ITAKA-ESCOLAPIOS organiza clases gratuitas de castellano, en Bilbao.

Plaza Corazón de Maria, barrio de San Francisco, Bilbao.

 

Itaka-Escolapios,  va a organizar un curso de clases gratuitas de castellano, para apoyar la inserción socio laboral de personas inmigrantes. Una edición del Programa Ojalá.

Los cursos están dirigidos a personas en procesos de inserción laboral, con dificultades socio económicas, que no se encuentren dentro del sistema educativo formal. Se dará prioridad a personas que carezcan de ingresos, y que se encuentren en búsqueda activa de empleo (mujeres, y padres/madres con hijos/as a su cargo escolarizados).

Para quien pueda necesitarlo, se ofrecerá guardería por las tardes.

Los cursos se organizarán, por la mañana y por la tarde en 4 niveles:

  • Alfabetización básica, perfeccionamiento y graduado escolar.
  • De lunes a jueves.
  • Grupos de mañana: horario de 10h a 11.30h.
  • Grupos de tarde: horario de 17:45 a 19; 45h.
  • Del 20 de octubre al 18 de junio (174h).

INSCRIPCIÓN:

TELF DE CONTACTO: 94.4203128

E-MAIL: inmigracion@bilbao.net

THE NORMAL HEART: Una película sobre la historia del vih.

 

En la época de mayor virulencia del sida, se ignoraba casi todo sobre una enfermedad que se calificó como “el cáncer gay”. The Normal Heart es un film estadounidense dirigido por Ryan Murphy y escrito por Larry Kramer. Basado en la obra de teatro del mismo nombre (Kramer, 1985). Esta obra narra los comienzos del vih en la comunidad gay de Nueva York.

Un relato que aborda los desesperados esfuerzos de varios activistas homosexuales y médicos simpatizantes por tratar de desvelar la verdad sobre una nueva y desconocida enfermedad en un país empeñado en ignorar la cuestión.

El guionista Larry Kramer traslada a la pantalla su propia experiencia vital en Nueva York a comienzos de los años 80. La película cuenta como el autor funda en 1982, junto a otras personalidades, la Gay Men’s Health Crisis. Una de las primeras organizaciones puesta en marcha por la sociedad civil y dedicada al cuidado de los enfermos, la asesoría jurídica, la atención social de los afectados, la prevención o la búsqueda de fondos para investigación, entre otras cuestiones.

Esta película es fruto de sus años de activismo y su trabajo por la prevención del vih. Su experiencia vital le llevó a escribir años más tarde el libro Reports from the Holocaust: The Making of an AIDS Activist.

Bilbao, Septiembre 2014.

 

PROBLEMS. Segunda parte, por Jonathan

 

Introducción

En esta segunda parte quiero contar algunos problemas de la infancia que, por desgracia, tuve que sufrir y pasar. Contaré cómo y por qué mi madre se vio obligada a meterme en un centro de acogida y protección de menores.

Grafiti en nuestros barrios. San Francisco, Bilbao.

 

Yo tenía tres años cuando mi madre me tuvo que ingresar en un centro de protección. Mis hermanos, por desgracia, eran toxicómanos, y para que yo no hiciera eso, y debido a problemas más delicados y personales, me ingresó inmediatamente.

Una vez allí, yo todavía mojaba la cama, ya que tenía un problema de retención que se corrigió cuando los educadores me llevaron al médico. El médico me mandó hacer unos ejercicios cuando iba al baño que consistían en soltar y retener, los educadores estaban presentes durante la realización de los mismos y el problema se corrigió con muy buenos resultados.

Cuando cumplí los cuatro años empecé a darme cuenta de la situación, entendiendo lo que ocurría a mi alrededor pero encajado acorde a la edad de cuatro años. Así que fui creciendo y con el paso del tiempo me daba cuenta de la situación en la que me encontraba, y por qué no estaba con mi madre. Bueno, todo no fue malo, ya que desarrollé una educación y un saber estar correctamente.

