PRÓXIMA EXPOSICIÓN: Ideas luminosas con reciclaje creativo

 

El próximo sábado, día 13 de Diciembre, inauguramos la exposición realizada por las personas que trabajan en el taller de reciclaje y restauración de Hasiera, dirigido por nuestra compañera Rosa Payán Azcue.

Un trabajo de reconstrucción y creación partiendo de objetos encontrados y abandonados. En colaboración con Beatriz Silva.

Taller de Reciclaje y Restauración de Hasiera


Será el sábado 13 de Diciembre en nuestros locales de la Calle Bailen 13.

Entre las 18.00 y las 21.00 horas.

Hasiera es un nuevo centro de día dedicado al acompañamiento social, en Bizkaia. Gestionado por la Comisión Ciudadana Antisida de Bizkaia en convenio con la Diputación Foral de Bizkaia.

 

DESDE DENTRO

 

Llevo tiempo pensando en escribir…en poner algo que se quiera leer, que interese…y la verdad, cada vez que me planto ante el folio en blanco…me siento vacía. Es un sentimiento extraño, algo que mi cuerpo y mi mente no reconoce.

Soy trabajadora de la Sala de consumo Supervisado de Bailen, desde hace casi 5 años. En todo este tiempo he madurado como persona y como profesional. Cuando me plantee (hace algunos años) cuales eran mis inquietudes profesionales, a que me gustaría dedicarme…, no tarde mucho tiempo en saber que el mundo de las drogas me llamaba la atención.

Barrio de San Francisco, Bilbao.

Empecé mis prácticas en un piso de apoyo a mujeres usuarias de droga en proceso de deshabituación. Tras este periodo de tiempo me di cuenta de que me faltaba entender, comprender, saber, cómo y por qué acaba uno dependiendo de una sustancia. Que vida llevan las personas que consumen droga habitualmente, ocasionalmente, esporádicamente… Me faltaba sumergirme en el mundo en el que se mueven las personas que usan o abusan de las drogas.

Con el tiempo tuve la oportunidad de trabajar en calle, intercambiando material de consumo a personas consumidoras en activo. Para mí, era un acercamiento a todas esas cuestiones que tenia por resolver. Pero me faltaba vivir esos momentos que la Sala de Consumo me a facilitado.

Hoy, después de mucho tiempo, tras atender sobredosis, reacciones adversas, momentos de tensión, conversaciones, intervenciones, discusiones, gritos, alegrías, tristezas, risas, llantos,… puedo decir que la experiencia ha sido INCREIBLE (que causa gran admiración o sorpresa), EXTRAORDINARIA (que es poco común, sale fuera del orden o regla general o sucede rara vez).

Las personas que han pasado por aquí, son tantas como las experiencias vividas. Quien ha pasado un tiempo en el “subsuelo” sabe que la figura del toxicómano es muy variada. Hay quien duerme en la calle y hay quien tiene casa en propiedad, hay quien se busca la vida y quien cobra, mas que cualquiera de los que leeremos esto, hay quien esconde su consumo y quien lo reconoce abiertamente, hay hombres y también mujeres, con años de consumo y días de experimento…el perfil de la persona que utiliza este servicio es tan variado como los colores.

Pero hay algo que todos y todas tenemos en común. Que somos PERSONAS. Personas con sus días buenos y sus días malos. Con sus  vivencias y preocupaciones. Ahora entiendo y comprendo mucho mejor, cómo y por qué acaba uno dependiendo de una sustancia.

Este último año no ha sido fácil para ninguna de las personas que ocupamos este espacio. Para las que aquí nos desarrollamos profesionalmente, ha sido muy duro desde el 2 de octubre del 2013. Fecha en la que nos enteramos que Médicos del Mundo tenía intención de abandonar la gestión. Pero para las personas que lo usan tampoco ha sido mejor.

Durante muchos meses la incertidumbre se ha apoderado de todas nuestras acciones. Hasta la fecha, hemos notado la respuesta por parte de las personas usuarias. No les ha gustado que  desde  Abril se cerrara los fines de semana, pero menos, pensar que esto iba a terminar. Pensar en como, donde y con que material voy a consumir ahora. La frase que se ha oído durante meses ha sido “¿qué quieren…que esto vuelva a ser como en los años 80”?

