TOLERANCIA CERO contra la VIOLENCIA SEXISTA

Hola de nuevo queridos y queridas emnautas. Encantada de saludaros

Visto el tema tan importante del último post y los comentarios que demuestran su interés, me decido a copiar este mensaje desde mujeres feministas y cómo ven cómo se entiende este problema.

Impresionante análisis de un patriarcado que criminaliza a la víctima (¿ligaba mucho?) y busca atenuantes para el agresor (¿está enfermo?, ¿bebe?, ¿está en paro?). Escalofriante. ¿Dónde están los derechos humanos?
Es largo el documento pero creo que merece la pena. (los colores y mayúsculas son míos).



“Desde las organizaciones lanzamos un número diferente” a las estadísticas institucionales, “no se tiene en cuenta si la mujer ha muerto una semana después de la agresión o se ha suicidado”

“El caso de Nagore Laffage no está contemplado en la estadística de mujeres asesinadas por violencia sexista y es una mujer más”

Declaraciones Maitena Monroy, presidenta de la Asamblea de Mujeres de Bizkaia para ONGi Euskadi, la agencia de comunicación Oenegé Información ONGi con motivo del 25 N

¿Cuál es el objetivo de la Asamblea de Mujeres de Bizkaia en un día como hoy, 25 de noviembre?

Nuestro objetivo es erradicar la violencia contra las mujeres. El objetivo es visibilizar todas las formas de violencia contra la mujer. En los últimos 10 años hemos sacado a la luz pública los malos tratos contra las mujeres algo que estaba invisibilizado y legitimado pero se han invisibilizado formas como violencia sexual.

Muchas veces se criminaliza o se juzga públicamente a la víctima.
En el caso de Nagore Laffage es un ejemplo claro de cómo se nos niega a las mujeres el derecho a poner en práctica nuestros derechos como ciudadanas. Mucha gente ha puesto el foco de atención en los comportamientos de la víctima, en Nagore, en vez de poner el foco de atención en su asesino. Un asesino que además ha lanzado un mensaje que tengamos cuidado, que nos pueden pasar cosas si decidimos vivir libremente en nuestros derechos. Este elemento no se está analizando, ¿sólo sirve al hombre machista que ejerce violencia contra las mujeres o sirve al sistema sexista para seguir manteniendo a las mujeres subordinadas?.

¿Se puede prevenir la violencia contra las mujeres?
Sí, la violencia sexista se puede prevenir, la violencia no corresponde al orden natural de nada, salvo al orden social que genera un exceso de poder para el 50% de la población y un déficit de derechos para la otra mitad de la población.

¿Cuál ha sido la evolución de perspectiva de este fenómeno sexista a lo largo del tiempo?

Hemos pasado de una naturalidad de la violencia “lo que pasa dentro de un matrimonio se queda dentro del matrimonio” a un análisis basado en la salud pública, que a los hombres que ejercen violencia les pasa algo. Esto conlleva un garrafal análisis que no parte de la ruptura de las normas de convivencia ni los derechos humanos. Hemos individualizado la violencia “está enfermo” “está loco” “está en paro” que pueden ser elementos potenciadores pero no son la raíz del problema, que es el sexismo.

¿Sería necesario cambiar los esquemas en la sociedad, ir a la raíz del problema e incidir desde la base, desde una educación más concienciada?

Efectivamente. No vamos a avanzar si no vemos cuáles son los pilares estrcuturales, si no vemos el sexismo ¿cómo lo vamos a cambiar?. La organización social, la cultura, los esquemas económicos, existen múltiples factores que influyen en la violencia contra las mujeres. Tenemos que ir a la violencia estructural que se establece a través de los roles y la violencia simbólica de los patrones de género que nos sitúa en una categoría inferior y de falta de derechos respecto a los hombres.

Precisamente la sociedad y los medios de comunicación jugamos un papel crucial y tenemos cierto grado de responsabilidad a la hora de informar sobre este tema. ¿Qué hay de las 26 mujeres que según los datos oficiales han muerto en los últimos años por este tipo de violencia?
Vemos solamente la parte final, la parte más salvaje. Lo peor que te puede pasar es que te quiten la vida. Las estadísticas varían, desde las organizaciones feministas lanzamos un número diferente a las estadísticas institucionales porque no se tiene en cuenta si la mujer ha muerto una semana o varias después de la agresión y no se tienen en cuenta las mujeres que se suicidan para evitar seguir sufriendo malos tratos o para escapar de esa situación de amenaza constante para su vida. En el caso de los malos tratos sabemos al 100% quién es el culpable y, sin embargo, no sabemos actuar para defender los derechos de las mujeres, para evitar que las mujeres sigan muriendo. El caso de Nagore Laffage no está contemplado en la estadística de mujeres asesinadas por violencia sexista y es una mujer más. ¿Dónde están las mujeres violadas?. Las cifras reales de violencia contra las mujeres son mucho más escandalosas de lo que ya lo son. De hecho el Consejo de Europa dice que es la primera causa de muerte e invalidez para las mujeres europeas entre 16 y 44 años, hablamos de las “privilegiadas” del Norte. Es una realidad objetiva, ni siquiera eso lo estamos haciendo bien.