Estuve escolarizado en un colegio de monjas donde yo estudiaba y asistía al comedor. Yo era un niño hiperactivo compulsivo que hacía muchas travesuras, lo cual me costaba una y otra vez la expulsión del cole, de dos a un día de expulsión. Cuando llegaba al piso, os podeis imaginar, broncas y castigos muy estrictos. Los orígenes de estas expulsiones nacían de un control que los educadores mantenían en mi, un control muy estricto, entonces lo que ocurría es que cuando yo perdía ese control, en la entrada del cole, me descontrolaba olvidando totalmente la autoridad de los educadores. En aquella época yo no entendía por qué me castigaban, me trataban mal y se mostraban conmigo en actitud de enfado, por mi mal comportamiento en el cole. Sentía miedo a las reacciones de los educadores, pero ellos no tenían constancia de aquel miedo; y seguían manifestando sus enfados y castigos que me imponían.

Cuando fui creciendo, estos problemas de actitud se fueron corrigiendo poco a poco, pero en mi seguía existiendo ese miedo atroz hacia la autoridad de estos, que nunca dejó de cesar. Crecía de tal manera que llegó un punto en que los educadores no podían conmigo, y a los diecisiete años me marché para experimentar la vida, conocer, saber, como haría cualquier adolescente, pero en mi caso, con más razón, porque entré en el centro con tan solo tres años.

Fin y gracias al blog de la Comisión.

Jonathan

17 de Septiembre de 2014, Bilbao.

 

UNA VIDA…

 

Me gustaría empezar esto presentándome como una persona anónima. Igual que todas las personas que en este escrito puedan salir. De esa forma, nadie se puede sentir ofendido. También me gustaría decir que soy una persona como cualquier otra, lo único que tengo de diferente es que, como otros muchos, no tengo donde vivir.

Si, soy uno de esos que usted ve por la calle, pidiendo en la puerta de cualquier supermercado, durmiendo en cualquier lugar, un cajero, debajo de un puente, o en otros tantos lugares que usted los ha visto.

Barrio de San Francisco, Bilbao.

 

También quiero decir que mi vida no ha sido siempre así. Que yo he sido una persona como usted, una persona con una familia, con un hogar, es decir, con todo. Pero de repente, te encuentras que no tienes nada, que todo lo que valías antes ahora no vales nada, que esas personas que antes CUANDO TENIAS TE  AYUDABAN en lo que hiciera falta, ahora que es cuando te tienen que ayudar PORQUE NO TIENES NADA, TE DAN LA ESPALDA. Y es por eso, PORQUE NO TIENES NADA.

También quiero decir que hoy es domingo, de no importa que mes ni de que año. Para mi es un domingo mas, sentado en un cajero, porque esta lloviendo y hace frío. Y no es día para estar sentado en una plaza. Tengo tumbada aquí, a mi lado, a otra persona, que como he dicho no voy ha decir quien es. Esta persona por otros motivos se encuentra igual que yo, sin nada. Cada uno tiene un motivo, una causa para encontrarse así. Yo soy una persona como usted, que en esta vida ha estudiado, ha trabajado, ha mantenido una familia. Pero de repente esa vida da un giro, un giro que te hace ver la vida de otra forma, pero es por lo menos para mi, la vida de verdad .

Yo provengo de una familia media, en la que nunca ha faltado nada, por lo menos desde que yo me acuerdo. Una familia de aquí, de caserío, en la que siempre había algo en la huerta para comer, alguna vaca en la cuadra para tener un poco de leche y algunas gallinas y conejos. Con lo que hambre no se pasaba, aparte esos que llamaban aldeanos trabajaban en fabricas porque había trabajo o sea que dinero tampoco faltaba. Aparte, por lo que me han contado, porque de eso yo no me acuerdo. Mi amama bajaba con la verdura a la plaza de la Ribera, para venderla y así sacar unas pesetillas que siempre venían bien.

Yo nací hace cincuenta y un años. En mi familia vivíamos mis padres, mi amama, un tío y una tía solteros, menos mi amama trabajaban todos los demás, y claro, al nacer yo pues eso era la cosita bonita que llegaba a la familia, el CAPRICHITO de todos. Con esto quiero decir lo que quiero contar más adelante, que espero alguno lo capte, y con eso me conformo y es POR LO DEL CAPRICHITO que ya lo entenderéis porque.

Así pues como ha quedado entendido soy de un pueblo, de no importa que parte, ni tampoco su nombre. Yo era ese que en la familia, capricho que veía, sabia que por un lado o por otro, capricho que tenia. En la calle era otro niño más que había, jugando por todos los sitios, con heridas por las rodillas, por los codos y siempre hecho un trapo. Jugando con las goitiveras, el inque, a las canicas y otros muchos juegos de entonces. De vez en cuando pensando también en hacer alguna trastada, pero trastadas sin maldad. Decirle al repartidor de turno que había unos de otro barrio que le querían robar una caja y les hemos hecho frente para que se vayan y de esa forma el nos daba una botella a cada uno, el tocar el timbre de los porteros en fin como he dicho trastadas sin maldad.

