El aniversario de Beste Bi en trágicas circunstancias

GRAFITI EN NUESTRO BARRIO, SAN FRANCISCO, BILBAO

Ayer, en Hasiera tuvimos la oportunidad de escuchar a Iraia, trabajadora de la Comisión Ciudadana Antisida de Bizkaia y colaboradora con la plataforma Beste Bi. Iraia nos contaba como Beste Bi es una plataforma, creada entre diferentes entidades no lucrativas de Bizkaia, que trabaja y lucha por lo derechos y mejora de la calidad de vida de las personas sin hogar.

Debido a la cercanía de su aniversario, el 23 del próximo mes, nos ha invitado a unirnos a un plan para el cambio de la percepción y las condiciones de las personas sin hogar de Bizkaia, para su presentación el día 23 de Abril.

El programa propuesto para tal día, comienza con una Rueda de Prensa en El edificio de la Bolsa a las 10:30h, donde se presentarán datos de estudio de evidencias, se explicará el funcionamiento de Beste Bi y se expondrán las propuestas de las diferentes entidades que forman parte, después se emitirá un video de 12 minutos de presentación. Una vez finalizado, todas las personas congregadas caminarán juntos hasta el ayuntamiento de Bilbao, donde una vez más, pero de forma más formal, se presentarán las propuestas de modo que las autoridades adquieran su responsabilidad en relación al estado actual del sinhogarismo.

Igualmente, y muy relacionado, Iraia nos comunicaba una mala noticia. Una nueva persona sin hogar fallecía en un cajero automático, noticia que nos afecta aún más, ya que era una persona conocida por muchos de nosotros. Por ello, Beste Bi organiza, una vez más, una concentración en la plaza de la convivencia, con la esperanza de que no quede impune, que no haya más muertes, y que las autoridades se responsabilicen y mejoren las condiciones de estas personas. Luchemos por que no haya nadie sin hogar, todos podemos ayudar.

Desde Hasiera os invitamos a acudir, el jueves 26 a las 11:00, a la concentración, y el día 23 de Abril al Aniversario de Beste Bi. Todos juntos podemos hacer que las cosas cambien, porque quien vive en la calle no lo hace porque quiere, sino porque no tiene recursos, ayúdales, ayúdanos, ayúdate, seguro todos te lo agradeceremos. POR UN FUTURO EN QUE NADIE QUEDE SIN HOGAR.

 

Sheila Ibáñez

Psicóloga en prácticas

en el centro de día Hasiera

24-03-2015

Hepatitis C… ¿Quien les ha otorgado este derecho?

Barrio de San Francisco, Bilbao.

 

Hola, Soy Manu Alba, voluntario de la Asociación Itxarobide. Además soy coinfectado Vih-VhC. La hepatitis está en el estadío F 4 con 30 kilopascales.

Siempre he estado en la sombra, pero desde hace 2 o 3 años he decidido dar la cara y pelear. Ahora lo que más me preocupa es la hepatitis y cuanto tardará el nuevo tratamiento. Si habeis leido a Alan Poe, el cuento corto que se llama el “Péndulo”, leedlo y os dareis cuenta de la angustia que nos meten en el cuerpo. No somos seres inferiores ya que esto me recuerda a unos alemanes de triste recuerdo, pero como estos, tienen afan de crecer y juegan a ser dioses.

¿Quien les ha otorgado este derecho?

Pues para nosotros es una obligación y ningún derecho. Ellos solo derechos.

Manu Alba

Voluntario de la Asociación Itxarobide

Sin noticias de los presupuestos sociales en Andalucía a pocos días de la celebración de elecciones a la Junta.

 

El adelanto del cierre de los presupuestos anuales de 2014 desde la Consejería de Hacienda y Administración a finales de octubre del año pasado ha dejado sin abonar cientos de subvenciones a proyectos ejecutados en 2014 por Organizaciones No Gubernamentales y pone en riesgo la labor social de numerosas entidades andaluzas.

Barrio de San Francisco, Bilbao.

El pasado 12 de noviembre de 2014 la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales publicó en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía la modificación de diversas convocatorias de subvenciones correspondientes a 2014, afectando a un presupuesto total de 37.180.701,36 euros.

Entre las subvenciones afectadas se encuentran las destinadas a la prevención de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) con un presupuesto de 378.107,77 euros.

La modificación de dicha convocatoria de subvenciones, todavía no resuelta cuatro meses después de su publicación, afecta a más de 60 entidades sociales de ámbito municipal y autonómico.

El pasado 15 de Diciembre de 2014 25 entidades sociales municipales y autonómicas andaluzas, con el apoyo de federaciones nacionales, mantuvieron una reunión con la Secretaría General de Calidad Innovación y Salud Pública. Desde la Secretaría se aseguró que la resolución de la convocatoria de subvenciones y el pago de las mismas tendrían lugar a principios de 2015, sin aclarar cómo los presupuestos de 2015 podrán soportar dicho sobrecargo. Asimismo declararon el compromiso político de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales en materia de VIH/Sida para el año 2015, si bien no existe todavía compromiso oficial de créditos presupuestarios.