¿Existe una definición correcta de este tipo de violencia que contribuya a identificar estas situaciones para erradicarlas?

No la estamos definiendo bien. Estamos hablando de violencia de género, ¿qué es el género?. Hoy en día escuchamos a representantes sociales hablar de igualdad de género. ¿Cómo vamos a hablar de igualdad de género? Si el género es el instrumento para construir la desigualdad, pero no es el origen. No podemos hablar de violencia de género o de malos tratos y olvidarnos de otros tipos de violencia. Creo que el término adecuado sería hablar de violencia sexista.

Desde el tejido asociativo ¿Qué reivindicaciones dirigís a la clase política y a las administraciones públicas? ¿Unas leyes más duras con los agresores?

Tenemos leyes suficientemente duras, el tema no es la ley sino quién la interpreta. Tenemos una mal llamada Ley Integral de Violencia de Género que sólo recoge los casos de malos tratos cuando hay una relación de afectividad entre víctima y agresor. Es curioso porque un juez de Santander no consideró que había violencia de género en una relación entre adolescentes que había durado tres meses y el maltratador había estado acosando a la chica nueve meses pero consideraba que no era violencia de género porque no era una relación con proyecto de futuro. Es absurdo. Eso no es entender qué es la violencia contra las mujeres.


Hay que pedir a las instituciones que de una vez por todas vayamos a las causas estructurales, que desmontemos todo el andamiaje cultural que perpetúa el derecho de los varones a ejercer violencia contra las mujeres.


Tenemos que decirlo alto y claro: la violencia contra las mujeres es una vulneración de los derechos humanos. Debemos actuar el conjunto de la sociedad, todos los agentes sociales, todas las asociaciones, instituciones y poderes públicos tenemos el deber de actuar frente a la vulneración de DD.HH. más extendida y mantenida a lo largo de la historia de la Humanidad.

¿Qué podemos hacer la ciudadanía y los medios de comunicación para combatir esta lacra social y hacer oír nuestra voz?
Desde la Asamblea de Mujeres de Bizkaia estamos promoviendo una campaña de reconocimiento a las víctimas de violencia sexista. Hemos conseguido una concienciación social sin precedentes, nunca había estado tan presente el rechazo pero como no la estamos definiendo correctamente no se sabe muy bien qué estamos rechazando. Las mujeres víctimas de violencia de malos tratos y sexual siguen estando estigmatizadas. Se sigue poniendo el foco de atención en las víctimas en vez de ponerlo en los agresores, se sigue exculpando, se sigue hablando de atenuantes. Es necesario que haya un reconocimiento de conductas sexistas, es necesario un reconocimiento a las víctimas directas de la violencia sexista para expresar nuestra solidaridad nuestro duelo, nos importa y nos duele y promover el rechazo. No se puede agredir a las mujeres. La Asamblea estamos promoviendo una campaña para exigir al Ayuntamiento de Bilbao que cambie el nombre de una plaza por Plaza del 25 de noviembre para entre todas y todos construir la memoria histórica que rechace la violencia contra las mujeres y reconozca que el feminicidio y el sexismo existen. Es importante que vayamos a los patrones culturales, los valores sociales y que descodifiquemos el sexismo para cambiar esta realidad.

ONGi


Bueno queridas y queridos, aquí os dejo con esta realidad escalofriante. La reflexión nunca está de más en este mundo globalizado, deslocalizado y a la postre, desquiciado.
Realmente es así, y como nos dice una comentarista, tenemos a alguien mucho más cerca de lo que creemos.

También apuntar que esta violencia se da, incluso más, dentro del colectivo de mujeres con discapacidad. Tanto en el ámbito familiar como en las residencias etc. Precisamente por su invisivilización, sus limitaciones físicas, su menor capacidad económica y su menor grado de empoderamiento. Características que hay que ir mejorando a través de la participación social y la unión entre todas.
Al comienzo de esta página web tenéis recomendada la web de la Comisión de la mujer por la igualdad de Fekoor en la que trabajamos (yo menos de lo que quisiera), desde hace ocho años para hacer visible la doble discriminación que sufrimos las mujeres con discapacidad.

Bueno, y ya os dejo tranquilas/os que os he contado un testamento.

Cuidaos, queréos y quered mucho, mucho, mucho

¡¡¡¡Y haceos adict@s al buen humor please!!!

Con afecto Laura

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