Pero claro, todo tiene un principio, y creo que me estoy desviando un poco por lo que voy a regresar al camino. Como he dicho antes, soy de un pueblo. Viviendo en ese pueblo, mi tía la que vivía con nosotros tuvo, bueno, no sé qué decir si fortuna o desfortuna de casarse. Al poco de ello, cosas de la vida, tuvimos un accidente con el coche, y digo tuvimos porque en el coche íbamos, mis padres, mis tíos y yo. Las consecuencias del accidente fueron muy graves, mi tío falleció al momento, mi tía estaba grave y yo estaba muy grave. A mis padres no les pasó nada, y mi tía y yo nos salvamos. También yo con unas secuelas que más adelante comentaré. Claro está cuando yo salí de la U.C.I. era el ojito derecho de toda, pero digo toda la familia, mas cuando has estado luchando ente la vida y la muerte con lo cual si antes tenias lo que querías pues ahora mas todavía, estoy hablando que yo tenía entonces cuatro anos es decir un crío y ya la VIDA TE EMPIEZA A ENSEÑAR LO QUE ES.

Pasado este tiempo en el que yo estuve ingresado, me tocó andar mucho entre médicos, ya que mi cráneo que era lo que yo me rompí en el accidente, tenían que asegurarse que encajaba bien. Por lo que las visitas eran muy frecuentes, hasta dos veces al mes, al hospital para hacerme electros y pruebas . Cuando ya vieron que bueno, dentro de lo grave aquello ya había pasado se me dio el alta, pero fue temporal. Al de unos años tuve perdidas de conocimiento, ausencias, en fin de todo un poco pero todo les daba bien, así que con medicación había que aguantar.

Dentro de la familia, como creo pasa en muchas, hay de todo. Hay familiares buenos y hay familiares que no lo son tanto. Pues en la mía pasaba igual, siempre tenía que saltar la persona precisamente menos adecuada y porque digo menos adecuada, porque así lo es era la tía que tenía que hablar sin motivo. Porque si los médicos dicen que está bien, esas ausencias que tiene las hace porque quiere, porque esas pérdidas de conocimiento lo hace queriendo, si fuese mi hijo le daba una bofetada. Eso es, SI FUESE MI HIJO LE DABA UNA BOFETADA, es que resulta  que ella NO TIENE HIJOS, ya me hubiese gustado haberle visto a ella con su hijo en la misma situación, pero como siempre pasa en esta vida, tiene que hablar la persona menos indicada. Además siempre la recuerdo así criticando a todos pero a escondidas.

Bueno, sigamos, a consecuencia del accidente que anteriormente he dicho, mi tía se quedó sola. Con lo que llegó a un acuerdo con mi madre, era que si nos íbamos a vivir con ella al piso que había comprado con su difunto marido, pues le dejaba en herencia el piso a mi madre, con lo que mi madre accedió.

Por fin nos vinimos a vivir a Bilbao a la ciudad. Claro está, yo entonces tenía diez años pero estaba completamente perdido. Para mí, de un pueblo a una ciudad, era como a otro planeta. Un lugar en el que en un solo portal vivía tanta gente como en todo un pueblo. Así que empecé, por lo que se refiere a mi, a buscar amigos y bueno, como pasa a esas edades los encuentras enseguida. Pero ves que allí las cosas son diferentes, en el pueblo estaba el alguacil, allí estaba la policía, y había tiendas en la que cada uno vendía de lo suyo, y no como en el pueblo que solo había una, y vendía de todo, y encima era hasta un bar incluso recuerdo que era barbería. Así pues con los amigos por un lado y tu solo por otro vas descubriendo la ciudad. Los domingos ibas a un colegio que tenia cine, y veías una película típica de entonces, o de vaqueros o de guerras,  o similares. Y entre semana en el barrio, después del cole a jugar con tus amigos y poco a poco vas aprendiendo  y vas creciendo. Pero hoy lo digo, es cierto, nunca acabas de aprender. Nunca acabas de aprender porque la misma vida te enseña a descubrirlo  que cuando crees saberlo todo todavía eres un ignorante.