Actualmente las entidades sociales afectadas y cuyos programas fueron concedidos en 2014 de manera provisional han ejecutado los proyectos aprobados. Esto supone un adelanto económico de las entidades sociales a la administración pública andaluza, sin certeza del cobro de las cuantías invertidas. La inestabilidad económica de las entidades derivada de las decisiones políticas pone en grave peligro la continuidad de sus programas de prevención y atención y los puestos de trabajo del personal adscrito a dichas entidades.

Todo ello ocurre en un contexto en el que los fallos en la puesta en marcha del sistema de vigilancia epidemiológica de VIH en Andalucía demuestran que se necesita algo más que voluntarismo para ofrecer una respuesta más efectiva que haga disminuir las tasas de nuevas transmisiones de VIH en nuestra comunidad. Según las cifras epidemiológicas nacionales la tasa anual de nuevas infecciones por VIH no disminuye sino que se mantiene estable, y se estima que en Andalucía tienen lugar alrededor de 905 nuevos diagnósticos cada año sin contar aquellas nuevas transmisiones del virus que no son detectadas.

Se hace necesaria una política con un presupuesto real y acorde con las necesidades detectadas, que fomente el diagnóstico precoz de la infección por VIH y disminuya el alto gasto económico, social y moral de los diagnósticos tardíos. Los recortes en acciones de salud pública que benefician no solamente a las personas con VIH, sino a la población en general, muestran una visión cortoplacista de la salud pública y contradicen lo expresado por los responsables políticos actualmente en el gobierno andaluz.

La desatención a las capas más desfavorecidas de la sociedad como son los servicios residenciales de acogida para enfermos de sida, es una prueba más del impacto terrible que los recortes aplicados por la Junta de Andalucía han tenido en la atención a las poblaciones más vulnerables y necesitadas como son los enfermos de sida en situación de exclusión social.

La modificación de las diferentes líneas de subvenciones, además de las de prevención del VIH, también afecta a menores con trastornos en el desarrollo, actuaciones de ayuda mutua de asociaciones de pacientes de diversas patologías, mujeres en situación de riesgo de exclusión social, y programas del Instituto Andaluz de la Juventud entre otros. Esto sin duda supone una ruptura de los compromisos adquiridos por la Junta de Andalucía en cuestión de políticas sociales y bienestar social de grupos clave.

Para más información:

Diego García Morcillo.

Presidente de Adhara Asociación VIH/Sida.

676 348 558.

Antonio RG Susperregui

Gerente Adhara Asociación VIH/Sida.

646 175 324.

“LUJURIA” por Licenciado letrinas.

"La lujuria se extiende como un virus en cuerpo"

Hay canibalismo a la carta en las calles,
¿librarse de la ignorancia a través de la carne?.
Convierten lo prohibido en un “ahora todo vale”,
hemos sido arrastrados a denigrarnos y sin arte.
Es el sumun del placer, la gula con satisfacción.
La extremaunción es dada por pavos enjoyados:
ponte de rodillas, con el prepucio en tus hombros
te nombro caballero y tu servidumbre corono,
en la cama te esperaré y acudirás ancho de honor.
La lujuria se extiende como un virus en el cuerpo
y no sufren gatillazo si hay genocidio de por medio.
Papas con descendientes son muy dados al sermón,
en la catedral del monaguillo, Batman y Robinson Crusoe.
Cuando se repartieron el pastel mostraron su oficio:
el humilde pidió primero, se proclamó Obispo.
Uno que sentía el cirio por vocación mamífera y servicial,
se nombró Cardenal y se apuntó a la bacanal
y a las putas llenó de cardenales en su carne y su alma.
Cuando no hay brujas ni madera para la hoguera
hay payasos acróbatas dispuestos a bailar alrededor de ella
Pinto, Pinto, Gorgorito, son muy dados al sacrificio
y a predicar con el ejemplo, tome nota el impío.
Un iluminado, a su puta la hizo monja
con boca ocupada,¡se hizo el voto de silencio!.
Es el misterio del Ministerio de la Santísima Trinidad,
Monarquía, Alto Clero y Mercaderes...
Feudalismo ejercido de forma sutil para pescar con tus redes
sexo, drogas y rock and roll.
Son auténticas Rockandroll Superstars,
pero tú y yo como Apéndices
alimentados de desechos, las sobras
que nos dejan los lobos como limosna.
LICENCIADO LETRINAS
Pd: Perdonen la pereza pero es una forma placentera de transgredir la 
norma sin hacer nada más que dejar las incorrecciones que nos ha quedado en 
la edición entre verso y verso. Apagamos el ordenador y nos fuimos
a buscar besos.