A día de hoy sabemos que la Narcosala no se extingue. Noticia INMEJORABLE (que es muy difícil o imposible de mejorar por resultar muy bueno). Con esta noticia acaba una de las incertidumbres que nos acechaba desde hace tanto tiempo.

Lo que aun no sabemos es,  que nos sucederá a las personas que tanto tiempo hemos trabajado y luchado por este colectivo.

En este punto me encuentro, otra vez como al principio, vacía y extraña. Han sido 5 largos años, conviviendo con todas las personas que nos han visitado. Me cuesta pensar que en menos de 15 días no me levantaré para venir aquí…a seguir compartiendo este espacio con muchas personas a las que llevo viendo 5 años todos o casi todos los días….personas con las que en los últimos años he estado más tiempo que  con mi madre o mi sobrino… a las que he escuchado, acompañado, aconsejado, cuidado… personas a las que tal vez no vuelva a ver y de las que tal vez no quiera despedirme.

La verdad es que ¡NO es un trabajo fácil! las cosas que ves aquí dentro…son cosas que nadie quiere ver…pero tampoco oír. Es dura la situación de muchas de las personas que vemos y atendemos a diario. Es complicado intervenir en este espacio donde las personas vienen a hacerse daño…opción que elige cada uno y nosotras respetamos, pero aun así…sigue siendo difícil y duro…Difícil de acostumbrarte a ver esta situación a diario 8 horas…las drogas, el mono, la ansiedad, la plata, la jeringuilla…y duro darte cuenta de que esto forma parte de tu vida tanto como en la de ellos.

Quiero dar las GRACIAS a todas las personas, colectivos, asociaciones, ONGs… que nos han apoyado todo este tiempo. Pero sobre todo, quiero poner en valor a TODAS las personas que en algún momento han trabajado en la SALA DE CONSUMO SUPERVISADO  de Bilbao, porque a diario nos vestimos con nuestra mejor sonrisa para venir a trabajar e intentamos hacerlo lo mejor que sabemos.

Mila esker.

“Lo que más nos aproxima a una persona es esa despedida, cuando acabamos separándonos, porque el sentimiento y el juicio no quieren ya marchar juntos; y aporreamos con violencia el muro que la naturaleza ha alzado entre ella y nosotros”.

Friedrich Nietzsche

 

Eider Arroyo

Trabajadora de la Sala de Consumo Supervisado

DE LOS PREJUICIOS A LAS NARCOSALAS

 

San Francisco, Bilbao.

 

Decía Simone de Beauvoir que ningún problema humano se puede abordar con una mente carente de prejuicios, y probablemente tenía razón. Los prejuicios nos rodean y, por supuesto, las minorías son mucho más vulnerables a ellos.

El colectivo de toxicómanos es una de esas minorías. No hace falta ir muy lejos para encontrar prejuicios sobre este tema; por poner un ejemplo muy cercano, yo mismo los tuve que escuchar de primera mano, ya que mi madre no se tomó muy bien que yo decidiera hacer las prácticas en un centro de toxicomanías.

Cuando digo que no se lo tomó muy bien, quiero decir que estuve varios días escuchando que me atracarían, que es imposible tratar con toxicómanos, que podrían agredirme sin ningún motivo o que  corría un grave peligro de contagiarme de sida o hepatitis. Pude disfrutar de toda una galería de prejuicios sobre los toxicómanos que probablemente son sólo la punta del iceberg de todos los que es posible encontrar en una sociedad.

Difícilmente estos prejuicios podrían ser ciertos cuando no existe un perfil de toxicómano. He conocido a gente rica que fuma heroína en su campo de golf, y gente que se ve obligada a inyectarse la heroína debajo de un puente. Por supuesto, son los segundos los blancos de los prejuicios; los primeros difícilmente podrían despertar la preocupación de una madre, puesto que difícilmente se puede saber que consumen sustancias, si éstas no dejan apenas huellas físicas.