Y digo esto con motivos, porque creo que como yo lo hago públicamente hay otros muchos que lo hacen en silencio. Pero en este pecado me parece que hemos caído todos, unos reconociéndolo y otros no. Por eso decía al principio, si alguno lo capta me doy por satisfecho. Yo he estudiado como muchos de ustedes, no me considero una persona ni culta ni inculta. Soy una persona que puedo hablar de todo un poco, pero sin pasarme, es decir se mis limites a la hora de poder hablar según que temas. Pero volvamos a mis estudios, sí, he estudiado como anteriormente he dicho pero no me gustaba, pese a recibir los buenos mensajes o consejos de mis padres, pero para mí eso todavía era como algo muy lejano, eso de para trabajar bien , sentado en una oficina sin pasar frio , etc. etc… eso era como de otro tiempo ya habría tiempo para estudiar más adelante ahora era el jugar, la calle, el hacer alguna trastada.

Pero claro, ahí todavía estas arropado por tu familia y de todo lo que te dicen no oyes nada. Siempre tenias a alguien para defenderte, no ves el primo que ha estudiado! y que! y tu ya estabas defendido, bueno creías que estabas defendido hasta que la vida, como antes he dicho, te enseña que de eso nada.  Pero cuando te das cuenta de ello, como siempre ya es TARDE. Luego intentas rectificar, intentas cambiarlo todo, pero como dicen EL MUNDO NO SE HIZO EN DOS DÍAS.

Todo lleva un tiempo que tú mismo has desaprovechado y no te queda más remedio que OLVIDARLO y continuar con la vida que tú mismo te has marcado. Por mi parte he tenido mucha ayuda de mi familia pese a haber cometido los errores que cometí, pero la familia ha estado siempre a mi lado hasta cierto día que más adelante contare y lo entenderéis.

Como digo el tiempo va pasando y ya de esos juegos que tenias antes pasas de ellos y empiezas a hacer grupos mixtos entre chicas y chicos y ya las cosas van cambiando y claro, volvemos a lo mismo. Te crees que lo sabes todo, o sea nada pese a haberle oído a tu padre el YO QUE SOY TU PADRE APRENDO UNA COSA NUEVA eso era como el que va a hablar por hablar y lo que sucede es que cuando te das cuenta de que era verdad es DEMASIADO TARDE.

Te das cuenta que los necesitas, pero como todo, tarde, cuando ya no las tienes esas personas que estaban a tu lado que te ayudaban en todo aunque no te lo merecieras llega un momento en el que por desgracia ya no están y tienes que salir solo adelante y luchar y pelear y es cuando de verdad les valoras con la calificación que se merecen que hasta entonces no la veías.

Mi madre me dijo muchas veces “serás mayor pero bien mayor y vas a llorar cuando vengas a pedirme ayuda y te des cuenta que yo por desgracia ya no estoy a tu lado para ayudarte”. Pues tengo que decir, y no me avergüenzo de ello, que tenia razón. Pero mucha razón, y sé que igual que a mí, le ha pasado a mucha gente. Se lo haya dicho su madre, o no. Y lo reconozcan, o no.

Una persona anónima

 

PROBLEMS, por Jonathan

Problemas, problemas, problemas… Una palabra curiosa. Yo la he oído en boca de hombres y mujeres, ¿Me pregunto por qué? Es curioso cómo la imaginación se desata, por momentos, con una furia desenfrenada y descontrolada, cuando empiezas a escribir con el cigarrillo en la mano.

Todo el mundo tiene problemas, los cantantes, los actores… en definitiva, tanto gente de clase media como de clase alta. También es curioso cómo la gente que trabaja en las asociaciones, ayuda a la gente que tiene problemas. Ya que esta gente también tiene sus propios problemas. Es curioso, ¿no?

Yo daría tantas cosas para que este mundo no girara tan deprisa… ¿Por qué? Porque las prisas son el nacimiento de muchos problemas. Como en la metáfora de las carreteras y los accidentes de tráfico. La prisa de los conductores produce muchos accidentes viales.

En mi caso, por ejemplo, tengo algunos problemas como el hecho de dormir en un albergue, tener que cumplir con unos horarios, mantener la educación con las educadoras para que luego me hagan un buen informe. Además tengo otro tipo de problemas, más personales, y que me cuesta resolver. Pero me ha sorprendido ver resultados rápidos que no esperaba.