21 SALVAS PARA LOS HÉROES CAÍDOS, por Licenciado Letrinas






Hoy la tristeza me inunda el corazón.
Esta noche la luna llena gobierna el cielo
pero en mi habitación, una nube gris
es la que atrae a cada molécula de agua
que recorre los canales de mi cuerpo.
Pienso si ya es sano escribir con esta pena;
si lo mejor fuera meterme en la cama y no salir.
Aquí, que no hay por donde escapar,
donde lo físico encierra en tu celda
y no tienes fuerzas para que vuele tu alma.
Tiene gracia, este juego macabro,
esta puta broma ilusoria que llamamos vida.
Ayer estuve hablando contigo hasta tarde
y hoy no te siento, ni si quiera hay presentimiento.
¿Quién me robo el sentido de la vida?
¿Quién me engañó y cambio por preferentes
la mitad de los años de mi vana existencia?
Tiene gracia esta puta mezquindad,
tan pronto me cuadro y corro por los tejados,
como tan lejos ardo y vivo solo de recuerdos.
Ahora, que mi alma camina despierta
es cuando me pierdo entre vapores,
reflejos de espejos y descansillos de escaleras.
Suena en el aire una melodía con tintes mozárabes
que mueve como veleta una ventisca.
Tiene gracia, emana cierto encanto
pero con risa ladeada, no quiero pensar
el precio a pagar cuando traigan la factura.
Cansancio y hastío emana cada poro,
sudoraciones ácidas que se tornan amargas.
¿Dónde está la llave que abre la puerta?
¿Cómo hacerte entender que todo
lo que busco se esconde entre tus piernas?.
Quema esta pena y las fuerzas se merman.
Me abrasa este llanto y ya es a diario.
¿Quién separó las aguas entre tú y yo?.
¿Quién me robó tus bragas en un parpadeo?.
Ahora que se acercan ecos de revolución,
tendré que dejar de anhelar tus entrañas.
Se fue la luz, perdí el candil, ya no te hago reír.
“Lo siento, cariño, pero me tengo que ir...”
dijo la puñetera cuando se corrió.
Yo que presumía de aritmética y verborrea,
me quedo descompasado y la mandíbula abierta.
¿Dónde está la flor?, marchita en tu felpudo.
¿Dónde se quedó el “Wellcome”?
Salió por la puerta de atrás,
para no regresar.
Cara de pasmo se me quedó.
Crucificado en tablones de aire,
no hay redención para los mártires.
Licenciado letrinas

POR LA DIGNIDAD DE NUESTROS BARRIOS Y VECINOS: SOS!!

Muelle de Marzana, Bilbao.

 

Bilbao, 28 de enero 2015.- El lunes, 26 de Enero, aproximadamente 60 Ertzainas entraron en una fábrica abandonada en el bilbaíno barrio de Zorrozaurre donde actualmente habitaba un grupo de 5 personas. Según testimonios de los allí presentes, la entrada de los policías fue brutal “Entraron sin previo aviso, tiraron sus pertenencias al suelo e incautaron varios objetos de su propiedad”. Con estas acciones los policías generaron una sensación de absoluta vulnerabilidad entre los presentes en el lugar; vecinos del barrio de Zorrozaurre, que en algunos casos llevaban años viviendo en este local.

Ese lugar es el domicilio habitual de este grupo de personas,  Por lo tanto, legalmente la policía no puede entrar y campar a sus  anchas en su interior sin un indicio racional sobre la posible comisión de un delito, pero sobre todo, y apelando a la justicia social, nos resultan totalmente reprobables este tipo de actuaciones sobre unas personas en exclusión social.

Estas personas son nuestros vecinos. y no podemos aceptar que vivan en esta situación de vulnerabilidad. Las administraciones públicas, lejos de asumir su responsabilidad y solucionar la situación de exclusión social en la que se encuentran estos vecinos, que se ven obligados a dormir en una vivienda abandonada, aumentan la represión policial sobre los mismos con el único objetivo de atemorizarlos.

Estos no son los barrios en los que queremos vivir, en los que los problemas sociales se abordan únicamente con represión policial. La represión policial no es la solución. La represión policial no resuelve nada, todo lo contrario, agrava las situaciones de exclusión social de las personas sin recursos “y aumenta el malestar entre el vecindario”. Las administraciones públicas tienen que trabajar por mejorar la convivencia, basada en el respeto de los derechos de todas las personas sin excusas y sin excluir a nadie.

NOTA DE PRENSA SOS RACISMO

Konekta-te a las nuevas tecnologías!

Calle Dos de Mayo, Bilbao.

 

Hoy hemos tenido en Hasiera la visita de Leire, trabajadora de la Fundación Aldauri en el proyecto Konekta. Tras una agradable charla nos ha explicado el funcionamiento de este proyecto que trata, entre otras cosas, de dar la oportunidad a toda la población de conocer y aprender el uso de las nuevas tecnologías. Como bien sabemos, las nuevas tecnologías nos ayudan a hacer uso de los recursos que están a mano, enriquecen el conocimiento e incluso tienen una gran utilidad a la hora de desempeñar una búsqueda de empleo.

Desde Konekta la oferta de cursos es amplia. Por un lado, tenemos la posibilidad de disponer de un espacio de informática libre, donde cada uno puede hacer uso de los ordenadores con el fin que desee. Y por otro lado, disponen de talleres específicos, donde una vez alcanzado el número de 6 participantes, se lleva a cabo un curso como puede ser Microsoft Word,  Power Point, Facebook…. Estos talleres pueden surgir también en base a las propuestas que lleguen a Konekta, que una vez valoradas se podrán realizar en este espacio.