Esto nos lleva a una conclusión inevitable: muchas personas ven a los toxicómanos como personas peligrosas y, cuanto más lejos estén, mejor. Y en este punto nos encontramos cuando el día 22 de septiembre,
Miren Josune Gorospe, parlamentaria del PNV, anunció la intención de reemplazar la sala de consumo supervisado de Bailén por otras dos: una situada en Uribarri y otra en Deusto.

La noticia no duró mucho, y el PNV rápidamente dio marcha atrás. El período durante el cual se dio por hecho que, efectivamente, esas dos narcosalas serían abiertas, fue un auténtico caos. Asociaciones de vecinos, padres, etc, pusieron el grito en el cielo ante la posibilidad de que pudieran ver toxicómanos en las calles. Por la TV salía una mujer afirmando que a ella no le preocupaba, pero que su hija estudiaba en un colegio de la zona y eso sí que no se podía permitir, como queriendo perpetuar la eterna leyenda urbana del hombre que vende drogas a la salida del colegio, a la que poco le falta para alcanzar en popularidad a la chica de la curva que resulta ser un fantasma.

En ningún momento parece que estos vecinos hayan consultado la hemeroteca, pues no resulta nada difícil localizar noticias de los tiempos en los que los vecinos de Bailén colgaban en sus ventanas carteles de protesta por el proyecto de la narcosala. Ellos tampoco querían una sala de consumo supervisado en su calle; y menos en una calle que ya cuenta con otros servicios de este tipo, como la Comisión Antisida, lo que podría terminar de concentrar allí a todos los toxicómanos de Bilbao.

Los vecinos de Bailén no tardaron en cambiar de opinión. La sala de consumo supervisado también les favorecía a ellos: si los toxicómanos consumían allí, el problema se reducía mucho. El número de jeringuillas usadas tiradas en el suelo de la zona empezó a reducirse drásticamente; los vecinos ya podían salir a la calle sin encontrarse chutas usadas o gente drogándose. Ahora, años después, los vecinos no quieren que se cierre la narcosala. Es un proyecto que apoyan, beneficioso para todos.

Y, por supuesto, los mayores beneficiados no son los vecinos, sino los toxicómanos. La sala de consumo supervisado ha servido para evitar sobredosis o contagio de enfermedades mediante el uso de jeringas usadas: a lo largo de los años, ha salvado cientos de vidas. Ni una sobredosis, ni un contagio se han producido dentro de sus paredes frente al enorme número de ambos problemas a los que había que enfrentarse anteriormente. Más de 1500 personas han podido disfrutar de este servicio, con un total de 32.000 consumos; la narcosala se ha convertido en una referencia no sólo a nivel español, sino a nivel europeo.

Ante un proyecto tan eficaz, es triste que se pongan obstáculos basados únicamente en prejuicios, en ideas falsas y equivocadas mantenidas por gente que realmente no sabe nada de los toxicómanos. El miedo a lo desconocido es natural, e inevitable: está grabado a fuego en nuestros genes. Sin embargo, vivimos en la era de la información, y no costaría nada estudiar la información sobre la narcosala de Bailén, y aprender qué son las salas que probablemente se abran en algún otro sitio de Bilbao. Aprender que en Bailén no ha provocado ningún problema, ninguna disputa, no ha atraído ninguna pelea a la zona: al contrario, ha beneficiado por igual a toxicómanos y a vecinos. Aprender que perder la narcosala sería un retroceso terrible, que es algo que Bilbao necesita y que sus hijos no tienen absolutamente nada que temer.

 

Ibai Otxoa, psicólogo en prácticas en la Comisión Antisida

Un poema de amor y los otros de corazón. Por Jonathan.

 

1

Anhelo lo que nunca he sentido

Sin miedo y sin bacilo.

Y aunque no sé lo que me

Espera, y la espera desespera

Pero más desespera no saber nunca

Lo que te espera.

 

2

Sin pensar y bacilar

Escribir sin pensar

Sin saber qué decir

Una poeta me inspiró

Con valor y corazón.

 

3

Cuando la naturaleza

Sigue su curso, la naturaleza

Te da sus frutos, pero si la

Naturaleza sus frutos no te

Quiere dar, es que algo estas

Haciendo mal.

 

4

Nunca he sustraído, ni he

Robado. Pero sí lo he pensado

A pesar de negarlo.