Ahora quiero transmitir un mensaje a todos los jóvenes toxicómanos. Yo he estado metiendome caña y todo eso. Pero lo he canalizado con la música, es decir, la música ahora es mi droga. Mi cocaína es la música. Lo que trato de decir es que canalices las drogas con “algo” que te apasione, que te llene. Yo, Jonathan, os aseguro que lo dejareis como yo he hecho. Tengo 29 años y estoy contento porque todos los días me veo en el espejo, me miro, y me digo: ¡A por todas Joni! Tu puedes, porque puedes.

Quiero dar las gracias al blog de la Comisión Antisida por dejarme redactar ¡¡”problems”!!

Gracias,

Jonathan

Septiembre 2014, Bilbao

No nos podemos permitir el cierre de la narcosala!

 

Barrio de San Francisco, Bilbao.

Cuando se trata de justificar la existencia de un determinado recurso son diversos los argumentos a los que podemos acudir: población que es susceptible de utilizar este recurso, problemas relacionados con el uso de sustancias que se quieren paliar, recursos alternativos disponibles, … Como señala de manera muy clarificadora ALFONSO RAMÍREZ DE ARELLANO en un artículo publicado en El País el 28 de enero de 2013 titulado “Las drogodependencias ya no interesan”, alrededor de los problemas relacionados con el consumo de sustancias (fundamentalmente ilegales) se ha ido configurando toda una red específica de recursos y programas y en buena medida como consecuencia de la existencia de esta red hoy en día los problemas relacionados con el uso de drogas tienen consecuencias menos importantes, no resultan tan “visibles” ni causan una alarma social importante.

Si queremos recurrir a argumentos de tipo económico, que hoy en día parecen tener más peso que cualquier otro tipo de consideración, coincido en señalar que ¨La prevención no es un gasto, es una inversión”: efectivamente hacer prevención tiene unos costes. Sobre todo si se intenta trabajar con rigor, desarrollando programas de demostrada eficacia, evaluados… Un recurso como la narcosala facilita atención, asesoramiento y recursos para la prevención a personas que consumen sustancias. De este modo se previenen de manera eficaz y eficiente complicaciones asociadas al consumo (sobredosis, infecciones, … ) y se mantiene un seguimiento a las personas atendidas.

La atención a estas complicaciones, en caso de que no existan o que fallen los mecanismos de prevención, es siempre mucho más costosa. Y como muestra de ello, estos días estamos siendo testigos de las demandas por parte de los afectados para acceder a un “nuevo” tratamiento para la hepatitis. http://www.nuevatribuna.es/articulo/sanidad/realidad-nuevo-tratamiento-hepatitis-c/20140728140218105469.html

Por tanto, el no disponer de servicios de prevención tan eficaces y eficientes como la narcosala no sólo no va a suponer un ahorro sino que van a suponer un gasto mucho mayor. Aunque no conozco personalmente éste recurso ni en la comunidad en la que yo vivo y trabajo, Galicia,  existe un recurso similar sí que existen  programas que se han acercado a las/os usuarias/os de drogas facilitándoles atención y recursos para la prevención. Estos programas han sufrido un  recorte importante y creo que más pronto que tarde notaremos su falta.

Alfonso Tembrás

Educador Social

LA CABAÑA o UNA SALA DE COSUMOS SUPERVISADA

 

 

Decía un educador social andaluz, que en contextos menos favorecidos o con altas tasas de precariedad (laboral, económica y por ende social), el caldo de cultivo para la intervención social y trabajar con lo peor de lo peor, eran condición sine qua non. Una realidad inescrutable, invisibilizada al exterior con manifiesta intención de ofrecer otra apariencia.

De ahí que la propia sociedad y los medios de comunicación, como parte de esta, tratasen históricamente a un recurso de asistencia socio-sanitaria como una narcosala: lupanal de los vicios más ocultos, reminiscencia del movimiento de los barrios populares sudamericanos. No era Medellín, ni Calí ni Barranquilla. Era Bilbao y se quería dar respuesta a una problemática postindustrial desde una perspectiva cualificada, técnica e integral. Este era uno de los proyectos estrella del llamado “proceso de deshabituación”.

