Ser como un río que fluye

Hola queridos y queridas.
Espero que todo vaya bien. Yo no me puedo quejar y aquí estoy de nuevo.

Hoy comienzo haciendo referencia a los comentarios del último post que me “llegaron” Quiero enviar un cariñoso saludo a Carmen, inmersa en ese momento tan delicado, gracias por compartirlo. Tú sí que eres un ejemplo. Gracias a Karmele por dedicar su precioso tiempo a apoyar. Gracias a Félix, por redordar que a las Instituciones hay que pedirles, que siempre van por detrás. Gracias a Mila por el apoyo, también a Ana, y a todos los que dedicáis vuesto tiempo, ahora y siempre, a esta comunidad. Ya sabéis y es cierto que sois el alma. La intención es dar a conocer esta enfermedad y cómo es nuestra vida además de apoyarnos y buscar lo positivo en todo.

Hoy he pensado en “desengrasar” un poco. No siempre vamos a hablar de em. Me hizo pensar y me gustó este artículo de Paulo Coelho sobre la vida, en general.
En esta sociedad de tanta información vertiginosa, prisas y competitividad, de vez en cuando hace falta pararse un poco a pensar.
Tal vez lo leisteis, está copiado íntegramente de un dominical de tirada nacional:


“Mi libro titulado “Ser como un río que fluye” está inspirado en un poema de Manuel Bandeira. “Un río nunca pasa dos veces por el mismo sitio” dice un filósofo. “La vida es como un río”, afirma otro filósofo, y así acabamos llegando a la conclusión de que esta es la metáfora que más se aproxima al sentido de la vida. Por lo tanto es bueno recordar que:

A.- Siempre estamos delante de la primera vez.
Mientras nos movamos desde nuestra fuente (el nacimiento) hacia nuestro destino (la muerte), los paisajes serán siempre nuevos. Debemos enfrentar todas estas novedades con alegría y no con miedo -ya que es inútil temer lo que no se puede evitar-. Un río no deja de correr jamás.

B.- En un valle, andamos más lentamente. Cuando todo a nuestro alrededor es más fácil, las aguas se vuelven más tranquilas, somos más amplios, más generosos.

C.- Nuestros márgenes siempre son fértiles. La vegetación sólo nace donde existe el agua. Quien entra en contacto con nosotros necesita entender que estamos allí para dar de beber a quien tiene sed.

D.- Las piedras han de ser contorneadas. Es evidente que el agua es más fuerte que el granito, pero para comprobarlo hace falta tiempo. De nada sirve dejarse dominar por obstáculos más fuertes o tratar de chocar contra ellos: gastaremos nuestra energía para nada. Es mejor tratar de entender la salida y seguir adelante.

E.- Las depresiones necesitan paciencia. De repente el río entra en una especie de agujero y deja de correr con la alegría de antes. En estos momentos, la única manera de salir es contando con la ayuda del tiempo. Cuando llegue el momento adecuado, la depresión se llenará de agua y el río podrá seguir adelante. En el lugar donde había un agujero negro y sin vida, ahora existe un lago, que otros pueden contemplar con alegría.

(En este tema no estoy de acuerdo con él, en ocasiones hacen falta otras ayudas, medicamentosas y/o profesionales)

F.- Somos únicos. Nacemos en un lugar que nos estaba destinado, que nos mantendrá siempre lo bastante provistos de agua como parta que, frente a obstáculos o depresiones, podamos tener la paciencia o la fuerza necesaria para seguir adelante. Nuestro curso comienza suave, frágil, de manera que hasta una simple hoja puede detenernos. Mientras tanto, como respetamos el misterio de la fuente que nos engendró y confiamos en su eterna sabiduría, poco a poco vamos ganando todo lo que nos es necesario para recorrer nuestro camino.

G.- Aunque seamos únicos, en breve seremos muchos. A medida que caminamos, las aguas de otras fuentes se aproximan, porque aquel es el mejor camino para seguir, entonces ya no somos apenas uno, sino muchos, y hay un momento en que nos sentimos perdidos. No obstante, como dice la Biblia, “todos los ríos corren hacia el mar”. Es imposible permanecer en nuestra soledad, por más romántica que esta nos parezca.

Cuando aceptamos el inevitable encuentro con otros cursos de agua, acabamos entendiendo que eso nos hace más fuertes, rodeamos los obstáculos y llenamos las depresiones en mucho menos tiempo y con mayor facilidad.

H. Somos un medio de transporte. De hojas, de barcos, de ideas. Que nuestras aguas sean siempre generosas, que podamos llevar siempre adelante todas las cosas o personas que necesiten de nuestra ayuda.

I. Somos una fuente de inspiración. Por lo tanto, dejemos a un poeta brasileño, Manuel Bandeira, las palabras finales:

Ser como un río que fluye
silencioso en medio de la noche
sin miedo a la oscuridad.
Si hay estrellas en el cielo, reflejarlas.
Y si el cielo se llena de nubes
como el río las nubes son aguas
reflejarlas también sin tristeza
en las profundidades tranquilas”

Paulo Coelho


Pues aquí os dejo compañer@s, tema para darle unas vueltas. A mí me parece una analogía preciosa, ya me contaréis.

Cuidémonos mucho

Hagamos por ser felices y sonriamos

Afectuosos saludos

Laura


Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.