Por otro lado, nos hemos quedado encantados/as con la idea del Banco del Tiempo. Mediante este programa se realiza un intercambio de tiempo. En la sociedad actual estamos acostumbrados al uso del dinero como moneda de cambio. ¡Pero el tiempo es oro! Y desde el Banco del Tiempo han sabido poner en valor este recurso del que todos, unos más y otros menos, disponemos. Cada participante tiene la posibilidad de ofrecer la prestación del servicio que mejor sepa realizar. Algunos y algunas sabemos cortar el pelo, otras en cambio conocen el mundo de la electricidad, fontanería y un largo etcétera de conocimientos de los que podemos disponer con solo estar dispuestos/as a dar y recibir algo de nuestro valioso tiempo.

Hablando de estas nuevas alternativas que van surgiendo nos viene a la cabeza esta cita de Galeano que nos gustaría compartir: “Mucha gente pequeña, haciendo cosas pequeñas, en lugares pequeños, puede cambiar el mundo”

Y concluyendo nuestra entrada del blog de hoy, queremos compartir los espacios desde los que la Fundación Aldauri quiere dar a conocer lo mejor de nuestros barrios. Para ello utilizan, como no, las nuevas tecnologías. Os dejamos los links de sus páginas Web para que les echéis un ojo, ¡no tienen desperdicio!

  • www.Bdtbilbao.org
  • www.Goikoaldea.tv
  • www.Barriosaltos.net
  • www.Aldauri.og
  • Y su Facebook: Fundación Aldauri

 

Ane Iglesias

Centro de día Hasiera

20 de Enero 2014

Pesadillas en camas de cartón. TERCERA PARTE por Yafar

 

Después de deambular un rato por las calles del casco viejo decidí acampar debajo del puente de la Merced. Allí había cuatro individuos tapados y dormidos. Verdaderamente estaba cansado de tanto andar; preparé un espacio y dormí, pero a la madrugada se me interrumpió el sueño. Me dí cuenta de que era una pesadilla de las mil y una pesadillas en camas de cartón. Ya no podía seguir durmiendo, tomé un poco de agua, recogí el saco y salí disparado de aquel punto camino a la estación de Abando. En el camino tuve la buena suerte de encontrar un billete de cincuenta euros.

RECICLAJE. FOTOGRAFÍA DE HELENKA.

Cogí el billete disimuladamente aunque la calle estaba vacía; realmente lo necesitaba, lo guarde  en mi bolsillo y me fui a desayunar a un bar. Luego vendí mi chatarra a medio precio a un individuo que le interesaba el trato. En a aquel momento, no sé por qué razón, decidí irme a Madrid. Así que fui directamente a la estación de la Termibus, me tomé un café mientras contemplaba las obras del nuevo San Mamés. Terminé el café y me levante camino a la taquilla, con el afán de comprar un billete. Justo antes de llegar a la taquilla, sonó mi móvil; al otro lado de la línea estaba mi padre.

¿Donde estas yafar? – Me preguntó muy preocupado.

Yo ahora mismo en Bilbao – Le respondí.

- Bueno, yo estoy ahora mismo en Bilbao y está conmigo tu madre.

- ¿Dónde estáis? – Grite en busca de una repuesta inmediata.

- En un hostal, al lado de la estación de Abando – Me respondió.

La vida es un sueño y la realidad una pesadilla; colgué el móvil y empecé a correr por la calle Autonomía hacia Abando. Sin saber exactamente donde estaba el hostal, en aquellos instantes muchos recuerdos pasaban por mi mente. No podía creer, que después de más de 15 años fuera de casa, volvería a rencontrarme con mi madre. Es inexplicable la situación mental en la que me encontraba, no podía ni se quiera pensar en cómo sería mi madre después de más de una década de distancia. Después de marcharme de casa sin ni siquiera avisarla.

Llegué a la estación de Abando y allí estaba mi viejo esperándome. Le di un abrazo y fuimos juntos hacia el hostal. Entré en la habitación y allí estaba mi madre sentada en un sillón, con la misma mirada y sonrisa de siempre, nos abrazamos y empezamos a llorar y a reír juntos después de más de una década separados.

Estuvimos todo el día hablando y hablando sin parar. Salí a comprar comida y aproveché para decirlo a los educadores de la Comisión. Fue la última vez que entre a la comi, dormí aquella noche junto con mis padres en el hostal, y al día siguiente salí a pasear con mi madre por las calles del casco viejo. Mientras le contaba a mi madre algunas anécdotas que me pasaron por aquellas calles, la cara de mi madre  se entristeció. Sabía que me iba a contar algo, y así fue.

Me comentó que no tenían dinero para quedarse más tiempo, y que el dinero que tenían era el dinero que iban ahorrando, y es todo lo que tenían, así que mañana volverán al sur camino para el Sahara occidental. En aquel instante yo ya no sabía  que decir, ni que pensar, aquella noche no podía dormir y mi imagino que mi madre tampoco consiguió dormir.