Una respuesta de altura a unos tiempos difíciles y a unos conflictos no menos dramáticos: paro, inseguridad, delincuencia … . La generación de los nacidos en los 60 se estaba dilapidando de un plumazo y el trabajo asistencial no cubría todas las necesidades inherentes al problema de las adicciones. La sala, además de dar una respuesta clínica a la toxicomanía, la encaraba de frente, desmitificando su crueldad y poniendo nombre a las cosas y rostro a las personas. Sujetos de una acción socio-educativa preventiva y de seguimiento, necesario para en lo que apoyarse.

Desde el uso y el intercambio de desechables, hasta la planificación de un proceso de seguimiento o reinserción. La tantas veces y recurrente cabaña, que diría la educadora social Arantza Rodriguez: Un lugar en el que refugiarse, un cobijo frente al dolor, donde no pensar ni sentir. Y si no sentían, no sufrían. Sin dolor, sin angustia, sin melancolía ni rabia.

Lo peor de lo peor, resultaron ser personas y como tales, una segunda oportunidad o un lugar donde sentirse o retirarse, se hacen necesarios. De ahí nace el germen de otro de los encuentros casuales, este pasado mes de Junio, en una taberna del Arenal, entre un educador y un joven con problema de adicciones. Un café, una conversación y un encuentro: “Este chaval anda queriendo hacer cosas normales con su vida” me comentó el educador días más tarde. Esperando muchos más encuentros y acompañamientos entre personas.

Equipo Educablog, equipo de educadores sociales.

Bilbao, Agosto 2014

Hazte la prueba del VIH ¡HOMBRE!

 

Desde el SERVICIO DE PRUEBA DE VIH DE LA COMISION ANTISIDA DE BIZKAIA os informamos que durante el mes de Julio hemos realizado un total de 36 pruebas de VIH y Sífilis, 25 de las cuales han sido realizadas a HsH (Hombres que tienen sexo con otros Hombres).

 

Os recordamos que tenemos una consulta abierta en el nº 6, 1º Dcha de la Calle Dos de Mayo, y os atenderemos los Martes y Miércoles de 16.30 a 19.30.

En la actualidad la transmisión del VIH hay que ponerla en conexión con unas prácticas sexuales no seguras. Por otro lado, entendemos que hay que prestar una especial atención a la prevención dentro del colectivo formado por hombres que tienen sexo con otros hombres, y pensar en nuevos espacios y maneras de poner en juego la transmisión de la información sobre la prevención del VIH.

UN SERVICIO CONFIDENCIAL, GRATUITO Y SIN NECESIDAD DE SOLICITAR CITA PREVIA.

94 416 00 55

COMISIÓN CIUDADANA ANTISIDA DE BIZKAIA

ANTE EL PELIGRO DE CIERRE DE LA SALA DE CONSUMO SUPERVISADO DE BILBAO. Llamamiento a su defensa como Servicio Público Esencial

 

Cuando se me invitó a escribir un artículo sobre el cierre de la Sala de Consumo Supervisado de Bilbao reflexioné acerca de la visión que yo podía ofrecer al cierre y supongo que si alguien pensó en mí, fue por mi actual trabajo como responsable de la gestión de los Servicios de Cooperación con la Justicia del Gobierno Vasco (Servicio de Asistencia a la Víctima, Servicio Vasco de Gestión de Penas y Servicio de Mediación Intrajudicial) y supongo  también que por mi experiencia por mi trayectoria en el tercer sector. Espero por tanto aportar alguna nueva idea al aunar una doble visión como gestor de servicios públicos y  la visión social y comunitaria en la que creo y participo.

Cuando surgió la noticia del cierre antes de verano (ahora aplazado temporalmente al parecer hasta fin de año) vinieron a mi cabeza una serie de imágenes y sensaciones que me dejaron tan mal cuerpo como a cualquiera que conociera la Sala… Primero me vinieron a la cabeza las marchas que hacíamos los voluntarios con los usuarios al centro Hontza en 2002. Un centro de un perfil similar que un año antes a la apertura de la Sala de Consumo Supervisado, estuvo en peligro de cierre en la anterior sede de la calle Zamakola ante la presión de ciertos vecinos y hoy día dicho centro está plenamente integrado en el paisaje urbano del Casco Viejo en el lateral de la Iglesia de San Antón.