 

Jonathan

Septiembre de 2014, Bilbao

Calle Cortes

ITAKA-ESCOLAPIOS organiza clases gratuitas de castellano, en Bilbao.

Plaza Corazón de Maria, barrio de San Francisco, Bilbao.

 

Itaka-Escolapios,  va a organizar un curso de clases gratuitas de castellano, para apoyar la inserción socio laboral de personas inmigrantes. Una edición del Programa Ojalá.

Los cursos están dirigidos a personas en procesos de inserción laboral, con dificultades socio económicas, que no se encuentren dentro del sistema educativo formal. Se dará prioridad a personas que carezcan de ingresos, y que se encuentren en búsqueda activa de empleo (mujeres, y padres/madres con hijos/as a su cargo escolarizados).

Para quien pueda necesitarlo, se ofrecerá guardería por las tardes.

Los cursos se organizarán, por la mañana y por la tarde en 4 niveles:

  • Alfabetización básica, perfeccionamiento y graduado escolar.
  • De lunes a jueves.
  • Grupos de mañana: horario de 10h a 11.30h.
  • Grupos de tarde: horario de 17:45 a 19; 45h.
  • Del 20 de octubre al 18 de junio (174h).

INSCRIPCIÓN:

TELF DE CONTACTO: 94.4203128

E-MAIL: inmigracion@bilbao.net

THE NORMAL HEART: Una película sobre la historia del vih.

 

En la época de mayor virulencia del sida, se ignoraba casi todo sobre una enfermedad que se calificó como “el cáncer gay”. The Normal Heart es un film estadounidense dirigido por Ryan Murphy y escrito por Larry Kramer. Basado en la obra de teatro del mismo nombre (Kramer, 1985). Esta obra narra los comienzos del vih en la comunidad gay de Nueva York.

Un relato que aborda los desesperados esfuerzos de varios activistas homosexuales y médicos simpatizantes por tratar de desvelar la verdad sobre una nueva y desconocida enfermedad en un país empeñado en ignorar la cuestión.

El guionista Larry Kramer traslada a la pantalla su propia experiencia vital en Nueva York a comienzos de los años 80. La película cuenta como el autor funda en 1982, junto a otras personalidades, la Gay Men’s Health Crisis. Una de las primeras organizaciones puesta en marcha por la sociedad civil y dedicada al cuidado de los enfermos, la asesoría jurídica, la atención social de los afectados, la prevención o la búsqueda de fondos para investigación, entre otras cuestiones.

Esta película es fruto de sus años de activismo y su trabajo por la prevención del vih. Su experiencia vital le llevó a escribir años más tarde el libro Reports from the Holocaust: The Making of an AIDS Activist.

Bilbao, Septiembre 2014.

 

PROBLEMS. Segunda parte, por Jonathan

 

Introducción

En esta segunda parte quiero contar algunos problemas de la infancia que, por desgracia, tuve que sufrir y pasar. Contaré cómo y por qué mi madre se vio obligada a meterme en un centro de acogida y protección de menores.

Grafiti en nuestros barrios. San Francisco, Bilbao.

 

Yo tenía tres años cuando mi madre me tuvo que ingresar en un centro de protección. Mis hermanos, por desgracia, eran toxicómanos, y para que yo no hiciera eso, y debido a problemas más delicados y personales, me ingresó inmediatamente.

Una vez allí, yo todavía mojaba la cama, ya que tenía un problema de retención que se corrigió cuando los educadores me llevaron al médico. El médico me mandó hacer unos ejercicios cuando iba al baño que consistían en soltar y retener, los educadores estaban presentes durante la realización de los mismos y el problema se corrigió con muy buenos resultados.

Cuando cumplí los cuatro años empecé a darme cuenta de la situación, entendiendo lo que ocurría a mi alrededor pero encajado acorde a la edad de cuatro años. Así que fui creciendo y con el paso del tiempo me daba cuenta de la situación en la que me encontraba, y por qué no estaba con mi madre. Bueno, todo no fue malo, ya que desarrollé una educación y un saber estar correctamente.