Por la mañana temprano nos despedimos del tío del hostal, recogimos las maletas y fuimos hacia la Termibus. Al llegar a la estación de Termibus decidí acompañarles hasta Madrid, y así fue, subimos al autobús camino a Madrid. Al final del trayecto llegamos a la estación de la avenida América, de ahí a la estación de Méndez Álvaro, las últimas palabras que me dijo mi madre antes de subir al autobús que le llevaba de vuelta al sur, “si no estás bien vente con nosotros”, fingí estar bien y le dije que ya volveré; subieron al autobús y como aves migratorias se dirigieron hacia el sur. Me quedé solo otra vez pero ya estaba acostumbrado a mi soledad; todo parecía un sueño. Quedaban dos días para que llegara el fin de año y hacía frio al lado de la estación, así que camine entre calles con nombres de coroneles y generales, hasta llegar finalmente a la plaza de Lavapiés. Allí conseguí encontrar  a un amigo ruso llamado EVAN quien me indicó el camino hacia la nueva casa ocupa  donde se encontraban mis amigos Piter, Gerard, y compañía, en el barrio de Oporto. Cogí el metro línea cinco de Lavapiés a Oporto sin saber exactamente donde estaba la casa okupa. Justo cuando baje del metro encontré a Piter y a Pablo, dos amigos  de la casa okupa, nos dimos un abrazo entre gritos de alegría como es costumbre de los colegas okupas después de separarse, aunque sea una semana; luego fuimos juntos hacia la casa okupa.

Personas sin casa, casas sin personas, una casa deshabitada sirve de refugio para los sin casa para amortiguar el duro y seco invierno de Madrid. El ambiente en la casa okupa era agradable, había mucha solidaridad compartida entre personas distintas. Dentro de la casa convivían Punkis, hipis, raperos, y otras tribus urbans. Subimos a la casa donde se alojaba Piter y comenzamos a conversar sobre los últimos viajes que hizo cada uno. Les conté las circunstancias que me llevaron a volver a Madrid, también les hable de Bilbao y de sus fiestas y su gente.

Entre copas y humo de tabaco, me quede dormido en aquel cómodo sofá reciclado mientras mis sueños vagaban por la multiforme superficie de Madrid. Me desperté el siguiente día, desayune, pero me sentía repentinamente deprimido. El encuentro con mi madre después de tantos años comenzó a producir en mi sus efectos segundarios. Empecé a sumergirme en un estado melancólico, así que volví a dormirme y desperté al día siguiente. Y ya era noche vieja, salí junto con mis compañero del piso okupa camino a la plaza de Sol. Había una multitud de personas esperando las doce campanadas que darán la bienvenida al año nuevo 2014, al sonar la última campanada me comí la ultima uva y me separé del grupo por circunstancias alcohólicas. Aquella noche empezó a llover sin avisar, y yo terminé tirado en el suelo mojado  de la plaza de Lavapiés. Conseguí levantarme después y continuar mi camino de regreso a la casa okupa; entre tropezones y chocamientos involuntarios, logré llegar hasta la casa okupa. Subí las escaleras, me metí en la casa y me tumbe en el sofá. Estaba totalmente gastado y cansado, dormí enseguida con los zapatos puestos y la ropa mojada, entre agradables recuerdos de las últimas horas.

Al día siguiente me desperté tarde y salí de la okupa. Realmente no sabía a dónde dirigirme, me colé en el metro línea cinco y bajé en la glorieta de Embajadores. Mientras subía por las escaleras para salir del metro me acordé de que había una ducha municipal cercana, caminé hasta llegar a la puerta de los baños municipales, en mi mochila llevaba todo el material necesario para realizar el auto lavado físico. Terminada la ducha, salí de los baños municipales camino a la Tabakalera; la Tabakalera, como indica su nombre, era una antigua fábrica de tabacos, okupada y convertida en un espacio cultural, donde los usuarios podían practicar sus creatividades. Grafiteros, músicos y pintores todos convivían en aquel edificio, y hacían de el un espacio útil para sus actividades. Había una asamblea cada viernes donde se debatían los problemas de aquel espacio, había personas encargadas de la limpieza y el reciclaje, mientras otro grupo se encargaba de la agricultura cuidando los huertos. Todo el mundo podía entrar y disfrutar del edificio, incluso los animales, en fin, en mi caso era un sitio donde podía descansar y disfrutar de lo que se hacía ahí dentro. Me eche una siesta en el templo Africa, pasado un rato me desperté, recogí mi mochila y salí de la Tabakalera camino a la plaza de Lavapiés.

Desafortunadamente antes de llegar a la plaza tuve la mala suerte de caer en una redada policial de extranjería, al carecer de papeles acabé en el coche policial sentado en el duro sillón de plástico. Y luego conducido al centro de internamiento de extranjeros. No era la primera vez que caía en este tipo de emboscadas, pero esta vez iba a ser diferente. Me bajaron del coche blindado, y me metieron por la puerta del CIE, les entregué los cordones de los zapatos y el cinturón de mi pantalón, y a cambio me dieron una manta y un colchón, y allí quede encerrado entre amarillas paredes carentes de belleza.

