un lado, dejé de ser un ignorante en algunas cosas, y por otro, me pregunto cuántos errores cometeremos en nuestra vida profesional.
.- ¿Cómo ves el tratamiento que los medios de comunicación dan a las informaciones de los países del Sur?
Ahora me fijo algo más. Se tiende a estereotipar, a utilizar clichés para simplificar la información. Es una de las bases del periodismo, sintetizar el mensaje en algo corto y sencillo. Pero eso no debería servir de excusa para ser vagos y/o ignorantes. Gracias a este tipo de cursos los mensajes están cambiando, los países del Sur no son tan catastróficos, ni lo que nos rodea es tan idílico. Hay de todo en todas partes, y los valores y sentimientos son universales. Creo que poco a poco iremos tomando conciencia e iremos mejorando.
.- ¿Crees que desde el periodismo o desde la comunicación se puede hacer algo para terminar, o al menos reducir, las desigualdades entre los países del Norte y del Sur?
Muy poco. Porque el periodismo se hace sobre y desde una base que supera la mayoría de buenas intenciones o buenas prácticas de los profesionales. El periodismo sostiene y alimenta el sistema; y el sistema sostiene y alimenta a los periodistas. Y al sistema no le interesa cambiar las desigualdades, mientras le suponga un esfuerzo o cierta inestabilidad. Sin embargo, la comunicación puede tener un minúsculo poder para cambiarnos poco a poco ciertas actitudes. Si conseguimos que la gente abandone el consumismo exagerado y el modelo desarrollista brutal actual quizás beneficiaríamos a todo el mundo. En otras palabras, el poder del periodista es muy limitado, pero existe algún recoveco para, por lo menos, no empeorar las cosas.
.- ¿Qué proyecto vas a conocer en Chiapas?
Viviré el día a día de Promedios. Es una ONG que se dedica a surtir de medios técnicos y conocimientos audiovisuales a los/as indígenas zapatistas. Posibilitan, dicho de otra manera, que los protagonistas elaboren su propio discurso, cuenten sus propias historias.
.- Un año después de estar allí, vuelves a Chiapas. ¿Crees que gracias al concurso verás la realidad de allí con otros ojos?
Eso espero. Cuando estuve el año pasado intenté observar su realidad. La mayoría del tiempo me dediqué a observar y esperar. Saqué algunas conclusiones, pero desde un análisis bastante superficial. Ahora espero poder introducirme algo más en su sociedad.
.- ¿Te gustaría dedicarte profesionalmente al mundo de la cooperación y la comunicación?
Claro. Hay mucho trabajo que hacer en esta cuestión y puede ser interesante. La cooperación necesita de una buena comunicación para que sea efectiva. Es decir, para concienciar a la gente de que con nuestras actitudes podemos llegar al objetivo de acabar con las desigualdades. Mientras tanto, la comunicación es necesaria para que la gente se sienta satisfecha de su pequeña aportación; para desterrar mitos y falsas imágenes creadas años atrás, que deterioran el mundo de la cooperación; y mientras consigamos el cambio definitivo, la comunicación es necesaria para tener un primer contacto con la gente, explicarles nuestra labor, y decirles que estaríamos contentos si su colaboración no se limitara al mero aspecto económico.