Me vino también a la cabeza un amigo que tras años de prisión y una mala racha vital acabó contagiándose de VIH en un muelle de Bilbao la Vieja al compartir una jeringuilla y al mismo tiempo un recuerdo de mi infancia que me retrotrae a un Bilbao duro y gris de los 80 que esperamos no vuelva… Un amigo de aita trabajaba en el mantenimiento de la calefacción de las torres de Zabalburu y como el acceso era un túnel resguardado y con calor, todas las semanas encontraba algún heroinómano muerto por sobredosis en los bajos de aquellas casas que entonces se vendían como de lujo…

Calle Dos de Mayo, Bilbao.

 

Con este mal cuerpo que espero haberos transmitido me puse a documentarme sobre las noticias que han ido surgiendo en torno a la Sala de Consumo Supervisado para poder entender cómo era posible el cierre de otro servicio público en mi opinión esencial.

Antes de nada y por situar la cuestión entiendo que un Servicio Público es la actividad desarrollada por una institución pública o privada con el fin de satisfacer una necesidad social determinada y que por lo general es gratuito y se financia con fondos públicos. Dejando al margen debates técnicos acerca de aquellos servicios públicos a los que está obligado una administración pública al crearse por ley un derecho subjetivo para el ciudadano, o las carteras de servicios que están tratando de establecer algunas administraciones públicas, lo cierto es que lo fundamental de un servicio público es que atiende a una necesidad social, que el acceso sea gratuito y su financiación pública. A estas características clásicas yo añadiría otra que me permitirá reflexionar sobre el tema: para ser considerado como servicio público debe ser percibido como tal por la ciudadanía y asimismo, la administración pública debe considerarlo como tal y velar por la correcta prestación del mismo.

Es en este último punto donde comenzaré mi análisis. De lo que he encontrado por internet parece que la Sala de Consumo Supervisado se puso en marcha mediante un Convenio de Colaboración (una forma de subvención más estable equivalente a un contrato en el ámbito privado). Según lo que he encontrado en la prensa de internet dicho Convenio lo firmaron en el año 2003 Javier  Madrazo como Consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco y la presidenta entonces de la ONG Médicos del Mundo Celina Pereda, posteriormente Directora de Drogodependencias del Gobierno Vasco durante el Gobierno de Patxi López.

Por lo que aparece en prensa al parecer el centro contaba también con subvenciones del Ayuntamiento de Bilbao y Diputación por lo que imagino que como tantos Servicio Públicos del ámbito de la exclusión social la entidad gestora tenía que hacer malabares de pluri-financiación para poder pagar los gastos del centro y a sus profesionales.  Esta inestabilidad es la que lleva en muchos casos al cierre de servicio públicos que atienden situaciones de especial necesidad:  distintas administraciones actúan solamente como meras financiadoras y en época de recortes las subvenciones al ser medidas de fomento de actividades de interés público y no servicios a los que estén obligadas a prestar por ley, las administraciones públicas recortan casi de forma automática por el eslabón jurídico más débil, que paradigmáticamente es el que en muchos casos atiende a los más débiles.

Sin embargo esto no es excusa para una reflexión crítica en el tercer sector acerca de la gestión que se hace en algunos casos de Servicios Públicos. En mi opinión las entidades gestoras de servicios públicos deberían exigir a las administraciones públicas una mayor dirección pública (técnica, no política) y un mayor conocimiento y difusión del servicio por la administración para lograr que sean socializados y percibidos como tales por la ciudadanía. De hecho, si sólo acudimos a la administración solicitando mayor estabilidad  financiera y luego pretendemos llevar a cabo los objetivos estatutarios de nuestra ONG sin la dirección y control del servicio por la administración, es más probable que nos encontremos con cierres en época de cambio de responsables políticos.  No necesariamente por una cuestión ideológica, sino muchas veces por desconocimiento de dicho servicio y por tanto por falta de consideración del mismo como servicio público por la propia administración.

Al hilo de esta última reflexión crítica, nunca entenderé la obsesión de algunas entidades del tercer sector por figurar el nombre de su entidad en la gestión de un servicio público, cuando a mi entender lo que beneficia al servicio es precisamente que no sea importante quién lo gestione, quedando así  la reforzada la percepción social del mismo como servicio público. Lo verdaderamente importante (tal y como recoge algún convenio sectorial del ámbito de los servicios sociales) es mantener la experiencia acumulada en la prestación del servicio público por los profesionales del mismo a través de la subrogación de los trabajadores, tal y como sucede en el caso de Contratos de prestación de Servicios Públicos, fórmula que debería integrarse también en los Convenios de Colaboración de gestión de servicios públicos consolidados en el tiempo y en la comunidad.