En la brigada, dentro, había seis inmigrantes como yo. Un hondureño, un ecuatoriano, un tunecino, dos rumanos y yo; pasábamos las horas jugando a las cartas y conversando con interés sobre el futuro de cada uno en su país; una energía de incertidumbre dominaba aquel ambiente, todo el mundo caminaba de prisa por el único pasillo del modulo; seres humanos reducidos a números, unos vienen y otros se marchan, entre las cambiantes mareas de emoción; y tan solo quedaban las huellas de viejas amistades fugitivas. Pasé 14  largos días por aquellas celdas de la sin razón. Sin avisar, un lunes a la cinco de la madrugada, me llamaron por mi número para subir en un furgón camino de Algeciras.

Subí a acompañado con dos agentes de la policía nacional al barco que me llevara hasta Ceuta. Atrás quedo la península ibérica y con ella muchos recuerdos vividos, fui entregado a las autoridades marroquíes y ahí empezó otra historia.

Continuara……..

 

Nadie nos consultó si realmente queríamos venir a este mundo,

Sin embargo ya tenemos más de la mitad del camino andado.

El mismo sol nos alumbra, y en el mismo planeta vivimos,

Cada uno haciendo su camino a su manera.

Aprendemos a caer y a levantar.

A auto juzgarnos, antes de juzgar a cualquiera.

Y a ser optimista en todo lo relativo a las relaciones humanas.

Nunca aprendemos de nuestros errores,

porque en realidad no son errores;

son exámenes obligatorios  para adaptarse al medio urbano.

Tu eres un cero, yo soy otro cero, inútiles y solitarios, entre una horda de tiranos, somos simplemente tristes zeros urbanos colgados a la izquierda de los números. Querido ejercito de zeros urbanos ¿por qué no fabricar un partido extraño y un sistema más humano?

Yafar

Dedicado a todos los sin techo y los inmigrantes y familias desalojadas desde el interior del desierto del Sahara occidental.

Aaiún

Sahara occidental

Pesadillas en camas de cartón. SEGUNDA PARTE, por Yafar.

 

En aquel instante muchos interrogatorios golpeaban mi mente, a lo largo de mi vida llegué a comprender que el verdadero problema de la humanidad es que la propia sociedad humana niega sus problemas. También llegue a comprender que detrás de cada persona, independientemente de su estatus social, hay una historia y una lucha continua hacia un objetivo incierto; se vives un determinado tiempo en la calle con la comunidad de los sin techo te darás cuenta de que para las otras comunidades urbanas todo se mide por la calidad de vida y el nivel de vida. Y probablemente entenderás la magnitud de la tragedia  y la miseria humana.

El materialismo urbanista o callejero, te suprime, te anula y te reduce hasta el punto en el que te conviertes en un ser humano invisible, entonces, ya puedes dirigir los ojos mas allá de los perjuicios y defectos humanos. La falta de oportunidades y la excesiva marginación te  traslada a otra dimensión imaginaria y oscura, y sentirás como las largas noches te harán compañía  entre calles mojadas, alumbradas por tristes farolas.

CALLE CORTES, BILBAO.

 

Amaneció en Bilbao. Me desperté por la mañana temprano. Todos los chicos estaban sumergidos en un sueño profundo, tirados cada uno encima de un cartón, una especie de silencio espiritual afectaba aquel ambiente. Mientras recogía mi saco de dormir, un chaval se despertó espontáneamente.

-      ¿A dónde vas tan temprano?- Me pregunto con voz cansada.

-      A buscar la vida amigo- Le respondí mientras colgaba la mochila sobre mis hombros.

-      Que tengas suerte- Me dijo mientras se volvía a tapar la cara con su chaqueta.

Enseguida volvió a colonizar el silencio en el interior del almacén. Cerré los ojos un rato antes de partir, consciente de que yo ya había pasado por esa etapa estúpida de la vida. Volví a abrir los ojos para ver que solamente quedaban en pie las botellas vacías de la droga muda, de la que apenas se habla o casi no se habla nada. Se trata de la droga más barata del mercado urbano, extrañamente la presencia de esa droga que es mas dañina que la heroína, la cocaína y el cannabis juntos, es también una droga internacional y sin falta de publicidad. Y no es un hecho presente  especialmente en el almacén abandonado, se puede detectar en los suburbios de casi todas las capitales ya sean del primer mundo o del quinto mundo, de ese esquizofrénico planeta tierra.

Finalmente decidí salir del almacén y seguir mi camino en busca de cobre, hierro y aluminio. Consciente de que la concepción materialista de la historia parte de la tesis de que la producción y, tras ella, el cambio de sus productos es la base de todo orden social. Comencé a trabajar hasta que llego el medio día. Pare un momento en la plaza de Indautxu a comer algo y conversar con mi amigo Carlos. Carlos era  un sin techo que pasaba todo el día bebiendo vino en la plaza sin hacer daño a nadie. Empezamos a conversar por cómo y donde había dormido cada uno. Él me conto una historia que le paso en un cajero, y yo lo del almacén abandonado.