Estuve escolarizado en un colegio de monjas donde yo estudiaba y asistía al comedor. Yo era un niño hiperactivo compulsivo que hacía muchas travesuras, lo cual me costaba una y otra vez la expulsión del cole, de dos a un día de expulsión. Cuando llegaba al piso, os podeis imaginar, broncas y castigos muy estrictos. Los orígenes de estas expulsiones nacían de un control que los educadores mantenían en mi, un control muy estricto, entonces lo que ocurría es que cuando yo perdía ese control, en la entrada del cole, me descontrolaba olvidando totalmente la autoridad de los educadores. En aquella época yo no entendía por qué me castigaban, me trataban mal y se mostraban conmigo en actitud de enfado, por mi mal comportamiento en el cole. Sentía miedo a las reacciones de los educadores, pero ellos no tenían constancia de aquel miedo; y seguían manifestando sus enfados y castigos que me imponían.

Cuando fui creciendo, estos problemas de actitud se fueron corrigiendo poco a poco, pero en mi seguía existiendo ese miedo atroz hacia la autoridad de estos, que nunca dejó de cesar. Crecía de tal manera que llegó un punto en que los educadores no podían conmigo, y a los diecisiete años me marché para experimentar la vida, conocer, saber, como haría cualquier adolescente, pero en mi caso, con más razón, porque entré en el centro con tan solo tres años.

Fin y gracias al blog de la Comisión.

Jonathan

17 de Septiembre de 2014, Bilbao.

 

UNA VIDA…

 

Me gustaría empezar esto presentándome como una persona anónima. Igual que todas las personas que en este escrito puedan salir. De esa forma, nadie se puede sentir ofendido. También me gustaría decir que soy una persona como cualquier otra, lo único que tengo de diferente es que, como otros muchos, no tengo donde vivir.

Si, soy uno de esos que usted ve por la calle, pidiendo en la puerta de cualquier supermercado, durmiendo en cualquier lugar, un cajero, debajo de un puente, o en otros tantos lugares que usted los ha visto.

Barrio de San Francisco, Bilbao.

 

También quiero decir que mi vida no ha sido siempre así. Que yo he sido una persona como usted, una persona con una familia, con un hogar, es decir, con todo. Pero de repente, te encuentras que no tienes nada, que todo lo que valías antes ahora no vales nada, que esas personas que antes CUANDO TENIAS TE  AYUDABAN en lo que hiciera falta, ahora que es cuando te tienen que ayudar PORQUE NO TIENES NADA, TE DAN LA ESPALDA. Y es por eso, PORQUE NO TIENES NADA.

También quiero decir que hoy es domingo, de no importa que mes ni de que año. Para mi es un domingo mas, sentado en un cajero, porque esta lloviendo y hace frío. Y no es día para estar sentado en una plaza. Tengo tumbada aquí, a mi lado, a otra persona, que como he dicho no voy ha decir quien es. Esta persona por otros motivos se encuentra igual que yo, sin nada. Cada uno tiene un motivo, una causa para encontrarse así. Yo soy una persona como usted, que en esta vida ha estudiado, ha trabajado, ha mantenido una familia. Pero de repente esa vida da un giro, un giro que te hace ver la vida de otra forma, pero es por lo menos para mi, la vida de verdad .

Yo provengo de una familia media, en la que nunca ha faltado nada, por lo menos desde que yo me acuerdo. Una familia de aquí, de caserío, en la que siempre había algo en la huerta para comer, alguna vaca en la cuadra para tener un poco de leche y algunas gallinas y conejos. Con lo que hambre no se pasaba, aparte esos que llamaban aldeanos trabajaban en fabricas porque había trabajo o sea que dinero tampoco faltaba. Aparte, por lo que me han contado, porque de eso yo no me acuerdo. Mi amama bajaba con la verdura a la plaza de la Ribera, para venderla y así sacar unas pesetillas que siempre venían bien.

Yo nací hace cincuenta y un años. En mi familia vivíamos mis padres, mi amama, un tío y una tía solteros, menos mi amama trabajaban todos los demás, y claro, al nacer yo pues eso era la cosita bonita que llegaba a la familia, el CAPRICHITO de todos. Con esto quiero decir lo que quiero contar más adelante, que espero alguno lo capte, y con eso me conformo y es POR LO DEL CAPRICHITO que ya lo entenderéis porque.

