Archivado en la categoría ‘Reflexiones 2.0’

El chico de la calle. Capítulo VI. Bilbao

Menudo viaje hicimos Marta y yo, en bus paramos en MADRID 1 hora, y nada más bajarnos oh la policía secreta vaya, tela por las pintas que llevamos jajajajajaaja nos hicieron un cacheo de todo lo que llevamos, vaya menos mal, no teníamos chutas ni porros y nos dejaron ir al aire, hasta que saliera [&hellip
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Tatuandome toda mi vida y siguiendo adelante, por Jack

Cuando tenía trece años me hice el primer tatuaje. En la mano izquierda dibujé los cinco puntos y el rombo. El rombo porque yo soy un As de la baraja de póker. Los cinco puntos porque yo soy un delincuente y estoy rodeado de 4 maderos; policía nacional, ertzaintza, guardia civil, eta secretas. Me lo [&hellip
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El chico de la calle CAPITULO V. SEVILLA

  Conocí a la Madre de Marta. Me enseñó su casa, era enorme, con patio para el verano andaluz. Me enseño SEVILLA y consumíamos en su casa. Ella tenía dinero, pero yo no. Y pedía en el corte inglés del centro, había una estatua del pintor Velázquez, famoso allí. Aún conservaba la casa, que databa [&hellip
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Los desperfectos del sentido, por Jack

Me voy a situar en la situación del sentido. Sin sentir el sitio, en una situación de los momentos más contentos. Desde este sentimiento, insatisfecho del sentimiento por los desperfectos del sentido. Por no haber ni tener sentido todo lo sentido. ¡Qué sentido he de sentir si no lo siento! ¡Dadme un sentido o tal [&hellip
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EL CHICO DE LA CALLE. Capítulo IV: Sevilla

– No recuerdo como llegue la primera vez a SEVILLA. Sería sobre 1990 y me acuerdo de que fue el hermano de mi madre, Antonio. Yo lo llamoToño. Me recogieron en la estación de trenes del centro, para trabajar en su bar judío. Toño es gay y está casado en Holanda con Gerad. Su compañero es Holandés, [&hellip
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EL CHICO DE LA CALLE, Capítulo III. Burgos

– Decidí irme a BURGOS ostia, era invierno. Un frío y en la calle no sabía dónde dormir, me estaba congelando. Fui a un supermercado a robar bebidas fuertes de alcohol, coñac y anís del mono, para hacerme un sol y sombra. Me entero que hay albergue pero solo te dejan 3 días, ostia hace [&hellip
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Los restos de mi momento, por Jack

Con el reflejo de tu mirada llegó la madrugada y al caer el anochecer respiré otra vez, sin perecer
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Marcar un límite a la voluntad terapéutica. El ejemplo HOUSING FIRST

– Muchas de las prácticas sociales e institucionales que alberga la red asistencial y, en particular, los dispositivos creados para personas en situación o riesgo de exclusión social se basan en modelos de reeducación y tratamiento que condicionan de manera muy notable tanto el acceso al servicio como el trabajo de acompañamiento, propiciando en multitud [&hellip
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CAPÍTULO II EL CHICO DE LA CALLE. La vida da vueltas, por Leoelim

– Después me escapaba de Astrabudua a Bilbao. Había mucho abandono entre Astrabudua y Luchana,y yo aproveché la ocasión para okupar alguna vivienda. Era la época de Eskalduna, la iban a cerrar. Recuerdo batallas con la policía, en el puente pelotazos, a mí me dieron uno de rebote, no veas como duele. Me dieron en las [&hellip
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A Estibaliz, de Manu

No le des más vueltas al mismo pensamiento
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