La escucha, mis juicios y YO. Por María Carrascal

dardos

Es común escuchar por parte de personas bienintencionadas la idea de quehay que escuchar sin juzgar”. En el terreno en el que me muevo profesionalmente (acompañamiento y formación de profesionales), es incluso frecuente escuchar un concepto un poco grandilocuente; suspender el juicio.

Llevo muchos años trabajando las competencias de la escucha, y me alineo más con la idea de quequien diga que es capaz de escuchar sin juzgar es un peligro público”, y me explico por qué hago esta afirmación.

Los juicios forman irremediablemente parte de nuestro ser, y las dificultades en la escucha y en la relación no están en “no tener juicios”, sino en “no ser conscientes de que los tengo”, y de que son eso, MIS JUICIOS y nada más (y nada menos).

Entonces, ¿qué podemos hacer?

Tomar consciencia de que, como cualquier persona, juzgamos. Si nos hacemos conscientes de ello, seremos capaces de ver que las ideas, pensamientos y afirmaciones sobre alguien, solo son mis juicios, no una verdad absoluta, y además, son de mi RESPONSABILIDAD.

A veces ocurre que al hacernos conscientes de que juzgamos, nos sentimos mal, desearíamos no tener esas ideas, y peleamos contra ellas. Eso no es muy buena idea, cuanto más peleemos contra ellas, paradójicamente, más fuerza adquirirán. Aceptémonos como personas que juzgan, pongamos consciencia a nuestros juicios, y sobre todo, responsabilicémonos de ellos, sabiendo que solo son  MIS juicios 😉

Desde ese lugar tenemos más posibilidades de mejorar la Calidad de nuestra ESCUCHA (con mayúsculas)

Te propongo un ejercicio

Piensa en una persona, un equipo, una organización, con la que tengas una relación difícil, o conflictiva.

Te propongo que escribas en un papel en blanco todos los juicios que te salen sobre esa persona, equipo u organización. (Sería ideal hacerlo antes de volver a ver a esa persona, reunirte con ese equipo, o ir a esa organización).

No te pido que escribas ni uno, ni dos ni tres… Sino tantos juicios como para sentir vergüenza (será una señal de que lo estás haciendo bien ;)).

Es muy interesante que después de hacer el ejercicio, que hagas dos cosas más;

  • En primer lugar presta atención a qué sientes cuando tienes esos juicios.
  • En segundo lugar, te propongo, que cojas el papel, lo dobles, y te lo metas en el bolsillo o en la cartera para que esté cerca de tu cuerpo. De esta manera, en el próximo encuentro, tus juicios irán contigo, esta vez de manera consciente, aceptando que los tienes, y liderados por ti.

 

Como en todo, esto es un proceso y te animo a que a partir de ahora pongas el foco en tus juicios, no negándolos y siendo consciente de ellos. Estoy segura de que notarás la diferencia.

María Carrascal, Emana

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.