Así pues como ha quedado entendido soy de un pueblo, de no importa que parte, ni tampoco su nombre. Yo era ese que en la familia, capricho que veía, sabia que por un lado o por otro, capricho que tenia. En la calle era otro niño más que había, jugando por todos los sitios, con heridas por las rodillas, por los codos y siempre hecho un trapo. Jugando con las goitiveras, el inque, a las canicas y otros muchos juegos de entonces. De vez en cuando pensando también en hacer alguna trastada, pero trastadas sin maldad. Decirle al repartidor de turno que había unos de otro barrio que le querían robar una caja y les hemos hecho frente para que se vayan y de esa forma el nos daba una botella a cada uno, el tocar el timbre de los porteros en fin como he dicho trastadas sin maldad.

Pero claro, todo tiene un principio, y creo que me estoy desviando un poco por lo que voy a regresar al camino. Como he dicho antes, soy de un pueblo. Viviendo en ese pueblo, mi tía la que vivía con nosotros tuvo, bueno, no sé qué decir si fortuna o desfortuna de casarse. Al poco de ello, cosas de la vida, tuvimos un accidente con el coche, y digo tuvimos porque en el coche íbamos, mis padres, mis tíos y yo. Las consecuencias del accidente fueron muy graves, mi tío falleció al momento, mi tía estaba grave y yo estaba muy grave. A mis padres no les pasó nada, y mi tía y yo nos salvamos. También yo con unas secuelas que más adelante comentaré. Claro está cuando yo salí de la U.C.I. era el ojito derecho de toda, pero digo toda la familia, mas cuando has estado luchando ente la vida y la muerte con lo cual si antes tenias lo que querías pues ahora mas todavía, estoy hablando que yo tenía entonces cuatro anos es decir un crío y ya la VIDA TE EMPIEZA A ENSEÑAR LO QUE ES.

Pasado este tiempo en el que yo estuve ingresado, me tocó andar mucho entre médicos, ya que mi cráneo que era lo que yo me rompí en el accidente, tenían que asegurarse que encajaba bien. Por lo que las visitas eran muy frecuentes, hasta dos veces al mes, al hospital para hacerme electros y pruebas . Cuando ya vieron que bueno, dentro de lo grave aquello ya había pasado se me dio el alta, pero fue temporal. Al de unos años tuve perdidas de conocimiento, ausencias, en fin de todo un poco pero todo les daba bien, así que con medicación había que aguantar.

Dentro de la familia, como creo pasa en muchas, hay de todo. Hay familiares buenos y hay familiares que no lo son tanto. Pues en la mía pasaba igual, siempre tenía que saltar la persona precisamente menos adecuada y porque digo menos adecuada, porque así lo es era la tía que tenía que hablar sin motivo. Porque si los médicos dicen que está bien, esas ausencias que tiene las hace porque quiere, porque esas pérdidas de conocimiento lo hace queriendo, si fuese mi hijo le daba una bofetada. Eso es, SI FUESE MI HIJO LE DABA UNA BOFETADA, es que resulta  que ella NO TIENE HIJOS, ya me hubiese gustado haberle visto a ella con su hijo en la misma situación, pero como siempre pasa en esta vida, tiene que hablar la persona menos indicada. Además siempre la recuerdo así criticando a todos pero a escondidas.

Bueno, sigamos, a consecuencia del accidente que anteriormente he dicho, mi tía se quedó sola. Con lo que llegó a un acuerdo con mi madre, era que si nos íbamos a vivir con ella al piso que había comprado con su difunto marido, pues le dejaba en herencia el piso a mi madre, con lo que mi madre accedió.