Terminada la conversación breve, proseguí mi camino hacia la chatarrería que hay en calle Cortes. Al llegar a mi destino descubrí que la chatarrería estaba cerrada, era sábado, y yo no lo sabía, así que baje a la calle de San Francisco. Tras un ir y venir por esa calle di media vuelta y volví a la plaza de Indautxu. Acababa de caer el sol y un majestuoso árbol navideño descansaba en medio de la plaza. Me dirigí al banco donde se sentaba mi amigo Carlos, le conté lo que me sucedió y se quedo sorprendido al enterarse.

Carlos era un hombre  nativo muy humilde y lleno de humanidad, a parte transmitía alegría a pesar de la dura vida que llevaba, siempre con una sonrisa y un optimismo extraordinarios, tenía unos cincuenta años y mucha vida vivida, y siempre se tomaba la vida con mucha filosofía.

- Cada vez mas tarde- Bostezó después de tomarse una copa de vino.

- No te entiendo Carlos- dije  con cara de no entender lo que quería decir con eso.

- Estas muy desorganizado Yafar.

- No se tío, es que estoy un poco perdido estos días.

- ¿Perdido? si te has ido y has venido, no puedes estar perdido – Me dijo mientras soltaba una carcajada.

- Bueno, perdido en el sentido psicológico, quería decir.

- Tu no estás perdido, estas confundido.

- ¿Como? pregunté con aire de no saber realmente lo que quería decir con eso.

- No te tomes las cosas tan a pecho, no pienses que vas a estar definitivamente incorporado a la comunidad de los sin techo. Tenemos vida y aire y con eso nos conformamos Yafar.

- Pero tío, Carlos, si no tenemos ni donde caernos muertos.

- Aquí mismo Yafar – Sentenció  después de una larga carcajada.

Quedamos un rato riendo y bebiendo vino, hasta que ya era tarde y tuve que marchar de la plaza. Llevaba conmigo mucha chatarra y no tenía ningún punto fijo al que dirigirme. Descartada la idea de volver al almacén, seguí caminando mientras pensaba en donde iba a pasar la noche.

Continuará…

Yafar

Diciembre 2014

Pesadillas en camas de cartón. Resumen de un relato urbano. PRIMERA PARTE, por Jafar.

 

Estas cortas experiencias son el fruto de las últimas anotaciones que hice en los últimos días que estuve por Bilbao y Madrid.

En este relato no intento dar un discurso sobre los derechos humanos ni  sobre política, ni nada relativo a estos géneros imaginarios. Sino contar una experiencia y una realidad vivida, son  sentimientos expresados de la manera más realista posible  y dirigidos, en primer lugar, a  los compañeros y personas  que conocí a lo largo de mi estancia  en aquellos  lugares que llegue a conocer. En especial a mis compañeros de la Comisión y  a los de la casa okupa; maestros y alumnos de la escuela de la calle. Gracias a todos.

“A mitad del camino de la vida,
en una selva oscura me encontraba
porque mi ruta había extraviado.”

La Divina Comedia de Dante Alighieri

Buenos y malos momentos se entremezclan y se confunden para luego convertirse en inolvidables recuerdos de una etapa obligatoria en la vida- MIGRATOCALLEJERA.

Era Diciembre y se acercaba la navidad. Me desperté temprano aquella fría mañana, todavía no había salido el sol y la ciudad de Bilbao seguía en su típico silencio nocturno. Apenas pasaban coches por encima del puente, tan solo  se escuchaban los silbido de los pájaros y los ronquidos de un usuario anónimo que aprovechaba un espacio en la vasta pista de frontón del barrio de Rekalde; todos teníamos de cama el suelo, y de techo el puente.

San Francisco, Bilbao.

Me quedé mirando un rato el entorno hasta que amaneció. Salí de mi saco de dormir y lo recogí, para luego guardarlo en un sitio seguro; dejar un saco de dormir al descubierto en la calle lo convierte en presa fácil de algún viandante anónimo que puede pasar por la zona, y el mes de diciembre es muy frío, lo que lo hace más vulnerable aun.

Total, cumplida la misión, me dirigí directamente a la Comisión. Llegué y saludé a Miguel, el guardián, quien me apuntó y me dejo pasar, era un hombre muy amable. Me senté en la mesa compartida con los compañeros, me tomé un café y mi medicación.

Realmente el ambiente en la Comisión es tranquilo y acogedor, a pesar de los gritos y charlas en alto, en realidad todos los usuarios de la Comi tenían problemas, judiciales, económicos, tóxicos,….y yo también tenía esos mismos problemas. Aparte de ser  inmigrante ilegal; en fin, todos los usuarios y los empleados eran personas de buena onda, personas extraordinarias, le di las gracias a la educadora que me sirvió el café y al vigilante Miguel, luego salí disparado hacia algún punto no fijo. Pasé medio día deambulando por las calles de Bilbao, de Atxuri a Santutxu y de ahí para Indautxu…..etc. Así era mi día a día, practicando el nomadeo urbano mientras reciclaba cobre, hierro, aluminio y todo lo que el mercado chatarrista demandaba.