En el caso que nos ocupa, tal y como han señalado las trabajadoras, llama la atención que la entidad gestora del servicio no haya aclarado públicamente los motivos de no querer continuar gestionando el servicio de manera que los ciudadanos nos enteramos a medias por desgracia en función de que interese en el momento el tema a El Correo.

Por supuesto que en cuanto a las administraciones implicadas cabe una crítica mucho más directa. Algo hemos oído de la Diputación y Ayuntamiento, pero si el Convenio es de Gobierno Vasco ¿por qué no tenemos noticia alguna?  ¿Consideran las Administraciones públicas que es un servicio público esencial? ¿Cómo lo han gestionado en los últimos años más allá de financiarlo?

Hay que tener en cuenta que incluso con subvenciones anuales nuestra labor como gestores de fondos públicos (hablo ahora como funcionario de una Administración Pública) es verificar que el servicio se presta en los términos acordados más allá de justificaciones económicas y memorias anuales.  ¿Qué labor de puesta en valor del servicio público y socialización del mismo han realizado?

Evidentemente son preguntas sin respuesta porque creo que el propio modelo de trabajo de gestión de servicios públicos de las administraciones públicas debería ser sustituido. En este ámbito deberían las administraciones públicas aprender de las entidades del Tercer Sector: trabajo multidisciplinar, especialización, trabajo en red y coordinación. Las administraciones públicas están lejos de tener a nivel técnico dicho modelo. Por desgracia son escasas incluso las mesas de trabajo interdepartamentales dentro de una misma administración y más aún entre diferentes administraciones.

En último lugar y más importante deberíamos reflexionar como sociedad de forma crítica acerca de los servicios públicos que queremos y en qué medida los exigimos a las administraciones y los defendemos comunitariamente como esenciales.  Vuelvo a las imágenes y sensaciones con las que comencé el artículo. El caso de la Sala de Consumo Supervisado es paradigmático porque supuso un cambio de modelo de prestación de servicios a drogodependientes; se pasa de un cierto paternalismo meramente asistencialista e individual a un planteamiento realista y con visión social de conjunto de reducción de daños, que supone la dignificación de los drogodependientes y deja una puerta abierta al acceso de éstos a otros servicios públicos y su posible inclusión. Al mismo tiempo la sociedad se dignifica igualmente al no cerrar los ojos a una realidad que es de todos y tratarla de forma multidisciplinar y profesional con un extraordinario trabajo social en red que no beneficia únicamente a los usuarios ni simplemente higieniza las calles, sino que nos acerca a un modelo de sociedad más integrada, madura y consciente de los problemas sociales que quiere superar para lograr ser una sociedad más justa y cohesionada.  Si en su día salimos a la calle a defender Hontza de forma plural, unidos tercer sector y ciudadanos anónimos, debemos crecer como sociedad  y ser nosotros los que exijamos servicios públicos como la Sala de Consumo Supervisado si queremos realmente una sociedad mejor, en vez de quejarnos de forma pueril acerca de lo mal que lo hacen las administraciones públicas.

Ahí reside la esencialidad de un servicio público, en la percepción y defensa que una sociedad haga del mismo, si se cierra finalmente la Sala De Consumo Supervisado de Bilbao perdemos todos.

Roberto Moreno

Responsable del Servicio de Justicia de Adultos de la Dirección de Justicia del Gobierno Vasco

DE FIESTA TAMBIÉN TEN CUIDADO CON EL VIH!

Si has tenido prácticas de riesgo o simplemente deseas informarte sobre tu estado serológico, quieres conversar con alguien, tienes dudas o quieres contrastar información, si necesitas preservativos y no sabes cómo protegerte en tus relaciones sexuales. Acude a vernos, estamos en la Calle Bailen nº 13, en Bilbao.

También hacemos la prueba de VIH: Las pruebas se realizan de forma anónima, confidencial y gratuita en los locales que nuestra asociación tiene en la calle 2 de Mayo nº 6, 1ºDcha, los Martes y Miércoles, de 16.30 a 19.30h, sin cita previa.

Comisión Ciudadana Antisida de Bizkaia

Agosto, 2014.

elcorreo.com

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