Por fin nos vinimos a vivir a Bilbao a la ciudad. Claro está, yo entonces tenía diez años pero estaba completamente perdido. Para mí, de un pueblo a una ciudad, era como a otro planeta. Un lugar en el que en un solo portal vivía tanta gente como en todo un pueblo. Así que empecé, por lo que se refiere a mi, a buscar amigos y bueno, como pasa a esas edades los encuentras enseguida. Pero ves que allí las cosas son diferentes, en el pueblo estaba el alguacil, allí estaba la policía, y había tiendas en la que cada uno vendía de lo suyo, y no como en el pueblo que solo había una, y vendía de todo, y encima era hasta un bar incluso recuerdo que era barbería. Así pues con los amigos por un lado y tu solo por otro vas descubriendo la ciudad. Los domingos ibas a un colegio que tenia cine, y veías una película típica de entonces, o de vaqueros o de guerras,  o similares. Y entre semana en el barrio, después del cole a jugar con tus amigos y poco a poco vas aprendiendo  y vas creciendo. Pero hoy lo digo, es cierto, nunca acabas de aprender. Nunca acabas de aprender porque la misma vida te enseña a descubrirlo  que cuando crees saberlo todo todavía eres un ignorante.

Y digo esto con motivos, porque creo que como yo lo hago públicamente hay otros muchos que lo hacen en silencio. Pero en este pecado me parece que hemos caído todos, unos reconociéndolo y otros no. Por eso decía al principio, si alguno lo capta me doy por satisfecho. Yo he estudiado como muchos de ustedes, no me considero una persona ni culta ni inculta. Soy una persona que puedo hablar de todo un poco, pero sin pasarme, es decir se mis limites a la hora de poder hablar según que temas. Pero volvamos a mis estudios, sí, he estudiado como anteriormente he dicho pero no me gustaba, pese a recibir los buenos mensajes o consejos de mis padres, pero para mí eso todavía era como algo muy lejano, eso de para trabajar bien , sentado en una oficina sin pasar frio , etc. etc… eso era como de otro tiempo ya habría tiempo para estudiar más adelante ahora era el jugar, la calle, el hacer alguna trastada.

Pero claro, ahí todavía estas arropado por tu familia y de todo lo que te dicen no oyes nada. Siempre tenias a alguien para defenderte, no ves el primo que ha estudiado! y que! y tu ya estabas defendido, bueno creías que estabas defendido hasta que la vida, como antes he dicho, te enseña que de eso nada.  Pero cuando te das cuenta de ello, como siempre ya es TARDE. Luego intentas rectificar, intentas cambiarlo todo, pero como dicen EL MUNDO NO SE HIZO EN DOS DÍAS.

Todo lleva un tiempo que tú mismo has desaprovechado y no te queda más remedio que OLVIDARLO y continuar con la vida que tú mismo te has marcado. Por mi parte he tenido mucha ayuda de mi familia pese a haber cometido los errores que cometí, pero la familia ha estado siempre a mi lado hasta cierto día que más adelante contare y lo entenderéis.

Como digo el tiempo va pasando y ya de esos juegos que tenias antes pasas de ellos y empiezas a hacer grupos mixtos entre chicas y chicos y ya las cosas van cambiando y claro, volvemos a lo mismo. Te crees que lo sabes todo, o sea nada pese a haberle oído a tu padre el YO QUE SOY TU PADRE APRENDO UNA COSA NUEVA eso era como el que va a hablar por hablar y lo que sucede es que cuando te das cuenta de que era verdad es DEMASIADO TARDE.

Te das cuenta que los necesitas, pero como todo, tarde, cuando ya no las tienes esas personas que estaban a tu lado que te ayudaban en todo aunque no te lo merecieras llega un momento en el que por desgracia ya no están y tienes que salir solo adelante y luchar y pelear y es cuando de verdad les valoras con la calificación que se merecen que hasta entonces no la veías.

Mi madre me dijo muchas veces “serás mayor pero bien mayor y vas a llorar cuando vengas a pedirme ayuda y te des cuenta que yo por desgracia ya no estoy a tu lado para ayudarte”. Pues tengo que decir, y no me avergüenzo de ello, que tenia razón. Pero mucha razón, y sé que igual que a mí, le ha pasado a mucha gente. Se lo haya dicho su madre, o no. Y lo reconozcan, o no.

Una persona anónima

 

PROBLEMS, por Jonathan

Problemas, problemas, problemas… Una palabra curiosa. Yo la he oído en boca de hombres y mujeres, ¿Me pregunto por qué? Es curioso cómo la imaginación se desata, por momentos, con una furia desenfrenada y descontrolada, cuando empiezas a escribir con el cigarrillo en la mano.