Aquel día era gris y lluvioso, lo que hacía del reciclaje urbano una tarea difícil y agotadora que exigía de tipos duros psicológicamente, y yo no era de ese tipo. Me retiré de la actividad chatarrera muy temprano para dirigirme luego al puente de la Merced mientras observaba como subía el nivel del agua desde las escaleras que estaban a la orilla de la ría. Una ola de recuerdos  me invadió el cerebro, las fiestas de la astenagusia, la marijaia y los buenos amigos con quienes pasé agradables momentos de alegría.

También guardaba desagradables momentos de aquella fiesta: en una noche cálida de agosto de 2013 pasado de copas de calimocho, me tumbé en el césped cansado y agotado. De repente fui sorprendido por tres individuos que me intentaban sustraer algo de mi miserable mochila, reaccione rápido y conseguí que aquellos tipos se alejaran. Cuando volví a reanudar el sueño, aquellos tipos volvieron y esta vez antes de poder reaccionar sentí como algo frio atravesaba mi ombligo. Me levanté para averiguar lo que pasaba, entonces me di cuenta de que estaba sangrando, y al rato perdí el conocimiento. Fue una experiencia muy dura y un ejemplo más de la dura rutina de los marginados urbanos; total me quedo con los buenos momentos que pasé en aquel fascinante festejo.

Se me escapó una sonrisa espontanea y abandoné el puente camino a la biblioteca Alhóndiga. Una biblioteca moderna y acogedora, aparte de que se podían leer libros  y descansar gratis. A lo largo de mis idas y vueltas, casi a diario, a esa magnífica biblioteca logré leer muchas obras y novelas que me sirvieron de terapia para enfrentar la  dura realidad por la que pasaba. Ahí conocí a George Orwell a Nelson Mandela a Franz Kafka a Miguel Hernández y a mi maestro Eduardo Galeano, incluso llegué a coquetear con Sigmund Freud y Mijaíl bakunin. Cogí el libro titulado la lucha es mi vida de Mandela,  que lo tenía ya empezado semanas antes, y empecé a leer con interés aquella obra que me fascinaba y me daba fuerzas para seguir adelante.

Leer, para mí, era una forma de escapar  y abandonar el incomprensible entorno que me rodeaba. Era y sigue siendo, para mí, una forma de viajar a través del tiempo sin pasaporte ni visado, utilizando el medio de transporte mental gratuito y menos contaminante.

Acabé los tres últimos capítulos que me faltaban para terminar el libro, y salí de la biblioteca. Ya era de noche y estaba lloviendo a mares, caminé bajo las lluvias  de prisa, hasta llegar a la pista de frontón. La pista estaba totalmente inundada de aguas de las lluvias caídas a lo largo de la tarde, saqué mi saco del escondite,  lo metí en mi mochila, y me fui de allí en busca de otro lugar donde poder pasar la noche.

Tras caminar un rato por la gran vía de Bilbao llegué a Deusto. Empecé a inspeccionar el entorno hasta que finalmente un almacén abandonado me llamó la atención. Decidí acercarme al lugar. Conseguí saltar  un pequeño muro, y entré por la puerta grande y oxidada de aquel almacén fantasma. Pude observar en el fondo del espacio oscuro una luz débil. Seguí caminando hacia aquella luz, finalmente llegué y me encontré con un pequeño barracón hecho con cartones y plástico. Decidí tocar tímidamente aquella puerta, me abrió un chaval alto y delgado de origen magrebí, en aquel momento pensé que cometí una estúpida pretensión al haber tocado aquella puerta; sin ni siquiera preguntarme por mi nombre o por las causas que me trajeron a aquel lugar, aquel joven me invitó a entrar.

-      Entra, entra hombre.

Y se metió para dentro perdiéndose entre aquel grupo de adolecentes. Luego se sentó al borde  de una mesa, con la que podía dominar todo el grupo que habitaba. Me limité a decir una frase amistosa mientras entraba por la puerta hecha con cartón. Cruzando entre cartones, en el interior del barracón que se unía con una antigua garita alumbrada por una vela, había una decena de adolecentes que no superaban los16 años. Viviendo de manera tan incierta en aquel frágil almacén, todos llevaban un trapo pringado de disolvente pegado a la nariz.

En aquel instante me llamo la atención el más pequeño del grupo, era un niño que se llamaba Omar, de unos 13 o 14 años. Aquel niño chillaba como un loco mientras contaba un imperfecto retrato de su vida. Les  invité a comer algo de pollo que recicle del kentaki, pero rechazaron me invitación. Era lo único que les podía ofrecer. En fin,  me eché sobre un cartón y empecé a observar el ambiente y el drama  de aquellos pequeños excluidos. No había ningún protocolo a seguir, ni normas de comportamiento. Como una especie de fantasma, nadie hablaba conmigo. Como si no estuviera presente en aquel lugar. Realmente todos estaban  completamente sumergidos en un estado de alucinación. Como no quería seguir viendo  aquel escenario decidí dormir.

Continuará…

Jafar

Diciembre 2014 

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