Todo el mundo tiene problemas, los cantantes, los actores… en definitiva, tanto gente de clase media como de clase alta. También es curioso cómo la gente que trabaja en las asociaciones, ayuda a la gente que tiene problemas. Ya que esta gente también tiene sus propios problemas. Es curioso, ¿no?

Yo daría tantas cosas para que este mundo no girara tan deprisa… ¿Por qué? Porque las prisas son el nacimiento de muchos problemas. Como en la metáfora de las carreteras y los accidentes de tráfico. La prisa de los conductores produce muchos accidentes viales.

En mi caso, por ejemplo, tengo algunos problemas como el hecho de dormir en un albergue, tener que cumplir con unos horarios, mantener la educación con las educadoras para que luego me hagan un buen informe. Además tengo otro tipo de problemas, más personales, y que me cuesta resolver. Pero me ha sorprendido ver resultados rápidos que no esperaba.

Ahora quiero transmitir un mensaje a todos los jóvenes toxicómanos. Yo he estado metiendome caña y todo eso. Pero lo he canalizado con la música, es decir, la música ahora es mi droga. Mi cocaína es la música. Lo que trato de decir es que canalices las drogas con “algo” que te apasione, que te llene. Yo, Jonathan, os aseguro que lo dejareis como yo he hecho. Tengo 29 años y estoy contento porque todos los días me veo en el espejo, me miro, y me digo: ¡A por todas Joni! Tu puedes, porque puedes.

Quiero dar las gracias al blog de la Comisión Antisida por dejarme redactar ¡¡”problems”!!

Gracias,

Jonathan

Septiembre 2014, Bilbao

No nos podemos permitir el cierre de la narcosala!

 

Barrio de San Francisco, Bilbao.

Cuando se trata de justificar la existencia de un determinado recurso son diversos los argumentos a los que podemos acudir: población que es susceptible de utilizar este recurso, problemas relacionados con el uso de sustancias que se quieren paliar, recursos alternativos disponibles, … Como señala de manera muy clarificadora ALFONSO RAMÍREZ DE ARELLANO en un artículo publicado en El País el 28 de enero de 2013 titulado “Las drogodependencias ya no interesan”, alrededor de los problemas relacionados con el consumo de sustancias (fundamentalmente ilegales) se ha ido configurando toda una red específica de recursos y programas y en buena medida como consecuencia de la existencia de esta red hoy en día los problemas relacionados con el uso de drogas tienen consecuencias menos importantes, no resultan tan “visibles” ni causan una alarma social importante.

Si queremos recurrir a argumentos de tipo económico, que hoy en día parecen tener más peso que cualquier otro tipo de consideración, coincido en señalar que ¨La prevención no es un gasto, es una inversión”: efectivamente hacer prevención tiene unos costes. Sobre todo si se intenta trabajar con rigor, desarrollando programas de demostrada eficacia, evaluados… Un recurso como la narcosala facilita atención, asesoramiento y recursos para la prevención a personas que consumen sustancias. De este modo se previenen de manera eficaz y eficiente complicaciones asociadas al consumo (sobredosis, infecciones, … ) y se mantiene un seguimiento a las personas atendidas.

La atención a estas complicaciones, en caso de que no existan o que fallen los mecanismos de prevención, es siempre mucho más costosa. Y como muestra de ello, estos días estamos siendo testigos de las demandas por parte de los afectados para acceder a un “nuevo” tratamiento para la hepatitis. http://www.nuevatribuna.es/articulo/sanidad/realidad-nuevo-tratamiento-hepatitis-c/20140728140218105469.html

Por tanto, el no disponer de servicios de prevención tan eficaces y eficientes como la narcosala no sólo no va a suponer un ahorro sino que van a suponer un gasto mucho mayor. Aunque no conozco personalmente éste recurso ni en la comunidad en la que yo vivo y trabajo, Galicia,  existe un recurso similar sí que existen  programas que se han acercado a las/os usuarias/os de drogas facilitándoles atención y recursos para la prevención. Estos programas han sufrido un  recorte importante y creo que más pronto que tarde notaremos su falta.

Alfonso Tembrás

Educador Social

elcorreo.com

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